Los municipales hicieron el primer paro para Lima

Por primera vez en casi dos años, el Sindicato SUOEM dispuso un paro de actividades para reclamar contra la gestión de Marcelo Lima en Capital.
La medida fue dispuesta por sorpresa y afectó a los servicios básicos, aunque se reubicó a los pasantes para intentar completar, al menos, la recolección de residuos. El gremio anunció que a partir de las 00 de hoy termina la medida, pero prometió insistir para que se aplique la escala salarial que piden. La Subsecretaría de Trabajo evaluaba anoche si la huelga es ilegal por no haber sido comunicada con los tres días de anticipación que fija la ley.

En el municipio no sabían a ciencia cierta cuántos paros hubo desde que Lima asumió, pero en el gremio confirmaron que es el primero que le apunta a su administración, ya que los otros dos que hicieron fueron en adhesión a una medida nacional. Lo cierto es que la calma convivencia que arrastran desde 2007, quedó entre signos de interrogación.

"Estábamos en medio de una negociación, les habíamos pedido tiempo y de un día para el otro, responden con un paro y rompen el diálogo", reflexionó ayer el intendente Marcelo Lima, molesto con la estrategia del SUOEM de actuar por sorpresa.

El gremio pide que se implemente la escala salarial del Convenio Colectivo de Trabajo, que establece que el sueldo de los trabajadores debe estar atado al del intendente o al Mínimo Vital y Móvil. "Hace tres gestiones que no se cumple, queremos que se aplique en enero y después hablamos de la deuda", se quejó el titular del SUOEM, Pascual Manchinelles.

Según el dirigente, hoy se levanta el paro. Sin embargo, adelantó que seguirán con medidas gremiales, como manifestaciones, y no descartó que vuelvan las huelgas en caso de seguir sin respuesta.

Lima anticipó que descontarán el día no trabajado. Y en cuanto a lo que se viene, se mostró cauto. Aseguró que el pedido del SUOEM implicaría 1,7 millones de pesos más por mes y, si bien no lo descartó, dijo que necesitan tiempo para "analizar de dónde vamos a recibir los recursos" para no comprometer las finanzas municipales.

El paro afectó a los servicios esenciales como la recolección de residuos y la limpieza. Sobre todo, porque no sólo adhirió el personal permanente, sino también los pasantes que ejecutan que regularmente ejecutan esa tarea.

La medida no tuvo como protagonista a UPCN, el otro gremio con representación en la Capital. Según el secretario de Gobierno, Ricardo Pintos, el índice de adhesión fue de un 70 por ciento entre los 1.000 empleados de planta permanente, un 30 por ciento en los 1.400 pasantes y no tuvo eco entre los 100 contratados.

En la mañana, el municipio tuvo que improvisar un operativo para poder cumplir con la prestación de servicios. Citó al resto de los pasantes y los afectó a la limpieza de la ciudad y la recolección de residuos. Y hasta ayer en la tarde, continuaban los trabajos para poder levantar toda la basura del departamento.

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