Mujeres, mujeres, el país necesita mujeres

Por: Carlos M. Reymundo Roberts

Como no podía ser de otra manera, este espacio se suma a la celebración del Día de la Mujer . De no creer nació hace 10 años con una inocultable perspectiva de género: la primer nota de la serie, publicada el 15 de enero de 2010, se tituló "La señora del micrófono". Adivinen. Una pista: no se refería a Magdalena Ruiz Guiñazú, Valeria Lynch o Sole Pastorutti. Acertaron: estaba enteramente dedicada a Cristina Elisabet , por entonces presidenta, por entonces oradora compulsiva, por entonces activa emprendedora del sector hotelero.

Como no podía ser de otra manera, la columna acompañó el desarrollo de este verdadero fenómeno de la política argentina , y yo mismo me terminé involucrando: fui asesor de la señora en temas de comunicación, marketing, discurso y fake news. Digamos, relato. Pido perdón por la presuntuosidad, pero creo que en el futuro los historiadores que quieran entender esos años deberán nutrirse básicamente de dos fuentes: los cuadernos de Centeno y De no creer.

Hoy, una década después, la impronta de los orígenes sigue presente. Por eso, no podemos sino aplaudir la decisión de ayer del Gobierno de reglamentar la ley de paridad de género. Se tomaron más de un año para hacerlo, lo cual podría indicar que no tenían apuro. O que preferían pensarlo bien. O que no era mala idea que coincidiera con el comienzo de la campaña electoral. En cualquier caso, lo importante es que empezará a regir la norma según la cual las listas de candidatos al Congreso y al Parlasur deben estar integradas en partes iguales por hombres y mujeres, en forma consecutiva e intercalada. Vayan algunos ejemplos. Lista de Cambiemos: Mauricio Macri , Juliana Awada, Jorge Macri, la novia de Jorge Macri? Lista del Frente para la Liberación de los Ahorros Congelados por la Justicia: Cristina Kirchner, Máximo, Florencia, Parrilli? Lista de la Alianza para el Progreso de Villa La Ñata: Daniel Scioli, la rubia de turno de Scioli, testaferro de Scioli, una amiga de la rubia?

Siempre pensé que la ley de cupo femenino era un poco arbitraria e injusta, porque, por caso, te impide que haya más mujeres que hombres. De hecho, en las elecciones legislativas de 2007, la Cámara Nacional Electoral rechazó la presentación de la lista del partido Ciudad Futura, de Santa Fe, porque solo tenía mujeres. "Respeten el cupo masculino", ordenaron los camaristas, dos hombres. Resabios del patriarcado. Otra contra de la obligatoriedad es que da la impresión de que ponen mujeres para cumplir con la norma y no porque tengan méritos para estar ahí. Pero, bueno, no deja de ser un avance. Miremos, si no, la foto de anteayer del congreso peronista en Ferro: sobre el escenario había 25 hombres y cinco mujeres. Solo cinco, y algunas de ellas auténticas desconocidas, como que pasaban por la calle y les pidieron que subieran para la foto. ¡Marche el cupo para el movimiento que engendró a Evita, a Isabelita y a Cristina!

En este rubro, Macri puede mostrar pergaminos. Su vice es Gaby Michetti, dos puntales de su gabinete son Patricia Bullrich y Carolina Stanley, tiene de aliada a Lilita Carrió y se jugó con la candidatura de María Eugenia Vidal en la provincia. Sin olvidar, claro, que en los meses de turbulencia del año pasado no dudó en poner la economía en manos de una mujer: Christine Lagarde.

La contracara es que los problemas del Presidente son de género femenino: inflación, recesión, desocupación, deuda, pobreza. A los que podríamos sumarles: encuestas, luchas internas, la mayoría peronista de la Corte Suprema. La excepción sería el dólar, el machazo dólar, al que tratarán de controlar con ellas: las tasas de interés. No sé si será por cábala, pero Macri nunca habla de segunda vuelta, sino de ballottage.

Tal como se presenta hoy el panorama electoral , Cristina será la única mujer que en octubre aspire a la presidencia. En la otra vereda aparecen, como candidatos o precandidatos, Macri, Massa, Urtubey, Lavagna, Espert, Alberto Rodríguez Saá, Pichetto, Del Caño, Olmedo, Solá, Rossi, ¿Tinelli? Y algún otro. ¿Exceso de testosterona? Sin ninguna duda. No digo que Cristina no se la banque sola, porque ya ha demostrado que lleva las calzas bien puestas, pero extraño, por ejemplo, las postulaciones de Margarita Stolbizer con sus banderas de igualdad y republicanismo, de Lilita y su cruzada contra la corrupción, y de una candidata, cuyo nombre no recuerdo, que se presentó a las elecciones de diciembre de 2007 con la promesa de una "mayor institucionalidad".

En la región también mandan los hombres. Hay presidentes, y no presidentas, en todos los países de América Latina. En toda América, en rigor. La excepción es una paradoja: en Barbados gobierna una mujer.

Yo creo que la Argentina, pionera en tantos campos, faro del sur, el país del Papa, el país de la reina de Holanda, debería quebrar esa espantosa homogeneidad, ese reinado machista, y llevar a la máxima conducción del Estado a una mujer. Sí, basta de hombres. ¿Quién dijo que son mejores, eh? Por algo los alemanes eligieron a Merkel en 2005 y la reeligieron tres o cuatro veces. La Argentina necesita una mujer. Tenemos que votar a una mujer.

Pero no en octubre. Ya habrá tiempo.

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