Se multiplican los baches enTrenel

Extensos tramos del pavimento tiene pozos que hacen cada vez más difícil la circulación. El deterioro avanza sobre distintos barrios. Reiteran la promesa de asfaltar 35 cuadras.
En Trenel los baches ya se cuentan de a cientos. El deterioro del pavimento en la planta urbana abarca a calles y avenidas, donde los pozos se suceden unos a otros. Durante los días de lluvia y cuando el agua se acumula en algunas esquinas, transitar por la localidad se vuelve toda una aventura y se corre el riesgo de que el auto sufra alguna rotura al caer en algunos de los hoyos que se abrieron en el pavimento.

Una de las avenidas más afectada es la denominada Arturo Illia, de doble circulación y paralela a las vías de ferrocarril. A lo largo de casi toda su extensión tiene baches, uno al lado del otro, obligando a los conductores a realizar maniobras para esquivar los pozos. Otras cruces de calles presentan situaciones parecidas, con un daño evidente en la capa asfáltica y pozos de varios centímetros de profundidad.

El estado calamitoso de las calles también afecta a uno de los accesos, en cercanías del hospital local. Allí, a pocos metros, y antes del cruce de las vías, los pozos en el asfalto son cada vez más grandes. Uno de los mayores obstáculos para mantener el pavimento parece ser la constante circulación por el interior de la localidad de transportes pesados, que terminan por debilitar la estructura de las calles.

Desde el gobierno comunal se reiteró el anuncio de la pavimentación urbana para 35 nuevas cuadras, proyecto que data de 2006, cuando Trenel festejó su centenario y se prometieron recursos nacionales para la obra pública. El asfaltado de las calles de tierra fue una de las propuestas, que lleva más de tres años de postergación y de continuas ofertas políticas. La obra pasó por varios trámites administrativos y llamado a licitación, pero aún no se pudo concretar.

Confesiones.

El intendente, Juan Antonio Silva y su vice, Horacio Bogetti, terminaron admitiendo de manera pública los errores cometidos en el otorgamiento de subsidios a contribuyentes que adeudaban tasas municipales y que estaban en condiciones económicas para cumplir con sus compromisos. Los funcionarios, además, aceptaron que fue una equivocación la compra realizada en agosto de manera directa, cuando la comuna le adquirió a un particular una rastra de disco para arreglar los caminos vecinales. Las declaraciones tanto de Silva como de Bogetti fueron realizadas en un canal local, en el marco de un balance del año. El intendente se hizo cargo de manera parcial de las graves falencias y aseguró que en parte había actuado así por indicación de un asesor externo que tiene la comuna.

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