Muertos en cárceles: Mendoza está segunda en el ránking

Durante 2009 fallecieron 13 personas en los centros de detención locales. La provincia sólo fue superada por Buenos Aires, donde murieron 35 presos. En total, suman 78.
Mendoza ocupa el segundo lugar entre las provincias con más muertes en sus cárceles durante 2009. Once detenidos fallecieron el año pasado en los penales Almafuerte y Boulogne Sur Mer y dos más en seccionales policiales, a pesar de que la ONG que elaboró este informe indica que está prohibido alojar detenidos en comisarías.

En total, 78 personas murieron durante 2009 en cárceles, comisarías y otros lugares de detención del país, 35 de ellas en la provincia de Buenos Aires y 29 producto de "ahorcamiento", mientras es "habitual" que los detenidos sean sometidos a torturas, según el informe del Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos (Cepoc).

El relevamiento determinó, además, que cinco detenidos murieron mientras eran trasladados y que una mujer, familiar de un hombre apresado, falleció cuando realizaba una visita.

El documento resaltó que marzo y diciembre fueron los meses en que más muertes se reportaron, 12, y que de las 78 personas fallecidas 2 fueron mujeres.

"Garantizar la plena vigencia de los derechos humanos para las personas privadas de libertad es uno de los modos de cumplir integralmente con las demandas de memoria, verdad y justicia", comentó Claudia Cesaroni, integrante del Cepoc.

Diecisiete de las muertes se registraron en lugares de detención pertenecientes al Servicio Penitenciario Federal (SPF), 13 en dependencias del Servicio Penitenciario mendocino y 12 en el de la provincia de Buenos Aires, en tanto 8 personas fallecieron en comisarías bonaerenses.

También se informaron muertes de detenidos en seccionales de Entre Ríos, Mendoza, Río Negro, Salta, Córdoba, Corrientes, Misiones y Santiago del Estero.

El Cepoc reiteró en el informe que el Estado debe "cumplir con la prohibición de alojar presos y presas en comisarías y muy especialmente que haya niños y adolescentes" en esos sitios.

"Los malos tratos y las torturas de hoy son una de las huellas más visibles de las prácticas del terrorismo de Estado de ayer", afirmó Cesaroni.

En tal sentido, el Centro de Estudios de Política Criminal consideró "importante" la implementación del Protocolo Facultativo a la Convención Contra la Tortura, una "obligación" que la Argentina "se comprometió a cumplir hace cinco años y todavía no se efectivizó".

El Protocolo establece la creación de mecanismos de visita a todos los lugares de encierro por parte de organizaciones sociales y de derechos humanos para que puedan "hablar con los presos y presas, y escucharlos", con el objetivo de "prevenir la violencia, la tortura y la muerte".

La cifra de personas muertas en 2009 se incrementó apenas con respecto a la del año anterior, cuando se reportaron 77 fallecimientos. La estadística, según Cesaroni, es una "muestra auspiciosa" si se toman en cuenta las víctimas mortales registradas en 2005 (198) y 2006 (88), pero aclaró que "las torturas son una práctica habitual en cárceles, comisarías y en todo tipo de instituciones donde hay personas privadas de libertad".

El informe de Cepoc destacó que las cárceles Almafuerte (Mendoza) y de Marcos Paz (Buenos Aires) registraron 7 detenidos muertos, mientras en la comisaría 8a. de La Matanza, la Penitenciaría de Mendoza y la Unidad 36 de Magdalena fueron informados 4 fallecidos, respectivamente.

De las 78 víctimas, 4 eran menores de edad, 7 tenían entre 18 y 20 años, y 33 entre 21 y 30 años; además, en 21 casos no logró determinarse la edad de la víctima.

Treinta y dos muertes ocurrieron en celdas o calabozos, 15 en pabellones, 5 durante traslados y 3 en hospitales.

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