Municipales: la conciliación terminó y el conflicto sigue

En las dos audiencias, las partes se mostraron inflexibles. La comuna dice que no puede dar más que el 11% y el SOEM insiste con el doble. Una asamblea decidirá los pasos a seguir.
La conciliación obligatoria dictada por la Dirección de Inspección Laboral en el marco del conflicto del SOEM con el Ejecutivo capitalino, finalizó ayer sin que se haya conseguido alguna definición. A pesar que hubo dos audiencias, las partes en ningún momento abandonaron sus posturas y los encuentros fueron una mera formalidad. Terminado el plazo que ordena la ley, el área a cargo de Eduardo Tapia debería liberarlas. Los trabajadores esperan la notificación oficial para decidir en asamblea los pasos a seguir, y no descartan reiniciar las medidas de fuerza.

La posibilidad de que los empleados retomen el paro que sostuvieron durante más de un mes es analizada por las autoridades de la comuna. El propio intendente Ricardo Gaspar Guzmán lo mencionó al ratificar que el municipio no puede dar más del 11%. "No encontramos ningún fundamento que pueda sustentar una pretensión que vaya más allá de ese incremento, tampoco tenemos recursos para dar un aumento que supere ese límite", dijo por Radio Ancasti.

El titular del gremio, Justo Barros, confirmó a EL ANCASTI que no se abandonará la pretensión de lograr la mejora del 22,5 por ciento y mencionó que tras haber cobrado con el sueldo de septiembre el porcentaje otorgado por la comuna, empleados habrían expresado su disconformidad.

"En algunos casos el aumento es de 53 pesos y los que tienen título apenas lograron 130 pesos. Pero la suba para el intendente está en el orden de los 1.000. Hay mucho malestar de los compañeros y algunos quieren volver a las medidas", aseguró.

La conciliación había sido solicitada por el sindicato cuando la medida de fuerza había entrado en un franco declive: muchos agentes estaban volviendo a sus actividades ante la indefinición del conflicto. Inclusive el titular de Inspección Laboral recordó que la medida se suele dictar al comienzo de un paro y no al término, como sucedió en este caso.

En realidad, la solicitud del gremio obedeció a la necesidad de poner en suspenso el reclamo y sentar al Ejecutivo en una nueva negociación, algo que finalmente no ocurrió.

Comentá la nota