El Municipio vuelve a la carga sobre los boliches del corredor.

Ayer clausuró Troya, en ruta 8 y Rivadavia. Los vecinos denunciaron la actividad fuera de los días permitidos. El fin de semana, la policía ya le había puesto las fajas a Soprano’s por presencia de menores.
A partir de una denuncia vecinal, en la mañana de ayer el Juzgado de Faltas Nº2 clausuró Troya, local bailable del corredor nocturno, ubicado en la esquina de ruta 8 y Rivadavia. El motivo de la medida es que el lugar habría abierto sus puertas en la noche del domingo al lunes, algo que en el distrito está prohibido.

Según comentaron fuentes municipales a El Diario, en Troya se habría llevado a cabo una fiesta, reunión que -afirmaron- concluyó cerca de las 6 del lunes, lo que provocó la protesta de los vecinos de la zona ante el Juzgado local.

En este sentido, el Juez de Faltas Santiago Gómez confirmó la denuncia de los frentistas y agregó que el caso "se enmarca en las investigaciones que viene haciendo el departamento Ejecutivo, sumado al control de los boliches. Aparentemente -porque todavía no está la sentencia- en el lugar habrían ejercido actividad un día en el que no está permitido por la ordenanza vigente".

Por eso, en la mañana de ayer se procedió a la clausura preventiva de Troya, hasta tanto se dicte la sentencia. "En ese momento se determinará si corresponde seguir con la clausura por un determinado período, según contempla la Ordenanza, o no -explicó Gómez-. A priori, en el acta de infracción dice que en el lugar se ejerció actividad un día en el que no estaba permitido, por lo que se tuvo que proceder a la clausura".

A su vez, el juez agregó que en estos casos "siempre se deja permiso para que se puedan hacer las tareas de mantenimiento, lo que no está permitido es ejercer actividad comercial".

Durante la tarde de ayer, El Diario trató de comunicarse -sin éxito- con los responsables y voceros del establecimiento.

En las próximas horas, los responsables del boliche serán citados para que hagan su descargo. "Se verá si se presentan y se evaluarán las pruebas que ellos acompañen. La duración del proceso va a depender más que nada de ellos", afirmó Gómez.

Controles y agresiones

Más allá de la actividad de los boliches, los controles durante los fines de semana están también dirigidos a impedir la venta de bebidas alcohólicas fuera del horario permitido (luego de las 23).

En declaraciones al programa Materia Prima (FM Plaza 92.1), Roberto Airoldi -director de Coordinación de Inspecciones- señaló que el último fin de semana "salimos en horas de la tarde a hacer un trabajo de prevención con los comerciantes, los kiosquitos y ventanitas", refiriéndose en este último caso a los vecinos que venden bebidas en su propia casa, aunque no estén habilitadas como comercio: "Se hace muy difícil el control, no se puede entrar a una casa particular".

El funcionario agregó que por la noche "volvimos junto a la policía local y distrital, y aplicamos más fuerte el criterio: buscamos que no se les venda a nadie alcohol después de las 23, cualquiera sea su edad".

Como en los últimos días, las actividades se intensificarán en las localidades de Villa Astolfi y Manzone. Airoldi indicó que allí "vamos a hacer trabajos en forma continua, todas las semanas, a partir de los miércoles o jueves, cuando el alcohol empieza a circular porque la gente cobra. La idea es ir a la tarde y a la noche, duplicando el esfuerzo. Los resultados se ven, la gente está muy contenta", aseguró.

Por otra parte, el director de Inspecciones describió algunas situaciones difíciles por las que suelen pasar los inspectores a la hora de efectivizar un control o una clausura: "Siempre hay resistencia y agresiones verbales, hemos cambiado parabrisas por recibir cascotazos. Los inspectores han sido retirados a punta de escopeta, y hace dos años en Del Viso terminaron lesionados y golpeados en la cabeza. Nosotros nos ponemos la ordenanza bajo el brazo y salimos a hacerla cumplir".

Inspecciones nocturnas

El Ministerio de Trabajo en los boliches

Sumándose al trabajo realizado por la Dirección de Inspección General, durante el fin de semana los boliches del corredor nocturno fueron recorridos por inspectores del Ministerio de Trabajo de la Provincia. Su objetivo, además de evaluar la situación del trabajo no registrado, fue el de controlar las condiciones de seguridad e higiene de los emprendimientos. Como resultado, los visitantes labraron actas de infracción en buena parte de los locales bailables, en especial por falencias relacionadas con las instalaciones eléctricas, las salidas de emergencia y la falta de matafuegos.

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