El municipio ordenó desalojar el trueque de Don BoscoPor orden del gobierno de la ciudad, la policía y la guardia de seguridad municipal se hizo presente en la ciclovía de Facundo Zuviría y Hernandarias para desalojar a los truequistas. Se vivieron moment

Por orden del gobierno de la ciudad, la policía y la guardia de seguridad municipal se hizo presente en la ciclovía de Facundo Zuviría y Hernandarias para desalojar a los truequistas. Se vivieron momentos de tensión.
Personal policial y de la guardia de seguridad municipal intentaron esta mañana impedir que un grupo de truequistas instalen sus puestos en la zona de la ciclovía, en Facundo Zuviría entre Hernandarias y Estanislao Zeballos. La medida fue decisión del municipio y a cambio les ofrecieron ocupar un terreno aledaño al CIC de Facundo Zuviría entre Matheu y Azcuénaga donde a media mañana puesteros ya estaban acomodados.

La orden de desalojo dividió a los vendedores informales en dos grupos; los que resistían en la ciclovía, explicaron que el terreno del CIC está desprotegido del frío, es una zona muy peligrosa e insegura y ubicada a tras mano para los clientes.

"Nosotros no le robamos nada a nadie, vendo en el trueque para pagarme los estudios. En el barrio vive una persona influyente que nos denuncia todo el tiempo y por eso nos quieren sacar de acá", manifestó Florencia, una joven que defendió el espacio. "A Barletta no le gusta que se vea la miseria que hay entonces nos quiere ocultar", señaló.

"No nos vamos a ir de acá porque ya nos prometieron que en La Baulera iban a poner los puestos y no hicieron nada", señaló otra vendedora y agregó "aparecen cuando necesitan los votos y después no hacen nada de lo que prometen".

Fernando Sosa, oficial de la guardia municipal, tenía a su cargo el operativo de desalojo; ante la consulta de El Litoral sobre lo que ocurriría en el lugar, ante un evidente clima tenso, respondió que tenía ordenes de no hablar con la prensa.

Los que aceptaron

A la vez, en el terreno lindero al CIC, los puesteros que aceptaron trasladarse acomodaban sus puestos.

"La verdad que en la ciclovía vendíamos bien, nos vinimos porque estoy con mis hijos y no quiero líos con la policía, vamos a ver como nos va acá", señaló un vendedor.

Teresita Romero es truequista y regentea el nuevo espacio; "me parece bien que nos den este lugar, los que ocupan la ciclovía están contra las reglas. Queremos un lugar donde no tengamos problemas con los vecinos, ni con la policía, acá tenemos luz, agua, baños, allá nada", explicó.

"Cuando dijeron que vayamos a La Baulera hubo gente del trueque del parque Garay que no quiso, pero después cuando vieron que funcionaba fueron", señaló otra vendedora.

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