Los municipales analizan el rechazo del Intendente de atender una urgente recomposición salarial

Anoche en asamblea pasaron a un cuarto intermedio para analizar en cada sector los pasos a seguir. El martes los atendió el intendente Moccero después de tres meses de pedido de reunión.
Adujo falta de dinero para conceder una recomposición salarial. No pagó los 120 pesos de febrero, marzo y abril, ni el 15% que la Presidenta aumentó a los estatales ni los 300 no remunerativos que había entregado en abril.

La respuesta negativa del intendente Ricardo Moccero de atender el reclamo de una recomposición salarial que consideran urgentes provocó una especie de parálisis en el núcleo del Sindicato de Trabajadores Municipales. Anoche la asamblea que habían convocado pasó a un cuarto intermedio hasta el viernes 12 de junio para analizar la negativa del Jefe comunal. Hasta ese día se recorrerán los distintos sectores a través del cuerpo de delegados para tomar la temperatura de los empleados afiliados y tomar una medida en consecuencia, la cual no quisieron adoptar anoche por no contar con la representatividad que se requiere para estos casos.

Los dirigentes del Sindicato, con el secretario general Rubén Allende al frente, fueron recibidos el martes último por la tarde por el intendente Ricardo Moccero en el salón de Usos Múltiples municipal. "Estamos como el pescado. Nada, nada, nada", se comentó que dijo el intendente a los máximos referentes del gremio como respuesta a un aumento salarial, aduciendo que no cuenta con dinero para afrontar el pedido del sindicato.

Desde el 6 de febrero, que se produjo el último encuentro, el intendente estuvo esquivo al pedido de los dirigentes del STM, con lo cual incumplió nuevamente, como en los conflictos anteriores, con la firma del acuerdo de febrero. La cúpula del gremio estaba esperando una propuesta de recomposición salarial, pero el argumento de no disponer de dinero por parte del Jefe comunal dejó sorprendidos a los trabajadores, aunque ya han perdido la capacidad de sorpresa cuando se trata de acciones del Intendente Municipal.

"El presupuesto se ha incrementado en 18 millones de pesos y ni un peso de ese dinero será destinado a sueldos. Hubo jubilados municipales en la reunión, los que propusieron que los 120 pesos que debe pagar el Ejecutivo lo cargue al básico, que más o menos representa al 15% de aumento. El intendente no accedió a esta propuesta", explicó Rubén Allende.

El gremio le recordó al Intendente que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner concedió un aumento del 15% a los empleados públicos estatales y que había dejado a criterio de cada intendente un aumento correspondiente. "Le comentamos esto y el intendente Moccero está cerrado con que no hay dinero para aumentar el básico. También nos adujo que en abril un informe que le entregaron habla de 1.200.000 pesos menos de coparticipación por inmobiliario rural. Y nosotros le dijimos que nos aumentó la luz, el gas, la canasta familiar y la inflación sigue aumentando", manifestó el Secretario General del STM.

Con relación a los 120 pesos, sólo los pagó a aquellos que ganan menos de 1.900 pesos en todo concepto.

Ni ofrecimiento ni nada

La cúpula del gremio le explicó al intendente Moccero que todos los gremios habían obtenido un incremento al básico. "Los empleados municipales de Pigüé ya recibieron este año 2009 un aumento salarial del 15%, pero no hay argumentos que le valgan", agregó Allende.

Otro ofrecimiento de paliar la situación de sueldos bajos frente a la inflación que padecen los municipales, al igual que otros sectores de la sociedad, que expusieron los dirigentes gremiales fue que siga entregando los 300 pesos que entregó en abril por única vez, pero Moccero se negó.

Le plantearon que no había cumplido el convenio firmado que estipulaba buscaren conjunto la manera de llegar a un acuerdo para un aumento. "También le dijimos que no había pagado los 120 pesos de febrero, marzo y abril, tal como lo había dicho, y recién a principios de junio nos van a pagar 120 pesos por mayo, pero se mantuvo en su postura de no tener dinero", recalcó.

