Mujica, en problemas para armar su gabinete

Hay diferencias en el seno del oficialismo
MONTEVIDEO.- Inesperadamente, pocos días después de que ganara los comicios nacionales, el presidente electo de Uruguay, José Mujica, quedó enredado en un áspero diferendo por cargos en el futuro gabinete, que amenaza con quebrar una de las corrientes internas del Frente Amplio.

Mujica comenzó la transición con apuro por armar el elenco del Poder Ejecutivo y por impulsar cambios profundos como una "reforma del Estado", pero la negociación tuvo varias desprolijidades que le generaron tempranos dolores de cabeza.

Uno de sus principales hombres de confianza salió públicamente a rechazar el cargo que Mujica le había asignado, con el argumento de que no es apto para ocuparlo. Se trata del ex ministro de Ganadería Ernesto Agazzi, un dirigente del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), que Mujica quiere como ministro de Educación y Cultura.

"No soy apto [para eso] y de Mozart sé muy poco", dijo Agazzi. Mujica ya había comunicado al Frente Amplio que él sería su ministro del área y, cuando supo del rechazo a través de los medios, manifestó que insistiría para que igual aceptara.

Pero el criterio del presidente electo para asignar ministerios de acuerdo con el caudal electoral de los sectores frenteamplistas derivó en una crisis política en el ala moderada del Frente Amplio.

Mujica dio tres ministerios al sector llamado Frente Seregni, que componen los grupos del vicepresidente electo, Danilo Astori (Asamblea Uruguay), del senador Rafael Michelini (Nuevo Espacio) y del actual vicepresidente, Rodolfo Nin Novoa (Alianza Progresista).

Astori le dio a Mujica los nombres para esos tres ministerios, uno por sector, pero en Economía dejó a Fernando Lorenzo, que si bien es del grupo de Michelini, está ahí por ser un hombre de confianza de Astori.

Anoche, Michelini habló con LA NACION mientras volvía a Montevideo desde Buenos Aires. Dijo que se había reunido con Mujica para explicarle que no había sido consultado en la designación de su representante en el gabinete y que esperaba una respuesta satisfactoria del presidente electo.

Esa reunión entre Michelini y Mujica supone desconocer el liderazgo de Astori de la corriente creada en el invierno pasado.

Mientras la discusión sigue, dirigentes del Frente Amplio advierten que el debate por los cargos desgasta al oficialismo ante la opinión pública.

El Partido Socialista también hizo un planteo a Mujica para cambiar un nombre del gabinete por los cargos que les habían dado. Se opuso a que el senador Daniel Martínez fuera ministro de Industria, como propuso Mujica, porque lo quieren postular como candidato para la intendencia de Montevideo, lo que le impediría competir para la votación de mayo.

El grupo de Mujica (el MLN-T y MPP) quiere la reelección del actual intendente Ricardo Erlich, quien es resistido por otros grupos.

Anoche seguían las negociaciones entre sectores frentistas para conciliar posiciones, pero el clima político en la corriente moderada quedó muy deteriorado como para que esos grupos sigan coordinando.

Esos sectores ligados a Astori -de orientación socialdemócrata- aparecían como un contrapeso para los grupos que apoyaron a Mujica, como el MLN-T y el Partido Comunista, que dominan la mayoría de la interna de la izquierda.

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