La mujer acusada de escrachar a Morales fue adicta y ladrona pero maneja multitudes

Descendiente de coyas, empezó su carrera política al lado de "el Perro" Santillán y ahora continúa militando en la CTA. Según el radical Morales, maneja 120 millones de pesos al año sin ningún tipo de control. Sin embargo, hasta sus enemigos le reconocen sus logros: construyó barrios, centros recreativos y de salud, un museo, escuela, una fábrica textil, otra de bloques y dos metalúrgicas. Su agrupación, la Tupac Amaru, ya tiene presencia en 17 provincias.
Milagro Sala, la mujer señalada por el senador radical Gerardo Morales como quien encabezó el escrache que recibió el viernes, se desligó del incidente pero evitó cuestionar a sus colegas, al señalar que "no sé si hicieron bien o mal, habría que vivir en Jujuy para entender a los compañeros", porque "hay muchos que van a Buenos Aires y se hacen los justicieros, mientras que acá en Jujuy tienen mucha pero mucha plata que no pueden justificar de dónde la sacaron", alertó en Radio Rivadavia. ¿Pero quién es Milagro Sala? Cuando su gente de confianza relata la historia de esta mujer empiezan por los 16 años, cuando se hizo peronista. Después cuentan que en el ’87, a los 20, empezó a militar en ATE Jujuy. Hay sin embargo una nube de tiempo que fue clave para ella y determinó, según contó, su decisión de vida: "Cuando era chica robaba y me drogaba con mis amigos", confesó. Y recordó que cierta vez estuvo en la cárcel "por ocho meses por ser pobre, porque no tenía quién me defendiera. Se juró en la cárcel que el día que saliera iba a luchar para que no hubiera injusticias.

En su barrio jujeño del Bajo Azopardo, las mujeres que practican la prostitución la ayudaron. La retaban, le decían que tenía que estudiar y "dejarse de joder". Una de ellas hoy es una importante dirigente de AMMAR dentro de la CTA. En los 90 Milagro Sala era empleada estatal y estaba a la sombra de Carlos "el Perro" Santillán. Recuerdan los suyos que la columna principal de la gran Marcha Federal que terminó en la Plaza de Mayo salió de La Quiaca. Y que la organizó Milagro. Que ese episodio también fue clave y que cuando volvió a Jujuy decidió tomar la idea de Víctor De Genaro de ir a los barrios a buscar a los desocupados. Al poco tiempo armó "La copa de leche", el primero de los centros donde los chicos en situación de vulnerabilidad van a comer algo. Hoy hay 400.

El tiempo fue descubriendo barreras con Santillán, hasta que sobrevino la ruptura. Sala viajaba cada 3 o 4 meses a Buenos Aires para tomar clases en la escuela sindical de ATE. Mientras su trabajo barrial se iba ampliando y consolidando. Pasó de reclamar por el sueldo de los estatales a reclamar por la propia subsistencia. Luego por los planes trabajar y los bolsones alimentarios. En 2003 hizo un piquete frente a la UIA, donde había funcionarios del ministerio de Planificación. Exigía formar parte del Plan de Emergencia Habitacional. La atendió un funcionario de Julio De Vido y le dijo que le iba a dar 200 viviendas, pero que si no las tenía listas para tal fecha, que se olvidara. Ella le dobló la apuesta: "Y si las tenemos listas antes?". El funcionario respondió que si eso ocurría le duplicaba el número. Dicen que desde entonces le están duplicando el número.

Sala le disputa el manejo de fondos y territorio al mismísimo gobernador Walter Barrionuevo. Mueve lo que no mueve ningún político. Y habla derecho con funcionarios de línea directa al matrimonio presidencial. La Tupac Amaru tiene 70 mil a-dherentes sólo en Jujuy que pagan 3 pesos por mes para usar todas las instalaciones que fueron construyendo en estos años: centros recreativos y de salud, escuelas para todas las edades, talleres, biblioteca, piletas climatizadas, un museo histórico, cibers, iglesia, ayuda legal. Cuentan además con una fábrica textil, una fábrica de bloques, 2 metalúrgicas. Y 2500 casas al menos ya terminadas. A uno de los barrios le dicen "el cantri". En ningún caso fueron entregadas las escrituras. En Jujuy Milagro Sala es mala palabra en muchos sectores tanto políticos como sociales. La acusan de salir a tomar la calle cada vez que algo no le gusta y de manejar aportes del Estado sin control, que según el senador Morales en 2008, fueron 120 millones. Ellos, en cambio, sostienen que siempre les sobra plata porque la administran bien y que por eso pueden hacer lo que hacen. Hoy la Tupac Amaru está presente en 17 provincias.

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