Multas más elevadas para los que no paguen voluntariamente

Ahora, se sanciona al infractor con la multa más baja que marca la ordenanza. Desde el 1º de enero se utilizará un nuevo criterio: una vez vencido el plazo para el pago voluntario, se aplicarán importes que superan la línea mínima.
A través de la Resolución 477, el intendente Mario Barletta instruyó a los integrantes de la Justicia Municipal de Faltas para que se implemente, desde el 1º de enero, un nuevo criterio en la aplicación de multas por infracciones a partir del vencimiento de los plazos previstos para el pago voluntario.

Sucede que, hasta el momento, el infractor que no se presentaba a pagar espontáneamente, era sancionado con el monto mínimo que marca la ordenanza 7.882. Pero a partir de que comience a regir la nueva disposición, se aplicará una sanción que superará la línea mínima de valores establecidos en esa normativa, pudiendo llegar hasta los montos máximos.

Por citar un ejemplo: la ordenanza 7.882 establece que la multa mínima para quien circule sin casco se ubica hoy en $ 50, y la máxima en $ 380. A partir del 1º de enero, para quien no se presente a pagar voluntariamente, el nuevo mínimo estará establecido en $ 250.

Otro caso: cruzar un semáforo en rojo es penado actualmente con una multa mínima de $ 200 y una máxima de $ 380. Con la nueva resolución, el mínimo para quien no se presente espontáneamente será de $ 280.

Tercer ejemplo: el artículo 130 de la ordenanza establece que disputar carreras en la vía pública (infracción conocida más comúnmente como “picadas”) debe ser sancionado con una mínima de $ 80 y un tope de $ 322; desde el 1º de diciembre, la multa mínima para quienes no paguen voluntariamente será de $ 300.

Argumentos

A través de la resolución firmada por Barletta el 17 de noviembre, se remarca que la medida se tomó teniendo en cuenta que “en virtud de la falta de actualización en el importe de la mayor parte de las multas comprendidas en la ordenanza Nº 7.882 -Régimen de Infracciones y Penalidades-, desde su último ajuste general producido en el año 1991, la capacidad punitiva de las imposiciones se encuentra notoriamente disminuida, al punto de no lograrse el objetivo de la rectificación de las conductas reprochadas, por tal carencia de impacto eficaz en el destinatario de la sanción”.

En esa línea, se entiende que “la necesaria actualización y/o reformulación del valor de las multas traería remedio a este debilitamiento punitivo”, y se recuerda que por ese motivo el Departamento Ejecutivo remitió en junio al Concejo Municipal un mensaje “con proyecto adjunto de redefinición de algunos tipos contravencionales con actualizada formulación de valores, quedando dichos antecedentes en espera para su tratamiento en el cuerpo legisferante, lo que aún no se ha concretado”.

La resolución aclara que, “sin perjuicio de la oportuna aprobación y puesta en vigencia del esquema punitivo propuesto, es preciso no postergar soluciones en el caso, más aún en momentos como el presente, en que se promueve la confluencia de medidas en procura de consolidar el programa de Seguridad Vial, de reciente lanzamiento en esta administración municipal, por lo que se torna necesario adoptar medidas de competencia de este Departamento Ejecutivo para mejorar la resultancia de la sanciones impuestas, de forma tal que por su actual flaqueza, éstas no resulten inocuas”.

Nuevo criterio

También se remarca que el esquema de descripción de conductas y de penalidades legislado en la ordenanza Nº 7.882, cuenta -para las sanciones pecuniarias- con un sistema de escalas que estatuye columnas de valores mínimos y máximos, y algo menor a los mínimos para el pago voluntario para cada tipo contravencional descripto, dentro del cual es posible y corresponde fijar imposiciones. “Desde la vigencia de este sistema, que data de más de 15 años, se estableció en la Justicia Municipal de Faltas como modalidad de aplicación generalizada, fijar los importes mínimos de las multas, con beneficio reglado por ordenanzas vigentes de un descuento del 20 % para el pago voluntario, y sólo para el caso de llegar a aplicar una multa en procedimiento en el cual el infractor citado no haya comparecido, la determinación de un importe superior al mínimo y el posterior trámite de apremio”.

Y es allí donde se apunta que “ante las referidas necesidades actuales en obtener resultados eficaces que permitan doblegar la conducta infractora, el Tribunal Municipal debe establecer un nuevo criterio de aplicación generalizada por el cual se fijen importes que superen la línea mínima de valores, con excepción del pago voluntario en los plazos y términos previstos en Ordenanza Nº 9.423, sin perjuicio de imposiciones aún superiores a las nuevas determinaciones y hasta el máximo previsto, toda vez que el caso lo amerite”.

De esta forma, desde la Municipalidad se entiende que se logran penalidades más eficaces sin modificar la escala vigente, pero variando el criterio de aplicación.

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