El municipio se niega a arreglar una vivienda

Después del tornado que volteó el Polideportivo la municipalidad anunció que haría los trabajos que necesitaran todas las viviendas afectadas. Pero hay una que aún no fue arreglada. ¿Por qué?
La caída del Polideportivo de Ataliva Roca todavía es motivo de investigación y de los más diversos comentarios, pero además aún hay personas que siguen reclamando para que la municipalidad se haga cargo de lo que prometió: reparar los daños que pudieran haberse producido en viviendas particulares.

Juan Franco es un entrerriano que hace cuatro años se radicó en la localidad, y adquirió la vivienda que alguna vez fue la terminal de ómnibus. Allí vive junto a su esposa Paulina Sebal. Retirado de un servicio de seguridad, hoy en día se desempeña como presidente del Centro de Jubilados de Ataliva Roca.

"Tenemos una casa antigua, muy amplia, que está a unos cien metros del Polideportivo", cuenta. "Creo que antes fue una escuela y después la terminal de ómnibus y más tarde me parece que una casa de comercio. Es grande, tiene dos dormitorios, un living comedor grande, baño, y un salón de 5 metros por 8 de madera que le prestamos a una profesora de danzas para que dé sus clases ahí. Está sobre un terreno de unos 25 metros por 50 de fondo", precisa.

Estruendo.

El día del viento Franco y su esposa estaban en la casa cuando sintieron "un gran estruendo. Empezaron a pasar chapas, hierros, volaba de todo... parece que un hierro o algo así golpeó arriba y sacó la parte de adelante y las chapas. Sacó parte del techo y rompió las paredes... una está partida, rajada de arriba hasta abajo. La verdad que tenemos miedo que pase algo porque el lugar no quedó bien", contó Franco.

Explicó que esa misma noche "en medio de la confusión llegó la policía y quiso saber qué daños se habían producido. Y es de imaginar, había chapas, hierros, de todo. Además no había luz... A los dos o tres días vino el intendente, que el día del tornado no estaba en la localidad -amplió- y nos dijo que todo corría por cuenta de la municipalidad, que no se preocupara nadie". Pero no sólo eso, Franco contó que "después también vino un día el gobernador (Jorge), estuvo en mi casa y también prometieron que iban a arreglar todo".

Lo que Juan no se esperaba es que la municipalidad cumpliera con todos los vecinos. "Empezaron a arreglar... el intendente les arregló a todos, incluso a una señora que tiene un comercio al lado de mi casa. Pero a nosotros no", se lamentó.

¿Qué sucedió?

Franco no se lo explica. "Empezaron que hoy, que mañana, pero nada. Hice varios reclamos pero nada, le hice una nota a la municipalidad pero no la contestaron. Después sí, me llamaron y me dijeron que como es una casa antigua y alta iban a bajar la pared y que yo me hiciera cargo de colocar el techo".

Indicó que alguna vez conversó con el secretario de la municipalidad, a quien le pidió que pusiera un precinto para mostrar que el lugar era peligroso, "que hay ladrillos sueltos, que pusiera algo para mostrar que había que pasar lejos de la casa, pero nada".

Ante la falta de resolución del problema Juan Franco decidió recurrir a los servicios de una abogada, que en la semana próxima hará sendas cartas documentos, dirigidas al municipio de Ataliva Roca y al Gobierno provincial, pidiendo que se solucione la situación de la familia Franco.

Hoy Juan dice que "el intendente Borthiry (Martín) pasa todos los días por aquí, pero ni saluda. Pero siempre fue igual... Creo que tiene que ver con que antes en el Centro de Jubilados se hacían algunos actos políticos, y cuando me lo pidió a mi le dije que no me parecía adecuado. Supongo que será por eso, pero no se", especuló.

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