Municipio ganó un juicio millonario por la construcción de la Sala de Convenciones

Esta semana, tras veinticinco largos años, el municipio carlospacense ganó un juicio millonario que le había iniciado la firma que llevó a cabo la construcción de la Sala de Convenciones de la ciudad, originado por la rescisión del contrato hasta ese momento vigente.
El histórico fallo permitió al Departamento Ejecutivo local "poner fin" a un conflicto de magnitudes importantes, que -de haberse resuelto de manera desfavorable para la Municipalidad- hubiese demandado, según precisaron las fuentes consultadas, cifras tan altas que se arrimarían "al presupuesto medio de cualquier ciudad".

La resolución de la Justicia llegó a mano del Asesor Letrado, Carlos Lencinas, el último martes, luego de se pronunciaran los integrantes de la Cámara Contencioso-administrativa de Segunda Nominación, integrada por los doctores Nora María Garzón de Bello, Humberto Sánchez Gavier y Víctor Armando Rolón Lembeye.

De esta forma se cierra un litigio que inició con la presentación judicial de la "Empresa Constructora Arq. Eduardo Alfredo Ballesteros", quien -el 16 de septiembre de 1983- había pedido que se declare "nula" la rescisión del contrato, como también que se otorgue un resarcimiento económico (con intereses y actualización monetaria).

El conflicto se había originado por un "incumplimiento" en el que había incurrido la firma, que había cometido irregularidades al no acreditar que se cumplían las leyes sociales, no tener el representante Técnico, no presentar el plan de avance y curva de inversiones, desobedecer a las órdenes de la Inspección, no contar con el equipo comprometido en el contrato, no colocar el cercado correspondiente, ni el cartel de obra y no emplazar el obrador, casilla de inspección y el depósito, entre otras.

El vencimiento de la totalidad del plazo contractual para edificar la Sala de Convenciones (de la cual sólo se había hecho una parte mínima) también motivo la rescisión del contrato, originando la demanda de Ballesteros.

Luego de que el proceso siguiera por varios años, en 1995 se tuvo que suspender por el fallecimiento del apoderado de los demandantes, y recién sería reanudado en el mes de septiembre del año pasado.

El pasado martes la sentencia salió en favor del municipio, que evitó desembolsar una suma (calculada en la moneda "austral") que ascendería a cifras millonarias -teniendo en cuenta también la suma de intereses-, y fue festejada en el Palacio "16 de Julio".

"Esta resolución marcó el final de un juicio histórico, donde la Municipalidad habían sido demandada por la empresa que construyó la Sala de Convenciones, y -al resultar favorablemente para el municipio- evita que este gestión tenga que abonar una cifra desorbitante, que se asemeja al presupuesto medio de cualquier ciudad"; manifestó en declaraciones a este medio el Asesor Letrado municipal, Carlos Lencinas.

En su desarrollo, el juicio contó con la intervención de diez abogados, entre quienes participaron por el demandante (Luis Centeno Novillo y sus sucesores, Mario Revol Lozada, Valentina Enet, Francisco José Casanegra y Marta E. Centeno Novillo) y aquellos que defendieron a la Municipalidad (Eugenio Maraggi Acuña, y sus sucesores, José Luis Palazzo, Javier Olivares, Juan Molas y Molas y Carlos Lencinas). Como también la participación de los ingenieros José Agustín Ferreira (perito oficial) y María Laura Albrieu (perito parte actora).

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