Multitudinaria concentración en Roma contra Berlusconi

Protestaron unas 350 mil personas en rechazo a la reforma educativa y el ajuste.

Por: Julio Algañaraz

Alrededor de 350 mil personas llegadas desde toda Italia protestaron ayer en el Circo Máximo, en medio de las ruinas del Imperio Romano, contra el gobierno del premier conservador Silvio Berlusconi, convocados por el partido Democrático de Walter Veltroni, principal opositor de centroizquierda.

Tras la multitudinaria concentración, una de las más grandes de los últimos años, estalló la habitual guerra de números. "Somos dos millones y medio", afirmaron muy exagerados los organizadores. "No son más de 200 mil", afirmaron los partidarios del gobierno apoyándose en estimaciones policiales. En el Circo Máximo "no entran más de 300 mil asistentes", afirmaron otras fuentes oficialistas. El más amplio espacio abierto de Roma estaba lleno y desbordado. Desde China, donde se encuentra participando de una reunión internacional, Berlusconi dijo que "el gobierno no cambiará sus posiciones" por lo que, aseguró, elegir la plaza era un error. "La concentración le sirve a Veltroni para afirmar su poder por las crecientes divisiones internas", afirmó. Veltroni fue el orador de fondo. Había muchas familias con chicos, a los que les fue puesto a disposición un parque de juegos, por primera vez en una concentración política en Italia.

Frente a la crisis global internacional que agrava la preexistente recesión italiana, Veltroni propuso que el gobierno invierta alrededor de 6.000 millones de euros para disminuir los impuestos sobre los aguinaldos. Dijo que era necesario dar créditos a las pequeñas y medianas empresas y que el gobierno no ha hecho hasta ahora nada, en sus seis meses de gobierno, para ocuparse de las necesidades populares. También reclamó medidas urgentes para ayudar a los sectores de menores ingresos a pagar las cuotas de las hipotecas de sus casas, que han crecido por el aumento de las tasas de interés.

Las dos grandes columnas que convergieron sobre el Circo Máximo llevaban banderas del partido Democrático, pero el colorido lo dieron los millares de estudiantes que multiplican sus protestas contra el proyecto de reforma de la instrucción pública del gobierno. "Aquí estamos los fascinerosos", decían algunos carteles que ironizaban sobre una frase de Berlusconi. Los manifestantes entonaron repetidamente el himno nacional italiano y "Bella Ciao", la vieja canción símbolo de los partisanos antifascistas durante la Segunda Guerra. La concentración mostró cuánto han cambiado los tiempos: ya no flamean las banderas rojas con la hoz y el martillo de las épocas del Partido Comunista más grande de Occidente, ni los compañeros entonan "Bandera Roja", la Internacional y otros cantos que caracterizaban a las izquierdas italianas. Un camión difundía canciones en inglés del grupo U2.

Berlusconi fue el objetivo de casi todos los carteles satíricos. Con la nariz mentirosa de Pinocho y frase: "El ríe y los italianos lloran". Clarín pudo observar en el Circo Máximo una docena de carteles que elogiaban a Barack Obama, el candidato demócrata estadounidense. Veltroni atacó al gobierno por su política contra los inmigrantes que ha hecho florecer el racismo y la xenofobia. Recordó la nueva disposición que establece la creación de clases diferenciadas para los chicos inmigrantes. "Es la primera medida racista en Italia desde que cayó el fascismo", dijo.

Veltroni gritó que "Italia es un país antifascista", recordando que el premier reaccionó cuando le preguntaban si era antifascista señalando que no tenía tiempo para ocuparse de esas cosas. Los sondeos, por otra parte, demuestran que la popularidad de Berlusconi está alcanzando los más altos niveles y que actualmente el consenso ciudadano en su favor es del 62%.

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