Los municipales endurecen las medidas de fuerza por despidos

En Iguazú, San Vicente y Wanda parece estar lejos la solución al conflicto. En El Alcázar, San Javier y Campo Ramón están en similar situación. No descartan nuevos despidos
Posadas y Puerto Iguazú. Los conflictos entre empleados municipales dejados cesantes y las comunas de San Vicente, Iguazú y Wanda, se tornan cada vez más complejos y dilatados en el tiempo. Una situación muy parecida se da en los municipios de El Alcázar, San Javier y Campo Ramón, según informaron desde el gremio de los estatales.

En los dos primeros municipios, los trabajadores continúan encadenados a los edificios municipales y prometen quedarse en el lugar hasta tanto se presente una solución al problema. En Wanda la protesta sigue frente al edificio comunal y el diálogo con el Ejecutivo parece, al menos por los indicios que se dan en el lugar, más fluido que en los restantes casos. Los jefes comunales se mantienen firmes en su posición de no devolverles a estos trabajadores sus puestos de trabajo y no descartan nuevos despidos en los próximos días, debido a la difícil situación que atraviesan las arcas de los municipios, según argumentan.

Por su parte, desde la Asociación de Trabajadores del Estado (Ate) y desde la Confederación de Trabajadores Argentinos (CTA), insisten en que no dejarán la batalla hasta que la situación se solucione y defenderán los derechos de los trabajadores y la democracia que, según sus palabras, se ve dañada por cómo se administran los municipios.

“Esto atenta contra la democracia porque genera conflictos y genera perjuicios a la comunidad, además hay otros problemas en los municipios que demuestran la inoperancia de los dirigentes políticos que asumen en las intendencias. Por eso, vamos a defender la democracia y la lucha va a seguir, porque el sindicato, tanto ATE como CTA, va a apoyar a los trabajadores”, afirmó Norma Solís, secretaria gremial de ATE Misiones.

Desde ATE sostienen que son infundados los despidos y que no se pueden justificar, de ninguna manera, con los recortes de la coparticipación, ya que “es mentira que la coparticipación perjudique a los salarios porque se pagan por medio de recursos propios”.

Por esto, no queremos más que los ajustes vengan por el lado del trabajador, cuando los municipios están mal manejados”, sostuvo la dirigente gremial.

En el medio, los vecinos comienzan a sentir los inconvenientes que se generan por el dilatado conflicto laboral.

En Iguazú

Trabajadores del área de obras públicas acampan en la Municipalidad de Iguazú debido a que el intendente de esa ciudad, Claudio Filippa, despidió a dos empleados por “difamación” a su persona. Además, otros empleados piden el pase a planta permanente ante los anuncios de un inminente despido masivo de trabajadores. Ayer se cumplió la jornada número diez de protesta y en el ingreso al edificio municipal hay dos trabajadoras encadenadas pidiendo por mejores condiciones laborales, mientras que la avenida Tres Fronteras al 100 se encuentra clausurada por los empleados de la comuna local.

“Estoy a destajo y gano 700 pesos. Voy por los nueve años de trabajo y me cansé de las promesas en época de política, tengo el propósito de quedarme acá hasta que me consideren en planta permanente”, se quejó Ydolina Aquino.

Algunos concejales pronosticaron un reajuste de personal para resguardar el presupuesto de este año, que es menor al anterior de 25 millones de pesos. Se adelantó que podrían ser 80 las personas que se desvinculen de la Municipalidad.

“Hace ocho años que trabajo en el municipio, estoy a destajo. Filippa prometió que me iba a dar trabajo. Hay más compañeros que están en la misma situación pero no se animan a reclamar”, señaló María Ávalos.

En los días que transcurren de reclamo, ningún funcionario dialogó con los manifestantes que permanecen día y noche en la puerta de ingreso sin permitir el paso de los contribuyentes. En tanto que el edificio es custodiado por una guardia policial.

Ávalos recordó que “en varias ocasiones hablé con el intendente de esto y me dice, para marzo, después para julio y así van pasando los años”. Los dos personales despedidos tenían cinco y 17 años de antigüedad. El asesor legal municipal alegó “difamación”, en base por el artículo 1556 del Estatuto del Empleado Público.

“Queremos que se reintegre a esos compañeros y los demás que tienen antigüedad de hasta nueve años trabajando a destajo pero que no se animaban a reclamar por miedo al intendente”, afirmó Carlos Lugo, delegado de de ATE en el corralón.

Serían 30 los trabajadores que se encuentran jornalizados, que actualizan mensualmente su labor, y otros tanto con contratos. Los dos despedidos fueron citados por el Ministerio de Trabajo a la que acudieron ayer por la mañana.

El secretario general de ATE en la delegación local, Juan Suárez, no acompaña el reclamo y se encuentra trabajando como director de Obras y Servicios Públicos ya que renunció a su licencia gremial. Parte de la comisión directiva y algunos delegados de la asociación sí acompañan el reclamo de los trabajadores.

San Vicente y Wanda

La comuna de la ciudad de las Cataratas no es la única afectada por estos conflictos. En San Vicente un grupo de trabajadores acampa frente a ls sede municipal y tres de ellos se encuentran encadenados al corralón. Mientras que en Wanda los trabajadores se mantienen en las puertas del edificio comunal.

El jefe comunal de San Vicente, Waldomiro Dos Santos, culminó sus vacaciones y se reincorporó a sus tareas. Una de las primeras actividades fue reunirse con representantes del gremio de estatales, quienes solicitaron una urgente solución a la situación. Pero, los gremialistas no tuvieron éxito, el intendente dijo que su postura era irreversible y se mostró prepotente y sin ánimo de dialogar, según manifiestan desde ATE.

“Fuimos como parte del consejo directivo de ATE y CTA, y lastimosamente la actitud del intendente deja mucho que desear porque tuvo un trato penoso y se siente dueño del municipio, y de la vida de la gente. Tiene la postura tomada y no acepta dar marcha atrás con la decisión”, afirmó Solís.

Quien agregó que “la situación de los tres compañeros que permanecen ahí no es aislada porque el intendente nos dijo que habrá más despidos en poco tiempo más”, concluyó la representante del gremio.

Esta situación de conflicto laboral que envuelve a, al menos seis municipios de Misiones, mantiene en vilo a gremios y trabajadores en actividad, porque parece ser el comienzo de una bola de nieve que avanza y amenaza con arrastrar, cada vez a más empleados municipales de Misiones.

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