La muerte del caudillo reabrió la interna entre alfonsinistas y renovadores-

La muerte del caudillo reabrió la interna entre alfonsinistas y renovadores-
La muerte de Raúl Alfonsín, sin dudas, va a generar cambios en la vida interna de la Unión Cívica Radical. Su figura era la principal referencia, siempre ineludible, ante cualquier decisión trascendental. Si él no daba el visto bueno, todo podía quedar en el olvido.
Lo sufrió Angel Rozas en su momento, y Gerardo Morales hasta la semana pasada. Ahora se abre una nueva era en el radicalismo, inédita desde la restauración democrática: el post alfonsinismo.

"Raúl era una referencia en el partido, pero había muchos que lo hacían hablar cosas que no pensaba y generaban un ruido innecesario. Eso se va a acabar", sostuvo ayer un importante dirigente que cree que algunas de esas maniobras ahora cambiarán. De todos modos se muestra conciliador al decir que "ahora tenemos una gran responsabilidad, que es la de unificar el partido".

Pero desde los sectores más cercanos a Alfonsín no están dispuestos a perder terreno. "Si alguno piensa que es el heredero, va a incurrir en un error", aseveró Federico Storani, uno de los miembros de la histórica Coordinadora. Para el bonaerense, los dirigentes de mayor experiencia tienen que tomar las riendas del partido. "Lo que se conoce como los barones del partido, los que tenemos el poder real, tenemos que formar una especia de junta de acción política para discutir las posiciones", explicó. Enseguida, comenzó a enumerar a los posibles dirigentes: él, Leopoldo Moreau y Ricardo Alfonsín (por Buenos Aires), Jesús Rodríguez y Enrique "Coti" Nosiglia (Capital), Mario Negri y Carlos Becerra (Córdoba), Víctor Fayad y Ernesto Sanz (Mendoza), Angel Rozas (Chaco) y Gerardo Morales (Jujuy).

En la última Convención Nacional, que se realizó en Mina Clavero, Córdoba, quedó en evidencia que había dos grandes sectores enfrentados dentro del partido. Uno lo lideraba la conducción actual, con Morales, Sanz y Negri, entre otros. Enfrente quedó la vieja guardia: Nosiglia, Moreau y Storani. Según planteó Freddy, en ese momento se dio un empate. Ahora, cree el ex ministro, se debe ir hacia un esquema superador.

La primera prueba de fuego será Córdoba. Allí el radicalismo se dividió por el acuerdo con Luis Juez. "Si en vez de llorar a Alfonsín le copiaran algún grado de sensatez, deberían bajar las listas, pero eso no parece posible", disparó Negri.

Afiliaciones. Una vez sepultado, el caudillo siguió beneficiando a su partido: después de las históricas jornadas que se vivieron esta semana ya hubo nuevos pedidos de afiliación. Ayer por la tarde, en las oficinas del Comité Nacional del centenario partido habían recibido más de veinte llamados de personas que querían averiguar cómo podían afiliarse. Otros, que se habían afiliado en el ’83 pero que hace años dejaron de sentirse radicales, preguntaban si su afiliación seguía vigente. Finalmente, ayer al menos cuatro personas ya habían llenado la correspondiente ficha para formar parte orgánica del partido.

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