La muerte de los Pomar desnuda ineficacia estatal

La muerte de los Pomar desnuda ineficacia estatal
La familia de Pergamino apareció en un zanjón al costado del camino provincial 31. Contradicciones en la cúpula de Seguridad bonaerense a la hora de defender el operativo de búsqueda.
El misterio duró 24 días. No fue un secuestro, ni un crimen, ni un caso de desaparición voluntaria. El matrimonio Pomar y sus dos hijas de seis y tres años murieron en un accidente vial. La policía los buscó por tierra, agua y aire. Pero los encontró un chacarero a 20 metros de la ruta provincial 31, a la altura del pueblo bonaerense de Gahan, a 8 kilómetros de Salto y a 40 de Pergamino. El Fiat Duna Weekend rojo apareció entre la maleza, rodeado de 38 árboles. Despistó en una curva peligrosa conocida como "Curva de Plazibat". La zona es oscura y poco iluminada y la soja avanzó sobre las banquinas, pero no parece un sitio inaccesible. Los parientes de la pareja están desconcertados. Las autoridades judiciales les juraron hasta último momento que estaban buscando por todo el territorio, pero ayer quedaron en evidencia las fallas de una investigación estéril. Ahora tienen bronca. Detrás de la muerte de la familia más buscada de los últimos tiempos hay una cadena de ineficiencias y promesas incumplidas. En la ruta 31, en los últimos diez meses –sin contar el vuelco de los Pomar– hubo siete muertos en tres accidentes. En un acto de campaña, en abril de este año, el gobernador Daniel Scioli había prometido repavimentarla e iluminarla. Pero las obras nunca se hicieron (ver página 18).

Rastrillajes fallidos. La aparición de los Pomar también dejó al descubierto graves fallas en la búsqueda iniciada por la Policía Bonaerense: el lugar donde fueron hallados sus cuerpos había sido rastrillado unas ocho veces por cientos de hombres, por vía aérea y terrestre. Sin embargo los lugareños afirman que en esa zona nunca vieron rastrillar a la policía. "Si hubiera buscado, los hubiesen encontrado enseguida", dijo a Crítica de la Argentina Juan, un vecino de brazo enyesado que pudo ver los cuerpos en avanzado estado de descomposición, desparramados fuera del auto.

"Sin dudas fue un accidente de tránsito", aseguró el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, que llegó al lugar con la cúpula policial. "El auto es difícil verlo desde la ruta y también desde el aire. No hubo fallas en el rastrillaje porque el rastrillaje los encontró", dijo adjudicándole el hallazgo a la Policía. Cuando un periodista le preguntó si hubo errores en la búsqueda, Stornelli respondió: "Con el diario del lunes, es fácil. Cuando uno sabe dónde mirar, lo ve". En cambio, el subsecretario de Investigaciones, Paul Starc, reconoció que hubo fallas: "El rastrillaje evidentemente no fue muy bueno".

La familia fue encontrada cerca de las 16.30: el matrimonio y sus hijas aparecieron entre la maleza, a unos 20 metros del auto. También estaba la perra caniche toy que iba con ellos. "El auto se despistó y pegó en dos alcantarillas. En el segundo golpe se desprendió el parabrisas, salieron despedidos los cuerpos y el auto quedó en los pajonales", dijo Stornelli.

Final. Santiago vive en Salto. El sábado pasado pinchó un neumático de su auto en la misma zona donde volcó el Duna Weekend de los Pomar: "Todo me parece muy raro, algo armado. Muchas veces los autos se van a la banquina y enseguida un chacarero le da una mano. Muchas veces hay animales muertos y se siente el olor, acá no había olor", dijo el hombre.

La ruta provincial 31 no tiene iluminación (a excepción del cruce con la ruta nacional) y prácticamente no está señalizada. Está llena de pozos. Suele ser transitada por muchos camineros y los automovilistas que quieren evitar peajes o caminos más transitados. Sus familiares dijeron que Pomar solía ir por esa ruta. El sentido común hubiera indicado entonces que donde más debieron haberse intensificado los rastrillajes era en esa zona desolada.

