El Municipio también utilizaría bonos

La sanción del presupuesto para el año entrante vino acompañada de un proyecto que propone habilitar el endeudamiento municipal emitiendo bonos. La oposición se retiró alegando censura.
En una conflictiva sesión, el Concejo Deliberante aprobó el presupuesto para 2010 y dio curso a una iniciativa de adhesión a la ley de Endeudamiento aprobada recientemente por la Legislatura bonaerense, propuesta que, de ser aprobada, habilitaría a la Comuna a efectuar pagos mediante la emisión de bonos de deuda.

El proyecto enviado por el departamento ejecutivo recibirá un tratamiento expeditivo en la próxima reunión de la comisión de Hacienda del cuerpo, para ser luego tratado en la sesión extraordinaria del 9 de diciembre. Así lo confirmó la edil bruerista Teresa Razzari, que, sin embargo, se encargó de aclarar que aún no existe, por parte del oficialismo, la determinación de utilizar este instrumento financiero.

Cabe acotar que el Congreso nacional modificó recientemente la ley de Responsabilidad Fiscal impulsada en su momento por Roberto Lavagna, que impedía a las provincias tomar créditos para financiar los gastos corrientes, y a cerrar sus presupuestos con déficit. La adhesión de la provincia de Buenos Aires a esta norma por el Parlamento provincial habilitó al gobernador Scioli a contraer deudas por un total de 2.100 millones de pesos. Recientemente, el Ejecutivo provincial resolvió la emisión de un bono de 850 millones de pesos con el que planea pagar la deuda atrasada con los proveedores del Estado.

La sesión de ayer tuvo como tema excluyente el debate del presupuesto municipal para el año próximo. Pero adquirió ribetes de escándalo a partir de una moción realizada por el concejal Francisco Scaramutti solicitando el cierre del debate para pasar a la votación. Ya habían hecho uso de la palabra Teresa Razzari por el bruerismo, José Arteaga por Unión-Pro y Oscar Negrelli por la Coalición Cívica. Según lo acordado en la reunión de labor entre los bloques políticos, correspondía exponer a los ediles del FpV-PJ alakista y de Nuevo Encuentro.

Mientras la mayoría oficialista aprobaba la moción, los bloques opositores se retiraban del recinto entre airadas protestas y acusaciones de "censura" e "intolerancia". Pero el momento culminante llegó cuando el concejal Sebastián Tangorra retornó de manera solitaria al recinto y ocupó su banca provisto de un megáfono, que utilizó para increpar al presidente del Concejo Deliberante, Javier Pacharotti, recriminándolo por haberle negado el uso de la palabra.

Ya más calmo y en charla con los periodistas, Tangorra, que milita en las filas del ex intendente Julio Alak, explicó que tomó esa actitud por "el dolor de darme cuenta, a lo largo de este año y medio de trabajar en el Concejo Deliberante, que la gestión de Bruera, a través de sus concejales, especialmente de Pacharotti, no favorece el debate en su ámbito natural que debería ser este".

Agregó que "esta gestión carece de visión estratégica y de plan. Se maneja sobre la improvisación. No hay un plan de obras públicas, no hay un plan de seguridad, no hay un presupuesto de políticas sociales inclusivas. Se dibuja el presupuesto de ingresos de otras jurisdicciones para tener un colchón económico y hacer al año siguiente lo que quieran con los recursos".

Cabe acotar que hasta el momento de los incidentes la sesión había transcurrido sobre los carriles normales. Cada uno de los bloques había designado un expositor que contó con un máximo de 30 minutos para fundamentar el voto de su grupo político. El oficialismo contaba con un número sobrado para aprobar el expediente del presupuesto 2010, ya que en la composición actual de un cuerpo integrado por 24 ediles cuenta con 11 propios y 4 que, conformando monobloques, suelen acompañar las iniciativas del Ejecutivo.

Para la próxima sesión se puede prever un clima caldeado, ya que será la última antes de la asunción de los concejales electos el 28 de junio pasado. Será aquella en que se trate la adhesión a la ley provincial que habilita la emisión de bonos, también un aumento en el 20 % a las tarifas de taxis locales. Eso si finalmente no se corporiza el fantasma del proyecto que reforma el Código de Ordenamiento Urbano. Al parecer, el Concejo Deliberante promete un diciembre lleno de sorpresas.

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