Los municipales se cansaron de tanto manoseo y tomaron el corralón

Fue ayer, cerca de las 18:00. La toma fue pacífica y por el momento se limita a impedir la entrada y salida de vehículos, con los trabajadores fuera del corralón. Estuvo la Policía y se limitó a pedir tranquilidad, la que fue dada por hecho.
Con el secretario de Servicios Públicos, Francisco Franco, el Sindicato consensuó la presencia de un sereno para garantizar los bienes públicos

Ayer, siendo las 17:50, dos empleados municipales en huelga ingresaron al Corralón Municipal y sigilosamente subieron a un camión y lo cruzaron frente al portón de ingreso para impedir la entrada y salida de vehículos. Mientras tanto, otros trabajadores esperaban en la plaza y al ser avisados de lo sucedido inmediatamente se acercaron hasta la avenida Teresita Castilla para dar inicio a la primera medida de fuerza real en estos 51 días de huelga.

Fue así que se concentraron frente a la puerta del Corralón unos 80 trabajadores que, mediante sus teléfonos celulares comenzaron a llamar a sus compañeros para incrementar la cantidad de personal por si la cuestión se endurecía. Fue muy notable la presencia de empleados que desarrollan tareas en el Hospital Municipal, especialmente enfermeras, estando presentes al menos la jefa de Enfermeras, la responsable de Internación y Jefa de Terapia Intensiva.

Un número muy numeroso de trabajadores del Hospital Municipal se hizo presente en el primer momento y luego recibieron la llegada de más compañeros y compañeras para participar de la asamblea permanente.

Para las 18:30 los trabajadores habían prendido cubiertas y leña frente a la entrada y unos 15 minutos después llegó un móvil policial con el capitán Rubén Fernández y el Teniente Primero Martín Otero, quienes se dirigieron hacia el piquete, siendo recibidos por Rubén Allende, quien al ser consultado les informó que estaban en estado de asamblea permanente y habían decidido hacer la misma en el ingreso del corralón, no teniendo la misma prevista una hora de finalización.

El capitán Fernández dialogó varios minutos más con los trabajadores, de manera francamente cordial y en ese momento arribaron al lugar los funcionarios responsables del área, Francisco Franco, que se bajó rápidamente del vehículo para hablar con los empleados y Pedro Mensi, quien lo hizo varios minutos después.

Franco le preguntó a Rubén Allende sobre lo que estaba sucediendo, con buenos modos, y recibió respuestas del mismo tenor en las que se le informó que los trabajadores estaban ejerciendo su legítimo derecho a huelga y que no habría hechos que lamentar porque como se podía observar la situación era tranquila, sin agresiones ni exabruptos de ningún tipo.

El único que debió soportar algún epíteto muy aislado y a la distancia fue el dueño de una radio de FM, quien luego de dialogar con los funcionarios y la Policía se retiró del lugar sin ser molestado.

De la conversación entre Francisco Franco y Rubén Allende, que tuvo lugar frente a todos los trabajadores pese a que el funcionario municipal pretendía que fuese en privado, se consensuó que dentro del Corralón hubiese un sereno provisto por el municipio de manera que queden preservados los bienes que se encuentran dentro del lugar. La medida además, permite una mayor tranquilidad para los empleados, que de esa manera no podrán ser acusados de roturas o faltantes.

También llegaron hasta el lugar dos empleados municipales con personal a cargo y habituales asistentes de Francisco Franco, Ernesto Gotte y Daniel Franco, quienes se bajaron de su vehículo por unos pocos momentos y luego subieron a la camioneta en la que se movilizaban, tras dialogar largamente con dos trabajadores se retiraron del lugar, presuntamente para radicar una denuncia junto a sus superiores en la comisaría local.

A primera hora llegó el concejal Augusto Berg, del justicialismo, quien dialogó largamente con algunos trabajadores y también se hicieron presentes más tarde Marcos Rebolini y Horacio Durañona, de Unión Pro.

Anoche, a última hora, la situación continuaba sin cambios y por lo que se pudo indagar la recolección de residuos será nula hasta que el municipio llegue a un arreglo con sus empleados, a no ser que alquile otros camiones para recoger los residuos.

Esta medida de presión de los trabajadores posiblemente acelere los tiempos y el intendente Moccero encuentre en su cargada agenda un espacio para atender a la comisión del Sindicato, que el lunes presentó una contraoferta que parecía difícil de rechazar y sin embargo aún no fue considerada por el jefe comunal.

Antes que se acumule la basura en las calles es probable que el Jefe comunal tenga un marcado interés en solucionar el conflicto.

La noche anterior, en la Comisaría

El martes por la noche los camiones recolectores de residuos fueron llevados por los responsables hacia la Comisaría y luego con destino desconocido para evitar que suceda lo que finalmente sucedió.

Ayer, los camiones estaban en el corralón y entonces ya no podrán salir a cumplir sus funciones con normalidad hasta que no haya una solución al corte de ingreso y egreso desde el Corralón.

Comentá la nota