Muerte en una disputa gremial en La Pampa

SANTA ROSA.- Ariel Quiroga encontró ayer la muerte en un pueblo del Far West, en medio de una balacera desatada por muchos fajos de billetes. No se tuvo que ir a algún pueblo del lejano oeste norteamericano: murió acá nomás, a 415 kilómetros de esta capital, en Colonia 25 de Mayo, una localidad de 12.000 habitantes abrasada por el sol, regada por el petróleo y maldecida por una gravísima disputa entre sindicatos.
Quiroga tenía 36 años, tres hijos de 5, 6 y 7 años y el cargo de delegado de la Uocra (gremio de la construcción) de Malargüe, Mendoza. La muerte lo sorprendió en un tiroteo entre dos bandos de sindicalistas que se pelean por un negocio millonario: las afiliaciones de trabajadores del petróleo, un serio conflicto que La Nacion reflejó semanas atrás.

Pero no murió por las balas, sino ahogado, según los primeros peritajes: se arrojó a un canal de agua para esquivar los tiros y los palos del bando rival, dijeron fuentes policiales. Algunos sospechan que en realidad fue arrojado al agua.

El incidente dejó también un herido, que debió ser internado, y 14 detenidos. Y todo un pueblo consternado.

El enfrentamiento se vincula con el millonario negocio de las afiliaciones y las obras sociales. El tiroteo se produjo en el Puente Dique, que divide La Pampa de Río Negro. La localidad de 25 de Mayo era una colonia de chacareros casi olvidada. Pero gracias al boom del petróleo que se desató hace cinco años todos quieren trabajar en la localidad.

No es la primera vez que se producen enfrentamientos. En septiembre hubo también un tiroteo. Hay una decena de empresas sacando el oro negro. Entre otras, Petrobras, Petroquímica Comodoro Rivadavia, Skanska, Raiser y PetroAndina.

El gravísimo enfrentamiento dejó estupefacto a todo un pueblo. El gobernador Oscar Mario Jorge (PJ) también quedó consternado y ordenó un refuerzo policial: teme más enfrentamientos armados en la zona.

La pelea se produjo entre dirigentes del Sindicato del Petróleo de Bahía Blanca y la Uocra de Mendoza, de un lado, contra el Sindicato del Petróleo de Río Negro, Neuquén y La Pampa, del otro. El de Río Negro es un poderoso gremio. Estaba en la Federación Argentina del Petróleo, pero hace un año pegó el portazo. Se envalentonó porque maneja la caja del 30 por ciento de los afiliados petroleros del país.

Su secretario general es Guillermo Pereyra. Es un hombre muy vinculado con el ministro Julio De Vido. Y la federación -en la que se encuentra el gremio con sede en Bahía Blanca- se ha intentado recostar en el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que los ha asesorado en sus tiempos de abogado.

En los papeles, Bahía Blanca tiene jurisdicción sobre La Pampa. Pero el otro gremio, con el aval de un alto porcentaje de los trabajadores pampeanos, está copando la zona.

La tensión empezó el miércoles, cuando el gremio comandado por Pereyra ingresó en el yacimiento El Corcovo -compartido por Mendoza y La Pampa-. Allí, mandan la Uocra Mendoza y el Sindicato del Petróleo de Bahía Blanca. Estos decidieron cortarles el paso.

A las 6.30 de ayer llegó el bando rival. Fue una pelea desigual: unos 160 contra 30. Vinieron de las localidades de 25 de Mayo y de Catriel (Río Negro). Los pocos de Bahía Blanca se habrían fugado al ver que los superaban numéricamente. De esa manera, quedaron solamente los del gremio de la construcción.

Hubo muchos tiros. Uno de los manifestantes fue arrastrado y golpeado con palos y patadas en la cabeza. Ahora está internado.

Quiroga también fue golpeado. Finalmente, se terminó arrojando al canal de agua que comunica el río Colorado con la central hidroeléctrica Los Divisaderos, según el comisario Héctor Rosane.

En medio de la correntada, Quiroga alcanzó a aferrarse de una planta. Pero el bando rival comenzó a arrojarle piedras y se terminó soltando. Un policía salió en su auxilio y le alcanzó un cinturón y una camisa para intentar sacarlo del canal. Pero no pudo. Quiroga fue arrastrado y desapareció. El cuerpo, finalmente, fue encontrado cuatro horas después, con raspones en la cara.

Los incidentes no terminaron allí. Quemaron una camioneta Chevrolet de una persona que pasaba por el lugar y un auto del gremio de la Uocra.

El jefe comunal de 25 de Mayo, David Bravo, cuestionó al gobierno provincial y defendió al sindicato de Pereyra: "Los otros son siete matones que se la han pasado provocando".

César Rodríguez, ministro de Gobierno de La Pampa, dijo a LA NACION que había ordenado reforzar la presencia policial. "¿Por qué se han producido estos enfrentamientos? Vienen de hace tiempo. Hemos intentado prevenirlos, pero no se pudo", dijo. En 25 de Mayo, los policías aún no hallaron ninguna pistola.

COLONIA 25 DE MAYO

Población: 12.000 habitantes

Ubicación: en La Pampa, a 420 kilómetros de Santa Rosa

Intendente: David Bravo

Principal actividad: Petróleo.

Era una olvidada colonia de chacareros que vive un boom del petróleo. Dos grupos sindicales se disputan un millonario negocio.

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