Mujica quiere que para marzo Gualeguaychú levante los cortes

El presidente electo apura un acuerdo que le permita resolver la pelea en el inicio de su gestión. Pretende que no lo vean "antiempresariado"
José "Pepe" Mujica llegó a Punta del Este. Pero no lo hizo para descansar ni para tomarse unos días sabáticos, lo hizo para reunirse con el empresario argentino Samuel Liberman, con quien mantuvo un almuerzo informal. Pepe llegó cerca del mediodía, junto a su mujer, la senadora Lucila Topolansky y fueron recibidos en La Cañada, la mansión que Liberman tiene en las afueras del Este, muy cerca del Jagüel, el aeropuerto cercano a la zona de La Barra de Maldonado.

También se sumó al almuerzo el ex director de Planeamiento Urbano de la Intendencia de Maldonado, Daniel Chichilo, mano derecha del dueño de casa. Mujica evitó hablar sobre las relaciones con Argentina, aunque trascendió que pretende llegar a un acuerdo con los vecinos de Gualeguaychú, en paralelo con su asunción en marzo. Mantuvo varias reuniones con la Asamblea Ambientalista de Gualeguaychú con el propósito de que el corte del puente General San Martín, principal paso fronterizo entre ambos países que lleva tres años y dos meses de bloqueo ininterrumpido, se levante en el primer mes de gobierno, dijeron fuentes oficiales al

diario Ultimas Noticias de Montevideo.

El canciller uruguayo, Pedro Vaz, admitió el jueves en rueda de prensa que el ex guerrillero tupamaro José Mujica, quien sucederá en la presidencia a Tabaré Vázquez a partir del 1° de marzo, gestionó el levantamiento con los propios asambleístas.

Mujica también elogió la "visión positiva" que tiene Samuel Liberman del Uruguay. El empresario argentino es un multimillonario muy cercano a Franco Macri y a lo que fuera el menemismo de los noventa. Desde hace años, veranea en el Uruguay donde mantiene varios negocios. Liberman es el ex dueño de la señal de cable VCC y mantiene inversiones hoteleras en la provincia de Mendoza, como así también intereses en el juego. En ese marco, maneja gran parte del hipódromo Maroñas de Montevideo, el principal del Uruguay, donde es uno de los principales accionistas.

Hace algunos meses, su ex mujer obtuvo algún protagonismo cuando se descubrió que era espiada por Ciro James, mediante la complicidad de un juzgado de Misiones.

Según trascendió en la prensa uruguaya, la intención de Mujica es evitar que se lo considere un presidente "antiempresariado", por lo tanto está dispuesto a tejer redes con aquellos hombres de negocios que manifestaron abiertamente sus intenciones en seguir invirtiendo en el vecino país. El presidente electo llegó a la mansión de Liberman en un Chevrolet Corsa, sin custodia y acompañado sólo por su mujer y un chofer.

"Estaba con el ex ministro Jorge Lepra. Yo lo conocí al dueño de casa y justo estaba Lepra con él y decidimos participar de un asado", aseguró Mujica al ser consultado sobre el almuerzo. "Hablamos de negocios y de posibilidades de inversiones, ya que Liberman es un hombre de muchas vinculaciones y que tiene una visión positiva del Uruguay. Es importante que se siga manteniendo esa imagen positiva del país ante los inversionistas", agregó. "Tenemos problemas de inseguridad pero comparando con America latina somos campeones de cuarta, pero campeones", sentenció el próximo mandatario uruguayo, consultado sobre el crecimiento del delito en las costas esteñas.

"El conflicto es parte del pasado"

"La columna que escribí para el diario PERFIL no tiene nada que ver con mi renuncia. Fue publicada el 3 de enero, exactamente un mes después de que presentara mi renuncia el 3 de diciembre. He cumplido ocho años representando a mi país en Uruguay, y ha sido un tiempo más que prudente porque, inevitablemente, siempre se produce un desgaste y porque no han sido tiempos fáciles", aseguró a este diario el ahora ex embajador argentino en Uruguay, Hernán Patiño Mayer.

La polémica con el diplomático designado por Eduardo Duhalde, y uno de los principales negociadores argentinos en el conflicto con Botnia, se desató esta semana después de que el Partido Nacional le transmitiera al canciller uruguayo Pedro Vaz el malestar por los elogios que Patiño Mayer había tenido con el presidente electo José Mujica en la última edición de PERFIL.

—La oposición en Uruguay criticó su injerencia en asuntos internos, ¿mantiene los dichos manifestados en la columna?

—Sí, los ratifico en su totalidad. Cuando yo firmo algo en la prensa, asumo las consecuencias de lo que digo.

—¿Se arrepiente de haberla escrito?

—Para nada, no me arrepiento de haber escrito esa columna y la volvería a escribir. Es más, si alguien la lee con objetividad, se dará cuenta de que es algo muy transparente que resalta virtudes cívicas de Uruguay.

—¿Vienen tiempos difíciles por Botnia?

—A mí me tocó convivir con un corte de puente que ha batido todos los récords, pero el conflicto es parte del pasado.

Comentá la nota