Mucho ruido y pocas nueces

Bajo una capa de elegante maquillaje, el año para la nueva y tan autoproclamada innovadora gestión, trascurrió como agua entre los dedos: Intrascendente.

Esta es básicamente una gestión que dejó sin trabajo a una gran parte de empleados municipales, que no logró garantizar un orden racional en la vía pública, llámese, transito, transporte, estacionamiento, venta ambulante; que en materia de seguridad no supo estar a la altura de las circunstancias defendiendo los derechos de los ciudadanos a vivir en una ciudad con libertad, justicia y sobre todas las cosas con tranquilidad.

Pero lo que es más grave aún, es que esta administración no tiene un plan de cara al futuro en cuanto al perfil que pretende darle a su gobierno.

Tampoco sabemos cuales son las prioridades y las metas a lograr en tres años de futura gestión, en cuanto a los problemas estructurales, servicios deficientes y a los nuevos desafíos que se plantean hoy como producto de una realidad cada día más compleja en la ciudad.

El prometido municipio de puertas abiertas, es en realidad una “puerta giratoria” donde el vecino, si lo dejan acceder, entra con su problema y sale con su problema. No hay ni eficacia en la gestión y aún menos en la administración burocrática, solo cordones pintados.

El próximo año se plantea desde el escenario económico- social, como difícil, tanto desde el gobierno provincial y nacional, se diseñan políticas a tal efecto, desde el municipio en cambio parece que esta “todo bien”.

Quizás un buen ejemplo de la desidia que ejerce esta administración, sea su “falta de memoria” republicana.

Ni siquiera institucionalmente se ha convocado a las diferentes instituciones políticas y civiles a la reflexión por el cumplimiento de los 25 años de democracia en una ciudad que ha sido marcada a fuego por los gobiernos de facto. Lo más grave respecto de esto último es que todos los pueblos tienen derecho a reconstruir su mapa genético social, es decir, su origen, sus luchas, su esencia y martirios.

De este año de gobierno municipal solo podemos decir que transcurrió. Esta situación alienta una escasa esperanza para el 2009, por el bien de la ciudad y sus habitantes esperemos que sepan cambiar, que vuelvan a escuchar al vecino, que vuelvan a caminar por la ciudad y sobre todo a cumplir con lo prometido

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