Municipales no aceptan recorte de privilegios concedidos por Juez

El intendente se mantuvo firme en el recorte de adicionales. Por esto, el gremio realiza hoy a las 11 una asamblea general en la esquina de Caseros y La Cañada.
El sindicato de los empleados municipales (Suoem) insistió ayer en derogar, al menos parcialmente, el decreto del intendente Daniel Giacomino de recorte de adicionales, trabándose nuevamente las negociaciones al negarse el jefe comunal y volviendo el gremio a plantear un escenario de máxima confrontación.

Giacomino asistió ayer a la reunión, la segunda desde que se reiniciaron las negociaciones, pero los resultados fueron magros, ya que el intendente ratificó en completo el Decreto 2228 del 11 de junio (dispuso el recorte de tres adicionales: horas extras, prolongaciones de jornadas y bonificaciones, con una economía de 6 millones de pesos por mes). Ante esto, el gremio resolvió volver a activar la protesta, que tendrá hoy un primer acto con una asamblea general en la esquina de Caseros y La Cañada.

El cambio de escenario (habitualmente se hace en la más amplia de 27 de Abril y La Cañada) es para disimular una mellada capacidad de convocatoria del Suoem, aunque también inciden la cantidad de personal de licencia y las carpetas médicas por los casos de gripe.

Después de la reunión, la cúpula de Suoem se trasladó al polideportivo que el gremio tiene en barrio Jardín, para presidir una reunión del cuerpo de delegados. Allí, luego de informar, el jefe gremial pidió que la asamblea general de hoy sea "tranquila" porque mañana habrá otra reunión, a las 15.30, para reanudar, con muy pocas expectativas, las negociaciones.

La reunión entre el municipio y el Suoem fue hermética y a su término todos los participantes que fueron convocados por la prensa dijeron a los medios sólo lugares comunes.

No obstante, hubo una perlita en labios del capo sindical: "Nosotros le propusimos a la Municipalidad que ellos fijen el porcentaje que están dispuestos a conceder y nosotros vemos cómo se gasta".

Increíble: el sindicato pretende direccionar los recursos y lo dice sin el más mínimo pudor. Bueno, después de todo, es lo que efectivamente hizo el Suoem durante la administración de Luis Juez.

El intendente fue menos divertido que Daniele, limitándose a señalar que no podía dar marcha atrás con los recortes: "No puedo embargar la ciudad", señaló. Sólo estaría dispuesto a negociar la flexibilización en el otorgamiento de algunas bonificaciones a empleados, previa revisión caso por caso.

La casi segura intensificación del conflicto que ya lleva 33 días, desmiente la tradicional lógica de confrontación del sindicalismo argentino (esencialmente peronista), que siempre antes de ingresar a la disputa ya tiene prefigurada la vía de escape.

Por su aparente mecánica de supresión de uno de los contrincantes, este conflicto prefigura más al sindicalismo clasista de los ’70, aunque con miserabilidades impresentables, como complicarle la vida a los usuarios de los servicios municipales que, en promedio, son trabajadores de ingresos sensiblemente menores al de los agentes municipales.

Los empleados comunales se llevan, actualmente, más del 70 por ciento de los recursos presupuestarios del municipio. Pero esto no fue por un crecimiento desmesurado de los sueldos, sino por las dimensiones asiáticas de la planta de personal y la generalización de horas extras, prolongaciones de jornada y bonificaciones, durante la irresponsable gestión de Juez.

Giacomino debió cortar estos adicionales, tal vez no por convicción sino por la inexorable lógica de los números, que señalan un crecimiento inmanejable del déficit y la posibilidad de que el municipio no pueda siquiera ejecutar obras mínimas de mantenimiento y prestar servicios esenciales.

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