Una mujer, favorita en Costa Rica

Laura Chinchilla podría convertirse en la primera presidenta; la inseguridad fue el eje de la campaña
SAN JOSE.- Con la firme promesa de combatir la inseguridad en el país si resulta elegida, tema que fue el eje de la campaña, la candidata oficialista Laura Chinchilla podría convertirse hoy en la primera mujer en acceder a la jefatura de Estado en la historia de Costa Rica, donde se realizan elecciones en un clima de calma y moderada expectativa.

Al cabo de una campaña que no pudo sacar de la apatía a los poco más de 2,8 millones de ciudadanos habilitados para votar, las encuestas prevén un abstención superior al 30%.

Chinchilla, discípula del actual presidente, Oscar Arias, y candidata del centrista Partido Liberación Nacional (PLN), aspira a ganar en primera vuelta, ya que las últimas encuestas alcanza a un 41,9% de las preferencias y la Constitución del país exige superar el 40% para no ir al ballottage. Otto Guevara, del derechista Movimiento Libertario (ML), recoge una intención de voto del 22,9%, y en tercer lugar aparece el centroizquierdista Ottón Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC), con el 19,9%.

Chinchilla enfatizó durante su campaña el tema de la inseguridad -el que más preocupa al electorado- y propuso aumentar en un 50% el número de policías, mientras que Guevara sugirió declarar una emergencia nacional en esta materia y Solís, reducir la desigualdad social y combatir la pobreza para derrotar a la delincuencia.

La gravedad de la situación por la inseguridad en el país se ve reflejada en las cifras: la tasa de homicidios entre 1992 y 2009 se multiplicó 2,5 veces, al pasar de 4,4 homicidios por cada 100.000 habitantes a 11,1, en ese período, según indicó el director del Instituto Latinoamericano de Naciones Unidas para la Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, Elías Carranza. El experto destacó que el crecimiento de la violencia es atribuible primordialmente a la inequidad en la distribución de la riqueza y a la presencia del narcotráfico.

Entre rejas

Costa Rica abolió el ejército hace medio siglo y presenta uno de los mejores índices de desarrollo humano de la región, pero el creciente nivel de delincuencia, con asesinatos, asaltos y hechos violentos causa alarma en la sociedad, hasta tal punto que muchas viviendas y edificios de la capital apelan a rejas y alambradas eléctricas para mayor protección.

Los diarios muestran casi cotidianamente esa realidad: un joven asesinado por delincuentes que quieren arrebatarle su celular; otro, golpeado por portar libros de una biblioteca universitaria; un conductor muerto porque alguien intentó robarle el automóvil.

Todos los candidatos insisten en las promesas de combatir el flagelo, con medidas que van desde aumentar programas para luchar en contra de la pobreza hasta la aplicación de "mano dura" contra los delincuentes.

"El narcotráfico es la principal amenaza que se cierne sobre nuestro país; es el peor cáncer que he visto, y creo que será en Centroamérica donde se libre la última batalla contra las bandas criminales´´, dijo Chinchilla.

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