Mudaron el Suquía para tender una cloaca

En obra. A la altura de San Vicente, la contratista que trabaja para el municipio desvió el cauce para construir un caño de 160 metros de largo que cruza debajo del río. Conectará el sur con Bajo Grande.
Cuando termine octubre, el Suquía habrá sido corrido de lugar dos veces. Eso explican los funcionarios municipales y los técnicos de Electroingeniería, la contratista que construye la cloaca máxima sur, una de las dos –y únicas– obras de escala que ejecuta por estos días el municipio.

La otra es la optimización y refuncionalización de la planta cloacal de Bajo Grande, un proyecto de 94 millones de pesos que duplicará la capacidad de tratamiento del complejo, iniciado en la gestión de Luis Juez y que quedará listo a fin de año (ver "50 mil usuarios...").

Los trabajos para la cloaca máxima –un caño maestro de 6 kilómetros que conectará toda la zona sur de la ciudad con Bajo Grande– comenzaron hace dos meses, y por estos días incluyen una curiosa maniobra de ingeniería: el corrimiento del río Suquía varios metros a la derecha de su cauce, a la altura de San Vicente. Esto se hizo para tender el tramo de 160 metros de cloaca que cruza por debajo del agua, a unos 4 metros de profundidad desde el "piso" del río. En una segunda etapa, ese conducto será prolongado unos 2 mil metros hasta la planta cloacal, y otros 4.300 en dirección a los barrios de la zona sur (ver infográfico).

En este momento, la contratista –con la supervisión del municipio– está por terminar los 70 primeros metros de ese conducto, sobre la margen norte del río. Acto seguido, deberá volver a "mudar" el río una distancia similar, pero en dirección opuesta. Así "secará" el área que le permitirá tender el resto del caño, esta vez sobre la margen sur del Suquía. "Estos 160 metros que cruzan el río quedarán listos a fin de octubre", anticipó a Día a Día el secretario de Obras Públicas municipal, Simón Dasensich, durante una recorrida por la obra. Entonces se procederá a continuar el tendido del conducto en dirección a Bajo Grande (bajo el camino a Chacra de la Merced), y en una etapa contigua por la Costanera hacia el interior de los barrios del sur.

El plazo total de obra es de 540 días, y el presupuesto llega a 67 millones de pesos, aportados por el Gobierno nacional.

¿Hay plata? Si bien Dasensich admitió que el ambicioso alud de obras anunciado antes de las elecciones por el municipio (desagües, redes fines de cloacas en barrios, asfalto y alumbrado) con fondos nacionales debió, por pedido del Gobierno central, ser reprogramado a plazos más largos de los previstos inicialmente; insistió en que las obras de cloacas ya en marcha seguirán avanzando a ritmo.

Y confió en que a marzo o abril el municipio podrá llamar a licitación por un nuevo componente del Plan Integral de Cloacas: el tendido de la red intermedia, caños de gran envergadura que, al conectar las cuatro zonas de la ciudad, sentarán las bases para que la red cubra todo el ejido urbano (hoy tiene servicio cloacal el 55 por ciento de la ciudad). "Es una obra de 400 millones de pesos que se financiará con un crédito del BID, ya aprobado", adelantó el funcionario.

Para qué sirve. Cuando se termine en 2011, la cloaca máxima sur será un aporte clave para el sistema: con ella, la ciudad tendrá un segundo conducto para llevar sus desechos domiciliarios al sitio donde se trata la mayoría, la planta de Bajo Grande (una cuota muy inferior termina en otras tres plantas pequeñas). Hoy, todo el líquido debe circular hacia ese destino por un solo caño: un ducto que se inicia en el apodado "sifón" del Urgencias, y cruza el río a la altura de calle Catamarca, en el centro.

"La cloaca máxima sur elevará al doble esa capacidad, porque incluso tiene mayor envergadura (1,8 metro de diámetro). Al ser activado, el alivio se sentirá en los barrios del sur y en la zona céntrica: bajarán ostensiblemente los desbordes que sufren los vecinos en toda esa área", explicó Dasensich. También ayudará a conectar más hogares a la red.

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