Mucho más que una tormenta de verano

"Fue un tornado que no tocó la tierra", señaló el meteorólogo Daniel Dodero. La velocidad del viento rondó los 108 kilómetros por hora. Sin luz hasta las primeras horas de hoy.
De repente, la oscuridad y todo que vuela por los aires, con el viento soplando a más de 100 kilómetros por hora. Arboles, cables y carteles por el piso, gente corriendo en la búsqueda de algún reparo en un escenario propio del desierto que se está repitiendo cada vez con más frecuencia.

La tormenta anunciada por la mañana llegó ayer sobre las 19.20 y sus secuelas se sufrieron en Bahía Blanca, Punta Alta y una amplia región, al punto de tornar intransitables las rutas 3 sur, 33 y 35, y de interrumpir por horas el servicio de energía eléctrica.

Hasta el cierre de esta edición, en el teléfono de emergencias 911 se habían registrado más de 200 denuncias por árboles, cables y postes caídos, carteles y mampostería en riesgo y una persona atrapada en un ascensor.

En Vicente López 2222, por ejemplo, el viento derrumbó un pino de más de 20 metros de alto. En el barrio Noroeste, la misma suerte corrieron añosos ejemplares.

En General Cerri, los bomberos dieron cuenta de la voladura de un techo, en 12 de Octubre al 300, y de la caída de un paredón en 25 de Mayo y Alberti.

"La situación fue muy complicada y se trabajó en forma conjunta con los bomberos y el Cuerpo Unico de Inspectores Municipales", indicó Mario Tejeda, responsable de Defensa Civil.

Al quedar afectadas tres líneas de alta tensión y, como consecuencia, las redes de distribución de EDES, los cortes de luz se extendieron por toda la ciudad. El servicio comenzó a reponerse después de las 22 y las cuadrillas, con personal de refuerzo, trabajarían durante toda la noche.

¿Qué pasó?

El pronosticador Daniel Dodero, de Satelmet, explicó anoche que se trató de un tornado que no tocó la tierra, y que atravesó la ciudad a 250 metros de altura, desde General Cerri hasta Villa Harding Green, pasando por el sector céntrico y Las Villas.

También indicó que la presencia de una masa de aire cálido, junto con la irrupción de un frente frío, generó una turbonada con células muy intensas que se reflejaron en ráfagas de vientos que oscilaron entre 100 y 108 kilómetros por hora.

"Pudo advertirse a simple vista una nubosidad convectiva, haciendo un pequeño remolino, que se acercaba en dirección sudoeste-noreste. Bahía Blanca es una zona tornádica, es decir, que en su historia ha registrado numerosos eventos de este tipo", advirtió.

Dodero dijo que otra de las características salientes de la jornada de ayer fue el abrupto descenso de la temperatura, pasando de entre 34/35 grados a 24 luego de la tormenta.

"A lo sumo puede haber algún chaparrón disperso", respondió cuando se le preguntó si era probable que en las próximas horas se registraran precipitaciones.

Un alerta por tormentas fuertes en el centro y norte de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, norte de La Pampa, San Luis, sur y centro de Santa Fe, la ciudad de Buenos Aires y el Río de la Plata, había sido emitido desde el Servicio Meteorológico Nacional. Las condiciones mejorarán de sudoeste a noreste a partir de las primeras horas de hoy.

Sofocante jornada

La mayor parte del país soportó ayer una jornada de calor intenso, con temperaturas que superaron los 34 grados centígrados en 19 provincias y sensaciones térmicas que se elevaron por sobre los 40, según destacó el Servicio Meteorológico Nacional.

En Bahía Blanca, la máxima trepó hasta los 34.9, a las 12.09.

Los porteños también fueron agobiados hasta las 17, aproximadamente, cuando las nubes ocuparon la totalidad del cielo y les permitieron un respiro. Poco después de mediodía, la sensación térmica había llegado a 35,7 grados centígrados.

En Córdoba, la sensación térmica fue de 42,5 grados en la capital provincial, mientras en algunas localidades el registro resultó aún superior.

En La Rioja, la temperatura fue de 42 grados, casi dos más que en la vecina San Juan, donde el termómetro marcó 40,8.

Las zonas centro, norte y litoral soportaron temperaturas, superiores a los 35 grados.

Viento y granizo.

Una fuerte tormenta sacudió al sudeste de la provincia de Córdoba y dejó prácticamente sin luz a Villa María, Bell Ville, Isla Verde, Leones y Las Varillas, entre otras ciudades.

Guillermo Vedelago, jefe de Bomberos de Villa María, informó que cerca de 10 dotaciones trabajaban anoche para levantar árboles y postes caídos, que en algunos casos cortaban el tránsito.

En tanto, en algunas viviendas del norte de esa ciudad el agua ingresó a las viviendas.

En Río Tercero, en el centro de la provincia, una fuerte tormenta eléctrica se registró pasadas las 20, pero la lluvia que fue escasa, llegó acompañada por granizo.

En Río Cuarto, más temprano, también pasó un frente con fuertes truenos, pero sin descargar mucha agua.

Sin Reyes en Sierra

La tormenta truncó anoche la tradicional fiesta de los Reyes Magos en Sierra de la Ventana y afectó a toda la zona serrana. De permitirlo el clima, la celebración se cumplirá hoy, desde las 17.

En Monte Hermoso, donde el temporal no fue tan intenso, pasaron los Reyes, pero no fue posible representar el pesebre viviente previsto en la peatonal Dufaur y Costanera.

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