"La Municipalidad nos está asfixiando con los controles", dicen en Alem

Propietarios de los bares de la zona de Playa Grande piden igualdad de condiciones ante los operativos de fin de semana. También solicitaron mayor presencia policial en la vía pública.
El presidente de la Cámara de Restaurantes, Bares y Afines (Carba) local Pablo Villar consideró ayer que los controles nocturnos por parte de la Municipalidad "nos están asfixiando", se quejó porque esos establecimientos son "lo único que se controla en Mar del Plata" e instó a trabajar en conjunto para solucionar el problema después de la temporada veraniega.

"Si cerramos a las 3 de la mañana, tenemos que dejar a todo nuestro personal en la calle", dijo, con relación a la propuesta de fijar horarios más tempranos de cierre que viene impulsando el gobierno bonaerense con fuerte apoyo de varios municipios, entre ellos General Pueyrredon.

Si bien reconoció que "siempre exigimos los controles municipales, porque los consideramos necesarios en un corredor nocturno", se quejó porque "en Alem lo único que se controla son los bares. Y en Mar del Plata se controlan los bares de la calle Alem e Hipólito Yrigoyen".

En esa línea de pensamiento, pidió "reglas claras para todos" porque "más que control, es una asfixia. Nos están asfixiando con los controles en Alem, porque tenemos todos los días a los inspectores en la puerta de los locales y prácticamente no se puede trabajar".

"Cualquier marplatense sabe -añadió- que en los famosos viernes universitarios en Constitución hay menores y se vende alcohol en todas las barras y no se controla de la misma manera".

La Provincia sigue firme en la idea de revisar todo el funcionamiento de la noche en el territorio bonaerense y prueba de ellos es que ayer el gobernador Scioli volvió a tratar el tema con intendentes de distritos gobernados por la oposición. En Junín y ante una docena de jefes comunales, además de hablar de la delicada situación financiera de los municipios y de la continuidad de la obra pública, Scioli volvió a hacer hincapié en la problemática de la nocturnidad y el exceso de consumo de alcohol en los jóvenes.

Siguen los operativos

General Pueyrredon es una de las comunas que adhirió con más entusiasmo a la avanzada provincial para consensuar una revisión de la nocturnidad y en esa línea, este fin de semana se potenciaron los operativos de control.

Por caso, los inspectores municipales son los que se encargan de chequear que en los bares no haya más gente que la permitida, lo que se denomina técnicamente factor ocupacional.

"Se generan excesos terribles en la puerta -relató Villar- porque los clientes ven espacio vacío y quieren entrar, pero los inspectores lo prohíben porque dicen que está completo el factor ocupacional, pero es contradictorio".

La cuestión radica en que después de Cromañón se estableció la relación de una persona por metro cuadrado, pero "no se contemplan los espacios cubiertos o semicubiertos, o sea que la municipalidad nos habilita las terrazas y los patios -cubiertos o semicubiertos- pero no podemos contarlo para el factor ocupacional".

Por ejemplo, el bar puede tener 300 sillas -ubicadas en el salón principal, en la terraza y en un patio descubierto- pero el factor ocupacional lo habilita para 200 personas.

Presencia policial

El titular de Carba opinó que "si se quiere solucionar el tema de la nocturnidad no sirve sólo controlar a los bares, necesitamos más presencia policial, controles de Transporte y Tránsito y de Minoridad en la vía pública".

Si en una noche, en Alem hay 20 mil personas en los bares, hay unos 15 mil "dando vueltas, muchos menores bebiendo alcohol que no pueden ingresar a lo bares y ésos son los que generan los inconvenientes con los vecinos", detalló.

En cuanto a los menores, afirmó que en los bares tienen prohibido el ingreso y en la puerta se les pide el documento a todos, aunque reconoció que "hay muchos que tienen documentos falsos y los padres lo saben".

Los bares de la zona de Alem abren los viernes y sábados, pero se trabaja "el sábado, de 3 a 6 de la mañana, está comprobado. Por más que abrimos a las 9 de la noche, no va nadie", indicó Villar.

En ese sentido, en cuanto a la intención gubernamental de cerrar a las 3 de la madrugada, aseguró que "de cerrar a esa hora, directamente tenemos que bajar la persiana y dejar a nuestro personal en la calle".

"Es una locura -agregó- tratar esto antes de la temporada de verano, vamos a perder muchos turistas. En Mar del Plata el teatro termina 1 y media, hay gente que va a comer a las 2 de la mañana, con los cambios de horario la gente se queda hasta las 10 de la noche en la playa. Es imposible prohibirles la entrada a las 2".

Si bien indicó que se trata de "cambios de hábitos y costumbres", reconoció que eso no se logra "de un día para otro. La gente tiene derecho a elegir. No porque cerremos a las 3 la gente va a ir a bailar a Constitución, no somos competencia, son distintos públicos".

Y el haber desempolvado el tema del tope horario podría derivar -según la opinión de Carba- en un "resurgimiento de las fiestas en las casas de familia, y eso no se puede controlar".

Asimismo, como sugerencia a la hora de controlar la nocturnidad, Villar calificó de "necesaria más presencia policial" y ofreció la ayuda y el apoyo de la Cámara que comanda para "que la municipalidad pueda contar con más efectivos de Tránsito o policial para que controlen la vía pública. Cerrar más temprano no es la solución, porque los chicos no van a dejar de salir".

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