Municipales deciden en asamblea si acatan conciliación obligatoria

Con el dictado de la conciliación obligatoria, de oficio, por parte de la Secretaría de Trabajo, el conflicto entre empleados municipales y Ejecutivo ha tomado un nuevo giro. Si bien la novedad de la medida tomada por Marcial Paz, delegado de Trabajo en esta ciudad, se conoció el viernes al mediodía, recién hoy por la mañana se conocerá la postura de los trabajadores.
El eventual acatamiento voluntario por parte de los empleados se decidirá en asamblea, que fue convocada una vez más en las puertas del Municipio local.

Previo a las audiencias convocadas

Antes de las 11:00, los trabajadores deberán votar si se sientan en la mesa de negociación que ofrece la dependencia laboral. Es que para esa hora, se ha convocado la primera audiencia de conciliación, a la que deberían sentarse los dirigentes del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) y del Gobierno Municipal.

Una hora más tarde, está citada la audiencia que corresponde a los representantes de la Asociación de Personal Jerárquico Municipal (APJM), de acuerdo con lo informado por Paz el viernes último.

Por entonces, de inmediato, el intendente Martín Buzzi aseguró que acataban la medida dispuesta por la Secretaría de Trabajo. Los municipales, sin embargo, no suspendieron las medidas decididas con anterioridad y realizaron la marcha con sus familiares, por la tarde, por las calles del centro.

Como Trabajo no interpuso fechas para el acatamiento, los empleados nucleados en la APJ y el SOEM decidieron dejar para hoy la asamblea decisiva. Después de más de 20 días de conflicto y a una semana del comienzo del paro general de actividades, los trabajadores tienen la oportunidad de acceder a un espacio de diálogo que venían reclamando.

Volver a empezar

La conciliación implica retrotraer todo a la situación previa al inicio del conflicto: sin paros ni medidas contra los trabajadores que se movilizaron por el aumento.

Con la mediación de la Delegación Regional de Trabajo, se esperan al menos tres semanas de tranquilidad, si el proceso de conciliación se desarrolla con normalidad. Ese es el plazo que se maneja para completar las etapas de negociación previstas por el organismo.

Pero para ello, debe primar la voluntad de arribar a un acuerdo por ambas partes -Ejecutivo Municipal y trabajadores-. Si ganara la intransigencia, podría desconocerse la conciliación y las partes quedarían liberadas a tomar medidas, que durante este período no se pueden tomar desde ninguno de los dos sectores involucrados.

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