Los municipales volvieron al paro porque nadie les ofrece nada de nada

Cansados de las dilaciones eternas del intendente Ricardo Moccero a los reclamos salariales, los empleados del municipio decidieron el lunes, en asamblea realizada en los lugares de trabajo, iniciar una medida de fuerza que fue acatada por casi la totalidad de la planta.
Los índices de adhesión a la medida superan el 90%. El martes armaron una carpa en la plaza para dar a conocer a la comunidad su realidad. "No podemos seguir viviendo con un salario promedio de $ 1.500", dijo Rubén Allende, del STM.

Esta vez fueron las bases las que impulsaron a los dirigentes del Sindicato de Trabajadores Municipales a anunciar el lanzamiento de un plan de lucha para continuar con el nunca satisfecho reclamo de recomposición salarial al básico que vienen reclamando desde hace más de un año.

Todo comenzó el lunes por la mañana, cuando los dirigentes del Sindicato comenzaron a visitar los distintos sectores para informar a los trabajadores que en las reuniones mantenidas con el Departamento Ejecutivo los días 4 y 8 de agosto no se había recibido ninguna oferta seria al reclamo de recomposición. "Las reuniones fueron una tomada de pelo a la paciencia de los empleados", aseguró una fuente sindical, revelando de alguna manera el clima de insatisfacción y hartazgo que se iba viviendo en las asambleas.

Una vez finalizada la asamblea en el Corralón Municipal, a la que también asistieron los empleados de Vialidad, los trabajadores preguntaron a las autoridades del Sindicato si los podían acompañar a las restantes asambleas. Al obtener la aprobación, una columna de unos 70 municipales se encaminó por la avenida Sixto Rodríguez hacia el Hospital Municipal, donde se juntaron con trabajadores del nosocomio, el Hogar de Ancianos y Acción Social, donde los ánimos se mostraron muy predispuestos a adoptar una medida de fuerza.

Esa fue finalmente la decisión que tomó el conjunto de los trabajadores en la última asamblea, que se realizó en el edificio concentrador de Oficinas Técnicas, en calle Rivadavia.

El debate desarrollado en ese lugar duró algo más de media hora y la conclusión fue la fuerte decisión del conjunto de los trabajadores de adoptar una medida de fuerza por tiempo indeterminado. Quienes hablaron durante el cónclave fueron categóricos: El hartazgo está llegando al límite y ya no soportan la práctica implementada por el Ejecutivo de dilatar y dilatar en vanas reuniones en las que nunca se aporta una propuesta medianamente seria para empezar a discutir.

«Todos los sectores municipales están de acuerdo en la necesidad de tomar medidas de fuerza para ser escuchados. Es necesario que nos mantengamos unidos y trabajar juntos en las coincidencias y no en las diferencias a favor del empleado municipal; por eso les pedimos confianza en esta conducción», expresó Rubén Allende, secretario general del gremio de Trabajadores Municipales, a los medios de prensa que no estuvieron presentes en las deliberaciones.

Deciden el cierre de las oficinas municipales

Ante la decisión de los trabajadores de iniciar la medida de fuerza, desde la administración municipal respondieron con la decisión de cerrar el acceso al Palacio Municipal y al Edificio Concentrador.

Así lo explicó el secretario de Gobierno, Ernesto Moccero: "El STM ha dispuesto una medida de fuerza y en consecuencia el Intendente municipal ha decidido cerrar las puertas de los edificios municipales y que permanezcan dentro de los mismos solamente las personas que trabajan en esos lugares y prorrogar los vencimientos de tasas hasta el lunes próximo".

Sobre los motivos de la inédita decisión, Moccero dijo que "esto se hace porque en la última medida de fuerza que tomó el Sindicato se vivieron momentos graves en el hall del Palacio Municipal y en el otro edificio (Obras Públicas), pero especialmente en este edificio donde como consecuencia de las bombas y otros ruidos hubo dos personas con lesiones en sus oídos y una de ellas todavía mantiene las secuelas". Por lo tanto afirmó que el cierre se realizaba "a los fines de proteger los bienes municipales y la integridad de las personas que trabajan y del público, inclusive de los periodistas".

Al ser consultado sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo que ponga fin al diferendo, el secretario de Gobierno opinó que "todo es posible, el diálogo nunca se ha cerrado, hay un planteo por parte de los empleados de un aumento al salario básico, pero dada la imposibilidad por la emergencia económica, que es sumamente grave, no hay forma de concederlo".

Ernesto Moccero reseñó como motivos de este problema, al que calificó de financiero y no económico, a la caída de los ingresos provinciales, al no aumento de las tasas y a la menor recaudación municipal.

También informó que "el intendente se ha comunicado con el gobernador, espera tener una audiencia por otros temas y fundamentalmente para que se acerque dinero al municipio para atender este tipo de gastos, porque hasta ahora todo el dinero que viene son recursos afectados para obras" y dijo que "en este momento el 65% del Presupuesto municipal se va en sueldos, es una suma muy importante porque a la vez se debe atender la salud, la recolección de residuos y otros servicios básicos, por lo tanto afectar más porcentaje a salarios es absolutamente imposible".

