Las muletillas del gobernador

En los dos discursos inaugurales de períodos legislativos que hasta ahora pronunció Juan Schiaretti como gobernador de Córdoba, utilizó frases que reiteró con insistencia como muletillas para reforzar un perfil de su gestión.
Hace dos años, escogió la frase "Para cumplir con la palabra empeñada", y la utilizó, por ejemplo, para anunciar que iba a impulsar la reforma política que eliminaría, entre otras cosas, el tramposo mecanismo de la sumatoria.

En las elecciones legislativas del año pasado, las listas de los candidatos del gobernador y del kirchnerismo fueron las únicas que apelaron al mecanismo que habían eliminado de la ley provincial porque era tramposo. ¿Y la palabra empeñada?

El año pasado, para el discurso inaugural, la muletilla elegida fue otra: "Estamos construyendo la Córdoba del futuro".

Le resultará complicado al gobernador, en un contexto político-social convulsionado por los problemas energéticos, hacerles creer a los cordobeses que ha cumplido "con la palabra empeñada" y que está "construyendo la Córdoba del futuro", al menos en materia eléctrica. Es que sin duda resulta difícil pensar en el futuro cuando, durante seis horas de cada día, las fábricas, los comercios y los hogares se ven privados de electricidad.

Por eso el gobernador se verá obligado, mañana, a dar explicaciones y respuestas que no tenía pensado dar. Lo cierto es que deberá tener cuidado con la "muletilla" que elija en esta ocasión para que no se le vuelva en contra como las anteriores.

¿K o anti-K? También se ha visto, Schiaretti, en el aprieto de abordar en su discurso su complicada relación con el Gobierno nacional. Esto, a raíz del apoyo que, ha cambio de refinanciamiento para la deuda cordobesa, le ha dado al Fondo del Bicentenario que quiere el matrimonio presidencial.

Los opositores se frotan las manos: en la provincia más anti-K del país, el gobernador aparecerá otra vez ligado a un proyecto de Néstor y Cristina.

Comentá la nota