La Municipalidad aún no definió qué hará con la venta ambulante

Muchos puestos que se encuentran en diferentes puntos del centro de la ciudad comercializan copias de discos a muy bajo costo. Las disquerías y los videoclubes se quejan por la competencia desleal.
La venta ambulante de mercadería es un asunto difícil de controlar para las autoridades. Mientras que éstas pretenden resguardar los derechos de los comerciantes de los locales del centro, los vendedores intentan defender su fuente de trabajo. De los productos comercializados, los CD y DVD regrabados y la ropa de marcas adulteradas son los que generan mayor polémica, debido a que su venta es ilegal.

El 19 de diciembre pasado, el Ente Descentralizado de Control Municipal (EDECOM) procedió a retirar a todos los vendedores ambulantes de la calle, que en ese momento se habían multiplicado para aprovechar las fiestas de fin de año. Luego se les permitió trabajar nuevamente, pero en este momento, desde la Municipalidad, anunciaron una reunión para asignarles un lugar en la ciudad donde puedan trabajar.

“En diciembre tuvimos la intención de hacer un trato pero no pudimos resolverlo.

Hicimos un ofrecimiento con el EDECOM de ceder un espacio del estacionamiento de la plaza de la Intendencia, pero no la aceptaron porque consideran que no es un lugar apropiado para la venta. No sabemos bien cuándo va a ser la reunión porque algunos vendedores en este momento están en zonas turísticas de la región y algunos prevén quedarse en febrero”, señaló el subsecretario de Gobierno, Osvaldo Córdoba.

Por su parte, Jorge Méndez, director del EDECOM indicó que desde la entidad también consideran necesario ubicar a los vendedores ambulantes en un sector determinado de la ciudad, sobre todo porque en el microcentro las veredas son muy angostas y los puestos interrumpen el paso. “Las condiciones para la venta ambulante están legisladas y se autoriza a los que reúnen los requisitos que pide la subsecretaría de Gobierno.Dijimos que se busque un lugar para los vendedores como una feria mayor o un mercado de pulgas como hay en otros lugares”, explicó.

Venta ilegal

En distintos sectores de la ciudad se pueden ver puestos ambulantes que ofrecen, a precios muy accesibles, CD y DVD grabados de las más nuevas obras musicales y de cine. Este negocio afecta directamente a los comerciantes que tienen instaladas sus disquerías o sus videoclubes y ven disminuidas sus ventas en gran medida.

“La venta de CD ‘truchos’ repercute bastante en la venta de CD originales. La gente de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC), la Asociación Argentina de Intérpretes (AADI) y la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF) nos cobran los derechos de autor y la protección del artista, acá se paga todo y cuando les preguntás si pueden hacer algo con la gente que vende en la calle te dicen que no tienen poder de policía que tienen que esperar que venga gente de gendarmería. Cada vez se vende menos, el mercado de discos viene en caída libre si no hay un procedimiento municipal que aparezca y los saque de la calle” expresó Juan Ramiro, vendedor de una disquería del centro de la ciudad.

El derecho a la propiedad de los autores está amparado en el artículo 17 de la Constitución Nacional según el cual “todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invento o descubrimiento”. Con la reproducción de las obras, se están violando distintas leyes como la 11.723 de Propiedad intelectual que indica que el derecho de propiedad de una obra científica, literaria o artística, comprende para su autor la facultad de disponer de ella y de autorizar su reproducción. Con la venta de ropa de marcas falsificadas, se está evadiendo la Ley 22362 que contempla el Derecho de Propiedad de las Marcas.

Méndez indicó que los comerciantes que se vean perjudicados por la venta de productos falsificados deben hacer la denuncia a la Policía Federal, que es la institución que interviene en estos casos. “Por medio de una nota invitamos a la Policía Federal a trabajar de manera conjunta pero ellos actúan sólo en caso de denuncias”, indicó el director del EDECOM.

En los puestos ubicados en el microcentro se pueden conseguir CD a un precio promedio de seis pesos, mientras que en las disquerías el costo ronda entre los veinte y los cuarenta. “La calidad de los productos regrabados es mala, pero algunos no se dan cuenta y los discos originales están caros. Es necesario acomodar la situación con más control en la calle, que los precios se pongan a tono con lo que estamos viviendo y que aumente el costo de los CD virgen para que no resulten accesibles”, subrayó Ramiro.

Otro rubro afectado es el de los videoclubes. Mientras que el alquiler de un DVD ronda los siete pesos, comprar una película regrabada cuesta entre seis y doce pesos.

“Sigue habiendo un público para el original, sobre todo el que sabe que la copia arruina el reproductor, pero el precio es incomparable. Los puestos que venden este tipo de material están a la vista y nadie hace nada”, manifestó Jeremías Salguero empleado de un videoclub del centro.

El subsecretario de Gobierno señaló que, si bien están intentando resolver el problema de la venta ambulante, en ningún caso podrán permitir el comercio de mercadería ilegal, lo cual engloba tanto a los CD y DVD regrabados como a la ropa de marcas adulteradas.

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