Para finalizar se le preguntó sobre si la inasistencia del jefe comunal a su despacho se debía al comienzo de la medida de fuerza y a la presencia de los trabajadores en las inmediaciones del Palacio municipal. El funcionario aseguró que "el Intendente ya tenía previsto no asistir al Palacio municipal, así que su inasistencia no tiene nada que ver con el paro".

Pero al día siguiente, o sea ayer, tampoco asistió. Esta vez fue porque decidió abruptamente poner en funciones al nuevo delegado de Huanguelén.

Habrá que ver si se instala en su despacho hoy y mañana.

Un 30%

Como se sabe el reclamo de los trabajadores viene de larga data y se basa, primordialmente, en la necesidad de conseguir un porcentaje de aumento para el salario básico, hoy plantado en una suma muy por debajo de la línea de pobreza: $ 775,39 para la categoría ingresante.

En esta oportunidad los trabajadores están exigiendo un incremento del 30% del salario básico y, según dicen, no piensan bajar esa pretensión porque consideran que han sido muy tolerantes con los desplantes recibidos de parte del jefe comunal y también porque hace mucho que reclaman, habiendo obtenido solamente hasta el momento algunos paliativos menores que se fueron ?consumiendo? con el paso de los días. Recordemos que el Ejecutivo otorgó una suma fija de $ 500 por única vez y luego otra suma fija mensual de $ 120 como única recomposición. Estas cifras, por ser no remunerativas, implican que los jubilados y pensionados municipales no vean aumentados sus haberes.

El secretario general del STM, Rubén Allende, reflexionó acerca de los acontecimientos señalando que "si hacemos paro, vamos por el 30% de aumento al básico». "Un día de paro es un día de lucha y vamos a estar acá hasta saber de qué manera nos van a recomponer el salario», indicó frente al edificio concentrador, cuyas puertas permanecían cerradas y con fuerte custodia policial.

«Se ha convocado al Ejecutivo para que participara de tres audiencias a través del ministerio de Trabajo, pero no sólo no asistió el intendente sino que tampoco envió a ningún funcionario, recordó Allende.

También apuntó que "en las reuniones que tuvimos la semana pasada con funcionarios del gobierno, en ninguna de ellas se habló de una recomposición al básico, ya que esos encuentros significaron una tomada de pelo a la paciencia de los empleados municipales», aseveró. Allende remarcó que durante esas reuniones «lo único que hicieron los funcionarios fue ?llorar? por la situación económica del municipio».

«Siempre hacen lo mismo, y después terminan el año con superávit sin otorgar un mísero aumento al básico», sostuvo.

«El municipal necesita respuestas del intendente Moccero con respecto a una recomposición salarial al básico para volver a trabajar en forma tranquila», indicó, para luego informar que el Sindicato había comunicado el estado de asamblea permanente al Ministerio de Trabajo provincial.

Ya finalizando la improvisada conferencia, Allende resaltó que "hasta ahora el Intendente sólo otorgó sumas fijas y esporádicas que no le sirven a nadie y con esto el empleado municipal no llega a fin de mes; los tarifazos de luz y gas han vaciado los bolsillos de los trabajadores y es una realidad que el conjunto de la planta municipal necesita una recomposición salarial al básico».

«Los trabajadores de Suárez somos los más postergados de la región, porque en otros distritos han recibido entre el 15% y el 20% de recomposición al básico municipal», concluyó.

Carpa y olla popular

Ante la decisión del Ejecutivo de cerrar las puertas de los edificios municipales, impidiendo de esa manera que los trabajadores puedan manifestarse dentro de ellos, la asamblea decidió redoblar la apuesta e instalar una carpa en el Paseo de las Américas de la Plaza San Martín, donde se instaló una guardia permanente de trabajadores, que por las mañanas es masiva por la presencia de la mayoría de los huelguistas, importante por la tarde y que por la noche lógicamente disminuye hasta un número testimonial de huelguistas.

A la carpa han llegado concejales de los distintos bloques, representantes de otros gremios, personas que acercan su solidaridad y hasta alguna vitualla y familiares de los trabajadores.

Inclusive, para hacer menos tensa la espera, alguien arrimó una cocina de campaña para que los concentrados puedan tomar mate y hasta cocinar por las noches alguna comida común.

Mientras no se destrabe el conflicto la carpa permanecerá en el lugar, siendo el fiel testimonio de la manera de hacer política que tiene nuestro jefe comunal: tirar de la soga, apoyarse en caprichos, adoptar actitudes soberbias y despreciar el diálogo con quienes no comparten su postura.

Hace muchos años que le da resultados, pero da la impresión de que la soga ya está empezando a cortarse.

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