La Municipalidad dio a conocer las conclusiones de la audiencia pública

Allí tomaron la palabra 95 ciudadanos, de cuyas exposiciones se pudo determinar una división en tres grupos: los vecinos del Acceso Norte que objetaron el lugar elegido para la instalación de la planta; los vecinos de La Floresta, San Agustín, San Martín y Anacleto Medina, a favor del proyecto y de la localización; y ambientalistas que manifestaron desacuerdos variados.
Tras enumerar los puntos a favor y en contra de la instalación de la planta, expuestos durante la audiencia que se llevó a cabo el 26 de noviembre de 2008 en el Teatro “3 de Febrero”, la Municipalidad realiza algunas aclaraciones respecto a las inquietudes manifestadas allí.

“El punto de mayor sensibilidad del proyecto es la localización de la planta de tratamiento, responsabilidad que necesariamente, en cuanto a la decisión final, es de las autoridades municipales, receptando las diversas sugerencias que surgieron de la audiencia pública y de las instancias participativas desarrolladas en distintas reuniones en la ciudad”, se lee en el documento, al que accedió APF. Al respecto, se advierte que “el peor camino es el que la ciudad ha admitido hasta hoy, es decir, que se vuelquen los desechos en un vertedero a cielo abierto sin tratamiento alguno. Superar tan inhumana situación, requiere una cuota de tolerancia que deben aportar aquellos que estarán cerca del emplazamiento de la planta, que no contaminará ni provocará ninguno de los efectos que hoy padecen miles de habitantes de la ciudad”. Si bien se aclara que “la Municipalidad eligió el Acceso Norte en función de los estudios realizados en su seno”, se indica también que “luego de los aportes realizados se analizan actualmente otras alternativas”. En tanto, se asevera que “cualquiera sea la decisión final, se procurará obtener la mayor licencia social posible, siendo conscientes de que jamás se logrará unanimidad, en razón de que siempre habrá quienes rechacen la idea de una planta de tratamiento cerca”. En ese orden, se remarca que “el fenómeno no es original, ya que en el mundo, en todas las experiencias de tratamiento de residuos, se advierte que la mayor discusión se produce en torno al lugar de su emplazamiento. Las plantas de tratamiento de la empresa Oxalor, que se encuentran en Francia y Bélgica, análogas a la que se instalará en la Ciudad, están localizadas en áreas periurbanas, aunque, sin embargo, se encuentran emplazadas numerosas viviendas a escasos metros de las mismas, sin registrar ningún tipo de perjuicio ambiental, ni comprometer la salud de la población”.

Luego se asegura que “la tecnología a utilizarse en la Planta de Tratamiento se basa en la estabilización química de la fracción orgánica de los RSU, con un reactivo a base de óxido de calcio”, la cual “ya fue aprobada por normas de calidad tecnológica y ambiental de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE) y su producido tiene la aprobación para su comercialización, otorgado por el Ministerio de Agricultura y Pesca de Francia. Dentro de esta tecnología existen diferentes marcas, una de las cuales es “Oxalor”, que es la que se implementará en Paraná”.

Más adelante se sostiene que “la sustentabilidad del proyecto, desde la perspectiva del mantenimiento, está garantizada en tanto los costos operativos no son significativos para el presupuesto municipal; por otra parte la sustentabilidad encuentra garantías en la disponibilidad del óxido de calcio, que en Argentina no resulta un inconveniente puesto que existen reservas suficientes”. Además, señala que “la Municipalidad firmó un convenio con la empresa constructora que garantiza la asistencia técnica por el período de 10 años de duración del convenio”. Finalmente, explica que “un grupo de profesionales estará abocado a las tareas de seguimiento, control y monitoreo del funcionamiento de la planta, así como también al control de la ejecución, en tiempo y forma, de los mantenimientos preventivos y, dado el caso también correctivos, necesarios para su funcionamiento. Este grupo de profesionales, en conjunto con la Universidad Nacional de Entre Ríos, la Universidad Autónoma de Entre Ríos, otras instituciones educativas y el sector privado, llevarán a cabo investigaciones y desarrollos asociados al producido de la planta como por ejemplo el diseño de estrategias innovadoras de reciclado, diseño y desarrollo de nuevos productos y el fomento de emprendimientos productivos (incubadora de empresas). También investigará y desarrollará los procedimientos necesarios para adecuar tecnológicamente la planta de tratamiento, a lo largo del tiempo, al advenimiento de las nuevas tecnologías que pudieran surgir”.

Respecto a la empresa ganadora de la licitación, Sánchez Granel SA, se aclara que “tiene la licencia para la comercialización y construcción de la planta de tratamiento de RSU en Argentina, otorgada por la empresa Oxalor, que es la que provee la tecnología y realiza el diseño de la planta de tratamiento”. También se indica que “la empresa Sánchez Granel tiene una experiencia de más de 50 años en el rubro de la construcción, fundamentalmente caminera y hoy es una de las constructoras más importantes del país. Esta empresa no solo opera en el orden nacional, sino también internacional, tanto latinoamericano como en Europa (principalmente Francia). Su trayectoria en el rubro de la construcción, le da el respaldo necesario a los efectos de la construcción de la planta de tratamiento de RSU”.

Por último, en referencia a la problemática social y su abordaje, el documento sostiene que “desde la Municipalidad se viene trabajando mancomunadamente con la Facultad de Trabajo Social de la UNER, que lleva más de 20 años trabajando en el lugar y con los trabajadores informales de la basura, a los efectos de poder dilucidar las dinámicas de integración-exclusión social en el contexto de los RSU, en busca de comprender de forma amplia esta problemática y definir políticas de acción adecuadas para brindar la contención social necesaria”. Según se indica, para ello “se suscribió un Convenio con la Facultad de Trabajo Social (UNER) para ejecutar los siguientes proyectos de intervención: (a) alternativas habitacionales para población del “volcadero”; (b) generación de nuevas fuentes de trabajo; (c) mejoras de condiciones laborales de Cartoneros, organizativas (cooperativas) y socio-sanitarias, y (d) erradicación progresiva del trabajo infantil vinculado al reciclaje”. La Municipalidad asevera que de esta forma “se revertirá el deterioro de las condiciones del entorno y de vida de esa población, como las viviendas sobre terrenos inundables, exposición directa a la acción de contaminantes sin ninguna protección, marginalidad social, y será dignificada su labor”. (APF.Digital)

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