El municipio y Atiadim firmaron un convenio para la disposición final de los desechos de silos bolsas.

El municipio firmó hoy un convenio para la disposición final de los desechos de silos bolsas, con el Organismo provincial para el Desarrollo Sostenible, que se instrumentará con la participación de integrantes del Taller Protegido de Atiadim.
En el encuentro estuvieron el intendente, Ariel Franetovich; el presidente de Atiadim, Rubén Blotta y la directora ejecutiva del Organismo Provincial, Ana Corvi.

Vale destacar que este convenio se formaliza en el marco del Programa “Ambiente Agro - Solidario”.

Convenio

Ana Corvi indicó a La Campaña que el objetivo de este plan es la disposición final del silo bolsa, que es un tipo de polietileno que al quemarse -una de las formas más común de disposición-, genera dioxinas y furanos, elementos altamente cancerígenos. “La idea es trabajar con un sistema para reciclar la bolsa y hacer participar al Taller en cuanto a la generación de trabajo genuino para ellos, porque además serán los encargados de comercializar el producto y, por otro lado, contar con la colaboración del municipio, que será estará a cargo de la logística”.

Explicó que los donantes de los silos bolsas son empresas de la zona y productores independientes. “Hemos firmado un convenio con Los Grobo, con MSU y próximamente lo haremos con Cargill. La idea es que se sumen la mayor cantidad de donantes posible. Estas empresas reciben un certificado como participantes del programa para trabajar, por un lado, en protección del ambiente, y además generación de trabajo genuino para el Taller Protegido”.

Disposición final

Preguntada sobre la mejor forma de hacer la disposición final de este material, Corvi remarcó que “no es un residuo tóxico si se dispone de la manera correcta”.

“Simplemente es una bolsa que contenía granos. La quema de ese plástico es la que produce elementos dañinos, pero si no es un residuo totalmente inócuo”.

En cuanto a la tarea a realizar, consignó que “en primer lugar los chicos procederán a la limpieza, lo doblan para lograr el menor volumen posible, para luego llevarlo a la empresa que hará el reciclado”.

Explicó que lo que normalmente se hace es la reducción del material en pequeños trozos. “Esto se destina, o bien a la exportación, que en este caso es bastante importante, o de lo contrario para la producción de caños de plástico que se utilizan para hacer cableados”.

La directora manifestó que para este trabajo hace falta una maquinaria, que es la encargada de la reducción en pequeños trozos. “La idea es que Atiadim se contacte con las empresas que se dedican a este trabajo. Lo único que pedimos es que sean empresas que cumplan con la normativa, y que garanticen la trazabilidad del residuo”.

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