Multitudinario funeral en Italia.

Más de 8000 personas, entre ellos familiares y autoridades, asistieron a la misa en L´Aquila.
Entre los ataúdes en fila, el que más conmueve es el que lleva encima otro más pequeño, de color blanco: es el de una madre o un padre que ha muerto junto a su chiquito.

Imágenes así de desgarradoras llegaron ayer a millones de hogares italianos que, en un Viernes Santo marcado por el luto nacional, siguieron la transmisión en vivo de los funerales solemnes de las 290 víctimas del terremoto que devastó el lunes pasado la región de los Abruzos.

Entre los fallecidos estaba la argentina Andrea Fabiana Passamonti, que murió junto a su beba Ludovica, de 6 meses, y a su marido Antonio Centi. Los tres murieron juntos, al derrumbarse la casa en la que vivían en Onna, el pueblo más castigado por el sismo. Como sus familiares, oriundos de San Antonio de Padua, aún no viajaron a Italia, según dijo a LA NACION el cónsul argentino en Roma, Marcos Bretón, al funeral de Andrea y su beba asistieron su ex marido argentino, Claudio Patrignani; la hija de ambos, Carla, de 13 años -que logró sobrevivir porque se encontraba en París en viaje escolar-, y parientes italianos.

La despedida final tuvo lugar en una misa al aire libre en la explanada de la escuela de la policía tributaria de las afueras de L´Aquila, ciudad que quedó totalmente destruida. A una multitud estimada en por lo menos 8000 personas, entre familiares y amigos de las víctimas, voluntarios en uniforme, bomberos, militares y agentes, se sumaron las máximas autoridades del país: el presidente Giorgio Napolitano; el premier Silvio Berlusconi -que habló, abrazó y reconfortó a decenas de familiares-; los presidentes de las dos cámaras del Parlamento y representantes de diversos sectores.

Frente a un altar levantado para el oficio religioso yacían, en hilera y sobre alfombras rojas, 205 ataúdes (los familiares de las demás víctimas prefirieron funerales privados). Entre los cajones saltaban dramáticamente a la vista los de color blanco, pertenecientes a 20 chicos menores de 16 años. Además de estar recubiertos de flores, sobre los féretros más pequeños fueron colocados peluches, juguetes y camisetas de fútbol que eran propiedad de las víctimas.

Homilía

En un clima de inmenso y contenido dolor -típico del carácter de la gente de los Abruzos-, el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano y enviado especialmente por el Papa, pronunció una emotiva homilía, en la que, al recordar el Viernes Santo, comparó el estado de ánimo de los parientes de las víctimas con el que tenía María al ver a su hijo Jesús crucificado.

El segundo del Papa, que antes del funeral visitó los campamentos de evacuados de la zona del desastre, destacó que en la ciudad afectada y en los pueblos vecinos "se reúne hoy idealmente toda Italia, que ha demostrado, también en esta difícil prueba, cuán altos están los valores de solidaridad y fraternidad que la marcan profundamente".

De esa forma, el segundo del Papa aludió a la gigantesca movilización que ha habido desde todo el país para ayudar a los 40.000 evacuados que dejó el terremoto. "Vuestra Pascua será una Pascua inolvidable", reconoció Bertone, que aseguró que más allá de la tristeza de estas horas "ya se advierte en el aire que debajo de las ruinas hay ganas de recomenzar, de reconstruir, de volver a soñar".

Antes, el secretario privado del Papa, monseñor Georg Ganswein, leyó un mensaje de parte del Pontífice, en el cual Benedicto XVI le pide a Dios "por el reposo eterno para las víctimas, la rápida recuperación de los heridos y para todos el coraje de seguir con esperanza sin ceder al desconsuelo".

Por otra parte, y mientras se revelaba que desde el sismo del lunes se habían producido unas 300 réplicas, crecía ayer la polémica por las deficiencias edilicias, que habrían sido una de las causas principales de la magnitud de la tragedia.

Una investigación del diario La Repubblica , de hecho, reveló que varios de los edificios de L´Aquila que colapsaron como castillos de naipes habían sido construidos con un cemento defectuoso, hecho con arena marina, elemento más barato, pero totalmente desaconsejable. Tanto es así que Alfredo Rossini, fiscal general de L´Aquila, decidió abrir una investigación judicial por desastre y homicidio culposo. "Debemos darles una respuesta inmediata a las víctimas y a sus parientes", dijo.

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