Municipio inspeccionará el Castell hotel

Ambientalistas denunciarán a Velázquez quien no supo explicar por qué tiene una antena clandestina
Organizaciones ambientalistas presentarán notas al municipio y a la Justicia para que se investigue las existencias de antenas de telefonía celular que están instaladas en forma clandestina en la ciudad. En tanto, desde la cartera de Inspectoría General del municipio confirmaron que inspeccionará el hotel que explota el concejal Daniel Velázquez.

Por otro lado, los concejales de la oposición encabezados por el radical disidente Esteban Avilés pedirían un informe al municipio para saber por qué existen antenas no habilitadas, y en qué situación está la que desde hace cinco años funciona en el Castell hotel.

De esta forma, aseveró el dirigente juecista Walter Gispert, allegado político al bloque de radicales disidentes, Avilés se distanciará de Velázquez "porque es grave que quien debe velar por las ordenanzas de la ciudad la esté violando".

Además, agregó Gispert, "no sólo estaba sin habilitación sino que la escondía, o sea, violaba la ley con conocimiento por eso la tapaba", explicó Gispert.

Ayer, el concejal Daniel Velázquez que a veces se presenta como felpetista, a veces medio-felpetista, y a veces antifelpetista, no supo explicar por qué tiene una antena clandestina y ayer se paseó por los medios radiales, difamando e injuriando y calumniando a este medio y a algunos de sus pares, e incluso al intendente Carlos Felpeto; pero no dijo por qué escondía una antena que según la Organización Mundial de la Salud, (OMS), provoca daños irreparables en la salud pública y en Villa Carlos Paz existe una ordenanza, la nº 4454, que regula su instalación.

Velázquez asesorado por sus allegados, quiso desviar el eje de su actitud ilegal y quiso presentar el tema como político o personal cuando en realidad es una severa violación a las normas establecidas.

En el ámbito juecista, anoche se estudiaba la posibilidad de pedir el apartamiento de Velázquez hasta que aclare su situación porque consideraban inadmisible que un integrante del Concejo de Representantes viole ordenanzas que es el espíritu del cuerpo al que pertenece.

Por otro lado, Velázquez ensayó entre los suyos una alternativa de defensa que consistiría en señalar que el contrato con la empresa de telefonía celular estaba firmado por Marisa Casaris, suegra de su ex socio Rodolfo Guerrero, y quien figuraba en ese momento como titular del hotel Castell. En ese sentido, Velazquez dijo que "hace muchos años, cuando el hotel estaba explotado por otra persona. Esa persona alquiló una parte del espacio aéreo para un equipo de CTI en ese momento, a través de un convenio que yo no firmé y desconozco cual fue el motivo por el cual se firmó...".

Que se haga cargo

Ante la situación, el abogado de la familia Guerrero le sugirió a Velázquez que se haga cargo y le recordó que él sabía las consecuencias que traería una antena clandestina. El abogado le pidió que no comprometa a Casaris que es ajena totalmente al hecho. De lo contrario, aseveró el patrocinante, podría haber "un arrepentido" y si hablara "ese arrepentido" la situación de Velázquez podría agravarse.

Comentá la nota