Multitudinaria despedida a Alfonsín

Multitudinaria despedida a Alfonsín
La capilla ardiente en el Senado fue desbordada por las muestras de afecto de la ciudadanía y por dirigentes de todos los sectores
En una muestra espontánea de dolor y gratitud, miles de personas se acercaron ayer al Congreso Nacional para darle su último adiós el ex presidente Raúl Alfonsín, símbolo de la recuperación democrática que falleció anteayer, a los 82 años.

Las honras fúnebres del ex presidente y líder del radicalismo durante el último cuarto de siglo concluirán hoy, a las 14, cuando sus restos mortales serán depositados en el Monumento a los Caídos en la Revolución de 1890, en el Cementerio de la Recoleta.

La capilla ardiente instalada en el Salón Azul del Congreso permanecerá abierta al público hasta las 10. Una hora después se realizará en la explanada del palacio legislativo una ceremonia de homenaje en la que hablarán Víctor Martínez, vicepresidente durante el mandato de Alfonsín; el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner (PJ-Jujuy); los senadores Gerardo Morales (UCR-Jujuy) y Ernesto Sanz (UCR-Mendoza); el ex presidente de Brasil José Sarney (1985-1990), y Julio César Cobos, que dirá el discurso final en su condición de vicepresidente en ejercicio de la Presidencia. El acto será transmitido por la cadena oficial de radiodifusión.

Cristina Kirchner no llegará a tiempo para participar de las exequias, ya que recién regresará mañana al país, después de participar en la cumbre del G-20 en Londres.

Tras el acto, el arzobispo de Santa Fe y primo hermano de Alfonsín, monseñor José María Arancedo, oficiará una misa de cuerpo presente, tras lo cual el féretro que contiene los restos mortales del ex jefe de Estado será puesto en una cureña tirada por un jeep militar que lo llevará hasta el cementerio. El cortejo se desplazará por la avenida Callao hasta Guido, y por ésta hasta el cementerio.

La impresionante multitud que de manera ordenada y en profundo silencio desfiló ayer desde las 10 por el palacio legislativo obligó a las autoridades del Senado a mantener abierta la capilla ardiente durante toda la noche.

Gesto político

La de ayer fue una demostración de afecto popular por el deceso de una figura política como no se veía desde las honras fúnebres de Juan Domingo Perón -murió en 1974 en ejercicio del poder-, y que reunió a todas las generaciones: desde adolescentes que no habían nacido cuando Alfonsín era presidente hasta hombres y mujeres contemporáneos del dirigente radical.

También provocó gestos de acercamiento hasta ayer impensados para la actual coyuntura política nacional, como el abrazo que se dieron Cobos y Néstor Kirchner. El encuentro se produjo en el Salón Gris del Senado, donde el presidente del PJ se acercó a saludar a la esposa, Lorenza Barreneche, e hijos de Alfonsín después de haber presentado sus respetos ante el féretro del ex presidente.

La capilla ardiente fue abierta al público a las 10. Dos horas antes y portado por efectivos del Regimiento de Granaderos y los titulares de ambas cámaras legislativas, Cobos (Senado) y Fellner (Diputados), el féretro fue depositado en el centro del Salón Azul, justo debajo de la cúpula del Congreso. A pocos metros de allí, en el mismo recinto, se exhibe el primer ejemplar de la Constitución Nacional reformada en 1994 y cuyo Preámbulo, que no varió desde la sanción original en el siglo XIX, Alfonsín recitó como cierre de los cientos de actos que encabezó durante la campaña electoral de 1983.

Además del público, cientos de dirigentes políticos de todos los partidos, miembros de la Justicia, representantes de la cultura, de la diplomacia, empresarios y amigos presentaron sus respetos al ex presidente.

También pasaron por allí el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, y varios ex mandatarios sudamericanos, como los brasileños Sarney y Fernando Herique Cardoso.

El profundo y respetuoso silencio en la capilla ardiente sólo fue interrumpido en una oportunidad. Fue poco después de las 14.30, cuando una persona del público comenzó a aplaudir. La actitud fue acompañada por todos los presentes en el salón.

Hasta que se le erija una bóveda propia, los restos mortales del ex presidente reposarán en el monumento que alberga a los Caídos en la Revolución de 1890, que dio nacimiento a la Unión Cívica, antecedente inmediato de la Unión Cívica Radical, partido en el que Alfonsín militó desde que se afilió, en 1946, cuando tenía 19 años, y del que ya se convirtió en un símbolo, como Hipólito Yrigoyen y Leandro Alem

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