Muchos controles y menos ruido en las calles de Santa Rosa

El municipio santarroseño, con un estilo muy distinto al del ex intendente que pretendió imponer mano dura realiza controles que lentamente parecen ir dando algunos resultados. Hay que persistir.
Los santarroseños se han visto sorprendidos en los últimos días por importantes operativos de tránsito, ordenados por la municipalidad pero que cuentan con la apoyatura de la Policía Provincial.

Raúl Ochoa, subdirector de Tránsito de la comuna le dijo a LA ARENA que "se incrementaron los controles, tanto los diurnos como los nocturnos por una decisión política, y también por un 'operativo clamor' de la gente que pedía que se tomen medidas".

El aumento de vigilancia produjo en algunos sectores de la ciudad una anhelada calma, porque se dejaron de escuchar los ruidos de motos lanzadas a toda velocidad con sus escapes libre atronando en la noche santarroseña.

Esa circunstancia se dio en los últimos días sobre todo en el centro de la ciudad, donde los vecinos notaron que las noches ya no eran el pandemonium que poco antes no los dejaba conciliar el sueño. Ayer el silencio, o casi, fue durante prácticamente toda la noche hasta que ya al alba una moto de gran porte, solitaria, hizo sucesivas "pasadas" alterando la tranquilidad. Por suerte fue nada más que un rato.

Lo mismo o parecido estaría sucediendo en otros lugares estratégicos de la ciudad -al menos para los motociclistas- como son el sector que va de la Rotonda del Avión hacia el norte y de la Rotonda Sur hacia el sur, más precisamente hacia Canal 3.

Eran los sitios preferidos de los "motoqueros" que gustan de la velocidad y de competir con otro para medirse en las peligrosas -y prohibidas- picadas. "Son los lugares que elegían por las características del camino, y porque además hay iluminación. Son muchos los chicos que les sacan sus luces a las motos, y además les recortan los guardabarros y les sacan los silenciadores porque creen que eso les da más velocidad", explicó Ochoa.

El funcionario municipal dijo que la colaboración de la Policía con personal, patrulleros y motos permitió "más control en esos sectores" y hay menos picadas que, se insiste, constituyen un delito expresamente penado.

El ex oficial de la Policía provincial sostuvo que diariamente se labran entre 30 y 40 actas de infracción. En el caso de las motos la mayoría por falta de casco, de documentación y del seguro correspondiente. Otras irregularidades tiene que ver con escapes sin silenciador, o la falta de alguna luz

Dos operativos.

Un par de operativos de tránsito realizados el jueves permitieron labrar 47 actas de infracción después de controlarse 205 vehículos.

Ochoa confirmó que entre las 0 y las 2.30 de la madrugada de ayer se montó un control en Rivadavia y San Martín, donde se verificó la circulación de 111 vehículos y se labraron 31 actas, 26 de comprobación y 5 provisionales.

En tanto ayer a la mañana, entre las 8 y las 10.30 se hizo otro operativo en Paraguay y Almirante Brown, donde se retuvo una moto y se labraron 94 actas.

Cinturones.

Lo que se pudo observar en cada uno de esos operativos es que el personal que trabajó se preocupó que en el caso de automotores el conductor, y los ocupantes del vehículo, se fueran con el cinturón de seguridad colocado.

El santarroseño no es afecto a su utilización "y la idea es que comience a usar el cinturón. Es una obligación de quienes viajan en vehículos", reafirmó el funcionario.

Ante una pregunta Raúl Ochoa confirmó que la medida no sólo comprende a los vehículos particulares sino también al transporte público. "Sí, es correcto, tiene que ser usado en los taxis, tanto por el conductor como por los pasajeros, y también es obligación en los micros, pero ese es un control que le corresponde a la Dirección de Transporte", reveló.

Resistencia.

El subdirector de Tránsito se refirió después al personal que trabaja en cada control. "Se están recargando turnos para hacer de la mejor manera el trabajo. Es para seguridad del conductor de un vehículo, pero también del propio personal. Hubo antecedentes de personal agredido en algunos controles, y obviamente no queremos que eso suceda".

Dijo que eso fue "al principio" pero "ahora los conductores se aguantan un poco mejor el operativo, que por otra parte es lo que corresponde".

Contó que hubo algunas agresiones a algunos inspectores que merecieron el inicio de causas penales a quienes incurrieron en una conducta incorrecta. Recordó que una inspectora allá por el mes de septiembre resultó "zamarreada" y le tiraron sus pertenencias al piso. Después se refirió al incidente protagonizado por un "lavacoches" que incluso agredió a un empleado de Contaduría en el municipio y enseguida en la calle hizo lo propio con dos inspectoras que lo reconvenían porque había dejado mal estacionado su auto. "El domingo también hubo un incidente en un operativo en la calle Rivadavia, cuando un automovilista pretendió eludir el control y con el paragolpes del auto golpeó y lastimó a un agente de tránsito. En ese caso también el hombre fue identificado y se hizo la denuncia penal porque la resistencia a la autoridad es un delito", explicó Ochoa.

Finalmente señaló que los controles "van a seguir" y por eso "queremos que la gente tome conciencia.

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