El mundo, entre el optimismo y los reclamos

Pese al entusiasmo que despierta la asunción de Obama en millones de personas, muchos dudan de que pueda cumplir con sus promesas
VIENA.- Barack Obama recibió una prolongada ovación global mucho antes de ser elegido presidente. Pero, en un mundo que cambia a toda velocidad, su evaluación en el exterior ya empieza a ser menos unánime.

Aunque una gran parte del mundo celebrará hoy la asunción de Obama como presidente número 44° de los Estados Unidos -tal como ocurrió cuando ganó las elecciones-, hay indicios de que el entusiasmo se está enfriando a medida que empiezan hacerse evidentes las enormes dimensiones de los desafíos que deberá enfrentar.

Una recesión global cada vez más profunda, nuevas hostilidades en Medio Oriente, complicaciones para clausurar la prisión de Guantánamo, Irán, Corea del Norte, Afganistán? un mundo impaciente tiene intereses comprometidos en todos esos temas, y se pregunta ahora cuántos cambios puede producir Obama al respecto.

"Hace apenas dos meses, el futuro presidente parecía una cruza entre Superman y el mago Merlín", escribió Massimo Gramellini en La Stampa. "Ahora, él mismo admite que no podrá cumplir todas sus promesas y? ¿quién sabe? A este paso tal vez alguien esté pidiendo su impeachment para fines de la semana próxima", agregó.

"El idealismo ha disminuido. Todo el mundo estaba soñando un poco. Ahora la gente es más realista", dijo Samuel Solvit, que encabeza un grupo de apoyo a Obama en Francia.

Los musulmanes quieren saber por qué Obama no se ha unido al coro internacional de críticas contra la ofensiva israelí en Gaza. La semana pasada, pósters con su imagen fueron quemados en Teherán al grito de "¡Muerte a Obama!".

El presidente electo ha expresado preocupación por Gaza, pero ha manifestado su reticencia a decir algo más hasta después de su asunción.

Mientras tanto, el colapso económico global se le viene encima. En todo el mundo, los líderes y la gente están esperando para ver qué hace para apaciguar los encrespados mercados y reinstaurar la confianza.

El primer ministro británico, Gordon Brown, y la canciller alemana, Angela Merkel, dicen que confían en que la administración de Obama logrará trabajar junto con Europa y China para construir una economía global más fuerte.

"Tiene una gran visión de la manera en que Estados Unidos puede contribuir a la prosperidad a largo plazo del mundo", dijo Brown. "Hay buenas posibilidades de que podamos resolver esto", dijo Merkel en Berlín, donde el museo de cera de Madame Tussaud inauguró con bombos y platillos una imagen de cera de Obama.

El primer ministro de Suecia, Fredrik Reinfeldt, dijo al Parlamento la semana pasada que entiende los monumentales retos que deberá enfrentar Obama. "Creo que es difícil encontrar otro presidente estadounidense que deba satisfacer tantas expectativas como Obama", expresó.

Ese es el problema, acotó Reginald Dale, miembro del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington: que la gente de todo el mundo espera demasiado de él, por lo que es muy probable que termine decepcionando a muchos. "Estados Unidos no puede resolver todos los problemas del mundo -dijo en una entrevista-. No tiene suficiente dinero ni poderío militar para hacerlo. Y está limitado por el Congreso y la Constitución."

Decenas de países en desarrollo confían en la ayuda externa de Estados Unidos, que históricamente ha sido generosa. Pero un gobierno preocupado por impedir que los estadounidenses pierdan sus hogares y sus empleos tal vez se vea obligado a reducir la ayuda externa.

Incluso puntos de la agenda de Obama que al principio parecían sencillos ahora resultan llenos de complicaciones, como el caso del cierre de la prisión de Guantánamo, en Cuba. Obama ha insinuado que ésa podría ser su primera orden ejecutiva, pero los expertos dicen que lograrlo podría demandar todo un año.

"Hay toda clase de cuestiones logísticas -dijo Dale-. Y si de pronto capturaran a Osama ben Laden, ¿dónde lo pondrían?"

Eso no ha impedido que despiadados críticos de Estados Unidos, como el presidente venezolano, Hugo Chávez, ofrezcan consejos categóricos. "No quiero decirle al presidente Obama lo que tiene que hacer", dijo Chávez en un discurso por televisión. Pero lo hizo: "Si Obama quiere liberar miles de millones de dólares, debería retirar inmediatamente las tropas de Irak y reducir la intervención militar estadounidense en el mundo", dijo.

Durante la campaña, Obama prometió retirar todas las fuerzas estadounidenses de Irak en los 16 meses siguientes a su asunción. Pero también prometió desplazar la atención a Afganistán, y es probable que el Pentágono de Obama no logre persuadir a sus aliados de que comprometan más soldados allí.

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