La Municipalidad pospuso el proyecto de las plazas secas.

La implementación de las plazas secas se había programado dentro del plan de desarrollo sustentable de Comodoro Rivadavia. Sin embargo, a casi dos años de esa proyección, la ciudad no cuenta con ningún espacio de estas características y la iniciativa fue "pospuesta".
El concepto de plaza seca se basa en la adaptación de los espacios urbanos a los factores climáticos locales. Tal como su nombre lo sugiere, requieren de poco riego y menos condiciones de humedad, a través de los cultivos de las especies típicas de las zonas áridas, produciendo la racionalización de recursos escasos en la zona como el agua.

Lejos de traducirse en carencia de vegetación, se trata del cultivo de especies autóctonas, sumado al reemplazo del césped por materiales arquitectónicos que aporten la vida y el color en un paisaje donde las flores no crecen naturalmente. Sin embargo, el proyecto de plaza seca fue postergado en vistas de que ese concepto no responde a la sensibilidad estética local.

Así lo fundamentó el secretario municipal de Obras Públicas, Gerardo Couto, quien señaló que el proyecto no ha tenido buena aceptación, y que aunque existe la idea de "generar algo con el tema", se continúa con la operatoria paisajística habitual, como podrá observarse en la zona de los ingresos a la ciudad y también en el barrio Petroleros Privados donde en los bulevares que estaban a la vera de esos caminos se están colocando panes de césped que son traídos en camiones a la ciudad ya que no existe tal producción local.

Además, y en función de su mantenimiento, debió incrementarse el riego mediante camiones en aquellos espacios donde se carece del sistema por cañerías, lo que también demanda mayor recurso humano. "El proyecto de plazas secas no se descarta, pero todavía no hay proyectos al respecto, entonces, para no demorar más en los detalles de urbanización que requiere la ciudad, se ha colocado césped en panes, como habitualmente se hacía", sintetizó el funcionario.

REPARAR LO DAÑADO

En otra vertiente de lo que a espacios públicos se refiere, Couto se explayó sobre los actos de vandalismo y destrozo sobre las propiedades comunes. "Se ha ampliado casi el 70% del presupuesto que se vuelca a la vía pública y no se nota", lamentó al mencionar que más del 30% de la mano de obra de la cartera se destina a reparaciones de las roturas provocadas por la propia ciudadanía.

Así, citó a modo ilustrativo el caso del CPB (centro de promoción barrial) del barrio Isidro Quiroga donde se hizo una ampliación por presupuesto participativo. Las tareas de pintura exterior se culminaron un viernes y el martes siguiente ya estaba todo pintado y escrito, sumado a que la estructura anterior registra las clásicas pintadas de aerosol, frecuentes en las paredes comodorenses.

Lo mismo sucedió con el sistema de iluminación mediante farolas de dos alturas en la rotonda de Km 5, donde ya ninguna queda en pie, o el monumento a los caídos en la guerra de Malvinas, que fue totalmente reparado para los actos alusivos del 2 de abril y cinco días después dos placas de granito habían sido rotas; esto, por citar algunos ejemplos de lo que a diario se registra en la ciudad.

Bajo este panorama, y dado que las continuas tareas de reparación deben ser financiadas con el erario público conformado por el pago de los impuestos de cada contribuyente, que debe desviarse para reparar en lugar de avanzar en otros puntos, Couto señaló para finalizar, que "es muy importante hacer hincapié en que los mismos ciudadanos se hagan propietarios del espacio publico, lo cuiden y lo vigilen".

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