Mueren cuatro militares en Colombia por pisar minas puestas por la guerrilla de las FARC

Desde el 2002 las minas han dejado 1.371 muertos y 4.822 heridos, la mayoría civiles. La ONU considera a este país sudamericano como el más afectado del mundo por estos explosivos. La guerrilla utiliza los artefactos explosivos para proteger cultivos de hoja de coca y sus campamentos
Cuatro militares murieron el jueves al caer en un campo minado activado por las FARC en una zona montañosa del suroeste de Colombia, estratégica para el narcotráfico y en donde los rebeldes intentan detener una ofensiva militar en su contra.

El ataque se registró cerca al pueblo de Puerres, en el departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador. El Ejército responsabilizó del ataque, que también dejó algunos militares heridos, a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el grupo rebelde activo más antiguo del hemisferio que dice luchar por imponer un sistema socialista en este país de más de 44 millones de habitantes.

El año pasado, 373 efectivos de las Fuerzas Armadas murieron en combates contra los grupos armados ilegales, muchos mutilados por explosiones de minas. De acuerdo con estadísticas oficiales, desde el 2002 las minas han dejado 1.371 muertos y 4.822 heridos, la mayoría civiles.

La ONU considera a este país sudamericano como el más afectado del mundo por las minas, por encima de Camboya y Afganistán. Las autoridades calculan que alrededor de 100.000 minas están sembradas en diferentes regiones, con un alto riesgo para civiles y efectivos de las Fuerzas Armadas.

La guerrilla utiliza los artefactos explosivos para proteger cultivos de hoja de coca y sus campamentos, así como para evitar el avance de las tropas a apartadas zonas selváticas y montañosas que aún controla y a donde fue replegada por una ofensiva militar del presidente Alvaro Uribe, que tiene el apoyo de Estados Unidos.

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