Municipio vendió un terreno que había cedido a un vecino

(General Acha) - La comuna entregó un predio a Leandro Cincunegui, quien comenzó a construir su casa en calle Rivadavia, al suroeste de la ciudad. Ahora quieren quitárselo porque dicen que el IPAV compró esas tierras para hacer viviendas.

El Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda (IPAV) quiere sacarle el terreno a un joven que comenzó a construir su casa en un lote cedido oportunamente por la municipalidad. Ya hizo los cimientos, levantó las paredes, y tiene medidor de agua y luz, solamente queda techar, colocar las aberturas y finalizar lo que es el interior de la casa. La obra está situada en calle Rivadavia, al suroeste de General Acha.

El denunciante es Leandro Cincunegui, un vecino de 28 años nativo de esta ciudad. Cansado de las injusticias y la falta de soluciones por parte del municipio, se quejó ante esta corresponsalía. Hace un año que funcionarios del municipio lo tienen dando vueltas y no le ofrecen ninguna solución, agregó.

Inscripción.

En un primer momento se presentó ante las oficinas que el IPAV tiene en la ciudad con el fin de inscribirse para que algún día le adjudicaran una vivienda, pero obtuvo una respuesta negativa. Le dijeron que no tenía hijos ni estaba casado.

Parece ser que en La Pampa, particularmente en Acha, las cosas se hacen al revés, "uno tiene que llenarse de hijos y andar mendigando para que te den una casa".

Ante esta negativa, Leandro solicitó a la municipalidad un terreno para comenzar a construir un techo para su futura familia. El municipio le cedió un inmueble con un papel en donde constaba su ubicación exacta (radio, manzana, parcela), firmado por el director de la Secretaría de Obras Públicas de aquel entonces.

Seguridad.

A raíz de la seguridad que ese funcionario municipal le dio a Cincunegui, comenzó a edificar su casa, desde el cimiento hasta el techo, e hizo colocar medidor de luz y agua. En ese momento recibió un llamado de un empleado municipal, quien le informó que era "un intruso para el Estado", por lo que detuvo la construcción.

Se presentó en la municipalidad, previamente citado por un ingeniero, que le dijo que tenía que derribar todo lo que había construido, debido a que el municipio había vendido su terreno al IPAV. Oportunidad en la que constató que al igual que él, había otros dos casos más.

Alternativas.

Indignado, Cincunegui pidió una audiencia con la actual viceintendenta a cargo del Ejecutivo local, María Elena García, quien le ofreció tres alternativas, que todavía está esperando. Una era que le iban a dar una casa del IPAV a cambio de su terreno, otra que le iban a dar la escritura del terreno y la última que le iban a derribar lo construido y le pagarían por eso.

A pesar de esto hace un año que está yendo y viniendo a la comuna, pero solamente ha visto como los funcionarios toman mate, café y comen chocolates en el edificio municipal, mostrando un desinterés total por atender a la gente y en su caso puntual, brindarle una solución definitiva a su problema. "Encima iba todos los días y algunos se hacían los que no me conocían", afirmó ofuscado.

Cansancio.

"La verdad es que estoy cansado, tengo a mi mujer embarazada, y más allá de que reconozco que en Acha hay casos más urgentes que el mío, espero que esto (por la nota) sirva de ejemplo para que esa gente no se quede callada. El pueblo tiene que levantarse a defender lo que por ley nos corresponde", concluyó.

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