La Municipalidad ahora proyecta remodelar la peatonal San Martín

Con las obras de peatonal Córdoba recién inauguradas, la Municipalidad va ahora por la remodelación de San Martín. El anteproyecto ya salió de la Secretaría de Planeamiento y está en estudio en Obras Públicas, cuyas autoridades se aprestan a avanzar en la búsqueda de consenso con comerciantes y frentistas, que serán quienes pagarán la obra a través de un fideicomiso del Banco Municipal. Tanto el financiamiento como la estética del proyecto seguirán la misma línea de la peatonal Córdoba y la meta es avanzar luego con el tramo de San Martín que va desde Rioja hasta Mendoza.
Las obras que se hicieron sobre Córdoba y que quedaron formalmente inauguradas el 23 de diciembre pasado incluyeron parte de San Martín. Concretamente, la cuadra que va hasta Santa Fe y unos 30 metros desde la esquina de Córdoba hacia Rioja.

Por eso, en rigor, la remodelación planeada para este año terminará apenas esa última cuadra, es decir que no llevará mucho más de 70 metros. El resto, lo que va de Rioja a Mendoza, aún no fue acordado con los frentistas. Pero la idea es seguir.

Según el subsecretario de Planeamiento, Raúl Alvarez, la continuidad del proyecto no aspira a agotarse ni siquiera en el tramo peatonal de San Martín, sino ir más allá, sobre las cuadras no peatonales de esa arteria. La idea allí es mejorar veredas y equipamiento urbano. Pero eso, por ahora, es sólo futuro.

Sobre lo que sí se avanzó fue en la constitución de una comisión especial para estudiar la conformación del fideicomiso a través del cual frentistas y comerciantes de San Martín entre Córdoba y Rioja tendrán que pagar las obras.

Pero aun así "falta mucho por consensuar", dijo ayer la subsecretaria de Obras Públicas, Susana Nader, quien aclaró que "no se hará nada sin el pleno consentimiento de los vecinos". En esa búsqueda, durante los primeros días de febrero habrá una reunión entre los frentistas y representantes del Banco Municipal.

Una misma estética. Como no podría ser de otro modo, las futuras intervenciones sobre San Martín seguirán la misma estética que se usó para remo delar Córdoba.

Eso significa que se colocarán iguales pisos (grandes placas de pórfido gris con un canal de desagüe en el centro), se instalará el mismo mobiliario urbano (luminarias, cestos y bancos) y se repondrán los árboles que falten.

"Quizás se podría sumar algún elemento de equipamiento urbano y, de hecho, vamos a tratar de mejorar los aspectos constructivos porque con la peatonal Córdoba no quedamos del todo conformes", se sinceró Alvarez.

El comentario no es casual y los dueños de negocios ubicados sobre San Martín también están alertas. "Obviamente que me interesa que se mejore la peatonal, pero también me preocupan algunos aspectos", advirtió ayer Sergio Scorza, propietario de Geraldine, un local de lencería ubicado frente a la galería Rosario.

Algunos de esos "aspectos" a que refirió el comerciante tienen posibilidad de mejorarse. Otros no.

Para Scorza, habría que evitar al menos que las placas de pórfido queden desniveladas, como ocurre en varios tramos de Córdoba. Otras objeciones ya no tienen solución: por ejemplo, que se trate de un material ultraporoso y muy absorbente que se mancha con facilidad o que, en su efecto final, aparezca "deslucido".

"En mi modesta opinión lo invertido parece no guardar relación con el resultado, porque se podría haber hecho algo mucho más lindo y vistoso para la ciudad", opinó Scorza. Aun así, aclaró que no está en contra de que se mejore la arteria.

Sea como sea, hasta que los frentistas acuerden el proyecto con la Municipalidad no habrá presupuesto, ni trámites de licitación ni plazos de ejecución. La meta es que este año se hagan las obras, que por lo exiguas no podrían extenderse más allá de 60 a 90 días, según estimó Nader.

En carpeta quedará el tramo siguiente hasta Mendoza, otra de las zonas del centro que claman por la necesidad de una puesta en valor que no las deje seguir degradándose. Pero ese, admiten desde Planeamiento, es un capítulo al que aún no se llegó.

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