Luis Fernando Pomar (40 años), su esposa Gabriela Viagrán (37) y sus dos hijas Candelaria (6) y Pilar (3) habían salido de su casa de José Mármol, partido de Almirante Brown, en el sur del conurbano, el sábado 14 de noviembre. La desaparición fue denunciada al día siguiente. "No hay indicios de que haya sido un robo, un accidente o un secuestro", dijo hace cinco días la fiscal de Pergamino, Karina Pollice. De acuerdo con los datos que manejan los investigadores, pudo establecerse que los Pomar hicieron el siguiente recorrido: salieron de la Autopista del Oeste, tomaron la ruta nacional 7 (pasaron por las ciudades de San Andrés de Giles, a 100 kilómetros de Capital Federal, y Carmen de Areco, a 145 kilómetros); luego continuaron por la ruta 31 que lleva a Salto. La intención habría sido tomar, después de Salto, la ruta provincial 32, para llegar a Pergamino después de recorrer 55 kilómetros más. Pero tuvieron el accidente 8 kilómetros antes de llegar Salto.

Las últimas imágenes que se tuvieron de los Pomar fueron los registros de los peajes de El Rodeo (en General Rodríguez, sobre la Autopista del Oeste) y de Villa Espil (entre Luján y San Andrés de Giles, en la ruta nacional 7). En la última foto del peaje, se veía a Pomar con la mano extendida y la boca abierta. Especialistas, forenses y psiquiatras la interpretaron de diferentes maneras. Algunos dijeron que era el gesto de un hombre desesperado, que estaba a punto de cometer una locura. Otros opinaron que daba la sensación de que la familia estaba en peligro. Hasta dijeron que en la foto no se veía a las nenas. Los investigadores encargaron un perfil psicológico de Pomar. Se sospechó que pudo ser capaz de matar a su familia, se habló por lo bajo de un caso de abuso sexual o violencia familiar. No fue nada de eso. Nadie habló de una ruta peligrosa y angosta.

Una hora antes de que aparecieran los cuerpos, María Cristina Roberts, madre de Gabriela estaba en su casa con un fuerte dolor de panza: "Tengo una bola en el estómago. Le estoy pidiendo a la Virgen del Valle que encuentren a mi hija y a mis nietas. Todos los días le mando un mensaje de texto a mi hija. El domingo fue el último: le dije que la amaba". Hasta último momento pensó que Gabriela había sido secuestrada y estaba dopada. Se enteró que en realidad estaba muerta a través de los medios.

Camino a la muerte

18.50 del 14 de noviembre los Pomar salieron de su casa en José Mármol.

19.49 pasaron por el peaje de San Andrés de Giles.

20.07 fueron registrados en el peaje de Villa Espil.

20.15 enviaron a su familia en Pergamino el SMS que decía: "Llegamos a las 10 de la noche".

21-21.30 se estima que ocurrió el accidente.

Hoy harán las autopsias

Las autopsias a los cuerpos de los cuatro integrantes de la familia Pomar se realizarán hoy en Lomas de Zamora. Se espera que sus resultados permitan develar cómo y cuándo se produjeron las muertes. Una de las incógnitas, entre otras, es si murieron en el acto o sobrevivieron un tiempo luego del accidente. Durante el operativo de ayer, también fueron encontrados los celulares de la pareja.

Fernando Pomar, su esposa Gabriela Viagrán y sus dos hijas, Pilar y Candelaria, salieron de su casa de José Mármol, junto a su perra caniche toy y a bordo de un Fiat Duna Weekend rojo el 14 de noviembre rumbo a Pergamino. Iban a visitar familiares y a una entrevista laboral. Pero nunca llegaron. Desde entonces centenares de policías realizaron rastrillajes por tierra, agua y aire buscándolos. Las hipótesis llegaron a especulaciones extremas, como una drástica resolución de problemas familiares. En la investigación, además, se siguieron numerosas falsas pistas. Al final, la hipótesis más obvia (la menos rastreada) fue la verdadera.

Comentá la nota