El municipio gasta $450 mil por mes en limpiar basurales crónicos

El municipio gasta $450 mil por mes en limpiar basurales crónicos
El número de basurales sigue creciendo en Rosario. De hecho, la Secretaría de Servicios Públicos dispuso a través de las empresas concesionarias Cliba y Lime un servicio adicional para limpiar los 320 basurales crónicos que se multiplican en los barrios e incluso a pocas cuadras del centro. En algunos casos, se limpian diariamente y reaparecen. La movida le cuesta al municipio 450 mil pesos por mes.
  "La frecuencia de limpieza es de día por medio en cada uno de los puntos, pero hay lugares donde llegamos a hacer el trabajo diariamente a través de un servicio alternativo a la recolección, que se lleva adelante con palas mecánicas y camiones", detalló el director de Higiene Urbana de la Secretaría de Servicios Públicos, José Luis Ferraro, quien indicó que en todos los casos "se trata de puntos de arrojo clandestinos donde empresas, recolectores informales y a veces los propios vecinos, tiran sus residuos".

Aumento.

   En mayo del año pasado, un relevamiento del concejal justicialista Osvaldo Miatello indicaba la presencia de 305 puntos de arrojo clandestino de basura, cuando actualmente el propio municipio tiene registrados 320, en los que se está trabajando.

   Es más, los 305 relevados en 2008 representaban un diez por ciento más respecto del año anterior, cuando llegaban a 278, al tiempo que en 2006 sólo había 103. El trabajo de limpieza de esos basurales, que para la Municipalidad tiene un costo mensual de 450 mil pesos, se realiza a través de las dos empresas concesionarias de la recolección, Cliba y Lime. En la zona sur de la ciudad, a cargo de Lime, la limpieza se realiza con seis camiones y tres palas mecánicas; mientras que en el sector norte, que corresponde a Cliba, se hace con dos palas mecánicas y cuatro camiones de mayor porte.

Relevamiento.

   El funcionario explicó además que "generalmente lo que se encuentra en esos baldíos son residuos provenientes de la recolección informal y que fueron desechados, o bien escombros y ramas de algunos vecinos que realizan limpiezas en sus casas y terminan dejando la basura en ese lugar, pese a que está prohibido".

   Aunque sucede en "toda la ciudad", según destaco el director de Higiene Urbana del municipio, "la mayor cantidad de basurales clandestinos aparece en los barrios donde hay más terrenos baldíos y no están tan urbanizados".

Con los vecinos.

   Sin embargo, Ferraro indicó que "hay lugares de la ciudad en donde los resultados son buenos, pero en otros puntos en los que también se hace participar a los vecinos y se explica que esos no son lugares para arrojar los residuos, lamentablemente se encuentra poca respuesta".

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 De hecho, la Secretaría de Servicios Públicos lleva adelante un trabajo conjunto con las vecinales y entidades de cada uno de los sectores de la ciudad para organizar alternativas para la erradicación de estos "malos hábitos".   La diagramación del servicio, detalló Ferraro, se realiza en base a un relevamiento de la Secretaría de Servicios Públicos que tiene registrados 320 basurales crónicos. "Es muy difícil el trabajo, porque estos basurales se limpian, pero se vuelven a generar inmediatamente debido a que la gente arroja basura constantemente. Por eso en algunos casos hay que limpiarlos todos los días", subrayó Ferraro. Lo cierto es que la presencia de estos microbasurales siguió creciendo en los últimos meses.

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