Allende le cuestionó al Intendente la mejora de todo el parque automotor municipal, la colocación de las cámaras de seguridad en la ciudad, las compras de dos combis para viajes y la incorporación de más personal. "Inclusive siguen apareciendo bonificaciones especiales y un caudal de horas extra. Todo eso lo ve el empleado, y se da cuenta que dinero hay, pero no para él", expresó.

El dirigente gremial reflexionó sobre el hecho de que el intendente Moccero se ufana de tener un municipio modelo, pero gran parte de ello es gracias a la labor de los empleados municipales, pero no reconoce esta labor en los salarios. "Puede que reconozca la tarea de los empleados, pero con elogios, a la hora de traducirlo en merecidos aumentos no lo hace", sentenció Allende.

Nada de nada

Respecto a las recategorizaciones, otro de los puntos firmados en el acuerdo, Allende dijo que deben darse en forma consensuada, "porque sabemos que algunos jefes elevan categorías en forma arbitraria. El Intendente dice que tiene pedidos de aumento de categorías pero que no va a sacar ninguna; a lo cual le dijimos que antes que la saque que llegue a un consenso con cada delegado de sector del gremio para que no se cometa ninguna injusticia. Porque de lo contrario se genera más bronca después viene el reclamo que a igual tarea igual remuneración".

Además plantearon la cuestión de la viviendas del Plan Federal II para los empleados municipales que no tienen techo propio y están alquilando a valores que se les hace cada vez más difícil costear. "El artículo 47 de la Ley 11.757 sostiene que el municipio tiene que garantizar salud, higiene, seguridad y vivienda al empleado municipal. Muchos han quedado afuera por sorteo del Federal I y ahora están inscriptos en el Federal II. Nos pidió un listado para evaluar que se podía hacer", explicó.

Respecto a la donación del predio para la futura construcción de un campo recreativo para el sindicato, realizada en la conducción de Hugo Martínez, Moccero dijo que ese predio fue destinado a otra cosa pero que iba a tratar de ubicar otro predio para destinar al gremio.

¿La garantía salarial o una trampa?

Allende considera que hay un punto fundamental en el reclamo del Sindicato, que es la garantía salarial de 1.300 pesos para aquellos que trabajan 40 horas semanales desde mayo del año pasado. "La comunidad no lo sabe y muchos compañeros tampoco. Esta garantía debe cumplirse, de modo que aquellos que ganen menos de 1.300, con una bonificación especial llega a esa suma, quedando afuera solamente las asignaciones familiares. En ese momento representó el 30% de mejora a los que menos tienen, que siempre el intendente habla de mejorarle a los que menos tienen. Es decir que en mayo de 2008 los que ganaban 950 pasaron a ganar 1.300. Ahora estamos en 1.300, porque el 20% que se dio en agosto lo absolvió la garantía salarial, los 90 pesos del presentismo y los 120 pesos de ahora también. Es decir, todavía hay gente que sigue cobrando la garantía salarial y que estuvo absolviendo todo eso.

En definitiva, recibió la misma plata pero en distintos conceptos. Es importante aclarar esto porque la comunidad puede pensar que seguimos reclamando y nos dan siempre y no es así, sino que el Intendente hace figurar como respuestas a reclamos, conceptos que ya logramos como garantía", se explayó.

Por último aclaró a sus compañeros trabajadores que "las horas extras son un aumento encubierto, es decir que pagan las extras 40 o 50 pesos, pero el día que no te necesito más volves a ganar la misma miseria que ganabas antes. En vez de incluirlos al sueldo y que quede, para que figure en la antigüedad y para los jubilados. También de esta manera divide el interés de la gente, porque el que está haciendo horas extras no va a querer dejarlas de hacer, tiene su quintita ahí", concluyó.

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