Muerte, confusión y ataque a la comisaría

Un hombre falleció por causas naturales y vecinos se enfurecieron con la Policía. El jefe de la Policía explicó que todo ocurrió luego de la detención del hijastro de la víctima, en el barrio San Lorenzo.
La aparente tranquilidad de puertas para afuera en la Comisaría 16º del barrio San Lorenzo se intercambió ayer con dientes apretados hacia adentro. Es que agentes y jefes policiales, ante el rumor de un posible ataque, decidieron cerrar con candado la puerta principal de la seccional y prepararse para lo peor. La confusa muerte de un hombre del barrio despertó el malestar entre los vecinos.

Ya en horas de la tarde, una decena de efectivos del Departamento de Seguridad Metropolitana se movilizó hasta el edificio ubicado sobre Venado Tuerto al 1400 de esta ciudad, además de algunos efectivos integrantes del cuartel de Bomberos.

Las medidas de seguridad fueron tomadas ante una posible protesta derivada de una serie de allanamientos efectuados en las primeras horas de la mañana de ayer.

Según informó el jefe de la Policía, Juan Carlos Lepén, en horas de la mañana de ayer un llamado al Comando Radioeléctrico alertó la presencia de dos jóvenes disparando armas de fuego en las calles del barrio San Lorenzo.

De inmediato una comisión policial llegó hasta la vivienda señalada por los testigos y del interior un hombre mayor de edad entregó a los policías un joven que sería el hijastro.

Al parecer el joven habría sido quien junto a un cómplice efectuó los disparos que alarmaron al barrio y provocaron la presencia policial en el lugar.

Antes de subir al patrullero, el joven arrojó una piedra contra el móvil policial y provocó algunos daños en el vehículo, aunque nada grave. Finalmente, el joven fue trasladado a la Comisaría 12º donde quedó demorado.

Algunos minutos después, el padrastro del joven demorado, todavía en su casa, sufrió una descompensación. Su mujer lo trasladó de inmediato al hospital Heller, donde murió a poco de ingresar y pese a los esfuerzos de los médicos de la guardia, según explicó el jefe de la Policía.

Lepén agregó que nada tuvo que ver la muerte del hombre, de unos 38 años, con el operativo de detención del joven.

De todas formas, los rumores acerca de un ataque a la Comisaría 16º crecieron con el pasar de los minutos. Por este motivo, el comisario Hernández dispuso cerrar el portón principal y atender las consultas por otro de los ingresos, donde en general son estacionados los distintos móviles policiales.

Según explicaron desde la Comisaría 16º, pasadas las 13 de ayer, al menos tres bombas molotov fueron arrojadas en el frente de la seccional.

Luego y para evitar males mayores, se decidió clausurar el ingreso principal y prepararse para un ataque con piedras.

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