El eje fue "mucho ruido y pocas nueces"

Hermes Binner planteó debatir sobre el rol del Estado pero Reutemann lo tomó como una agresión y lo único que intenta ahora es diferenciarse de Néstor Kirchner por los canales de TV.
La campaña electoral que expirará dentro de cuatro días –el jueves a la noche, cuando comience la veda– no aportó discusiones sobre temas de fondo en el debate entre los principales candidatos. No fue un plan premeditado, sino fruto de las circunstancias de una campaña poco común, en la que Carlos Reutemann retornó al ruedo electoral sin cambiar su estilo.

La importancia que se le dio a esta elección parecía que iba a imponer cambios –aunque sea con matices– al perfil histórico del senador nacional del PJ. Pero nada de esto ocurrió a pesar de que en estos comicios esté en juego la posibilidad de que tanto el candidato de Santa Fe Federal, como el gobernador Hermes Binner tengan chances para una futura candidatura presidencial.

Binner, quien se calzó la campaña que lleva a Ruben Giustiniani como postulante a senador, intentó en un principio marcar el terreno de una discusión más profunda. Trató de introducir en el debate las diferentes miradas sobre el rol del Estado. Lo hizo cuando recordó que Reutemann había promovido la venta del Banco Provincial y había intentado el mismo destino para la EPE, tras haber logrado pasar a manos privadas el servicio de agua y cloacas. También habló de los manejos del ex gobernador con la Justicia, cuando puso a familiares y amigos en lugares estratégicos.

A diferencia de lo que ocurrió en Capital Federal, donde el macrismo salió a poner sobre la mesa su visión propia del Estado, Reutemann tomó las declaraciones de Binner como una acusación personal. Lo que podría haber sido un cruce de opiniones sobre uno de los elementos fundamentales de la política, quedó diluido en una supuesta difamación.

El gobernador había abierto la discusión sobre lo que él consideró un modelo de gestión, que se contrapone –como remarcan en el socialismo– al que enarbola el piloto de Fórmula Uno. Pero con diferentes metáforas, Reutemann se quejó de que era "la campaña más sucia" de los últimos tiempos. "Es barro y más barro", definió.

En el barro. Por el temor a los escraches, Lole no hizo actos multitudinarios, sobre todo en Rosario, donde sin avisar aparecía en un barrio, caminaba un par de cuadras, y luego se subía a un auto.

La única definición clara que tuvo el senador nacional que va por su reelección fue sobre su oposición a las retenciones a los cereales –como si ese haya sido su momento de mayor gloria–, algo que ya había expuesto cuando votó en contra del proyecto oficial y se despegó del bloque K al crear la bancada Santa Fe Federal, junto con su actual compañera de fórmula, Roxana Latorre. Como en las últimas dos semanas varios sondeos comenzaron a señalar un escenario de paridad entre Reutemann y Giustiniani (e incluso una ventaja a favor del Frente Progresista), los socialistas dejaron en manos del dos veces gobernador la responsabilidad de salir a plantear cambios en el trámite de la campaña. Pero esto no ocurrió. Lole siguió en la misma línea, intentando recobrar protagonismo desde los distintos programas políticos de la señal de cable Todo Noticias. Y fue allí, en Capital Federal, donde ensayó la que puede ser su última jugada: intentar separarse todo lo posible de la figura del ex presidente Néstor Kirchner. Varios sondeos, como el último que realizó Andrés Mautone, advierten que el 41,9 por ciento de los santafesinos no le cree al ex piloto cuando niega que exista un pacto entre él y Kirchner después del 28 de junio.

Pegado al proyecto. Tampoco el Frente Progresista desplegó acciones de campaña visibles en los últimos días, más allá de los actos y recorridas habituales que a veces se confunden con actos de los gobiernos municipales y provinciales de su mismo signo político, como la inauguración de calles y semáforos en Rosario junto a Miguel Lifschitz. Lo cierto es que Giustiniani no se separó un milímetro de la estrategia definida, después de que Binner se pusiera la campaña al hombro (quien también apeló a la presencia en la tevé porteña). La idea central es comunicar que es necesario defender los intereses de Santa Fe en el Congreso, porque en la provincia comenzó un cambio a partir de diciembre de 2007. La campaña del socialismo fue de menor a mayor, siempre atada a la figura del gobernador, a quien todas las encuestas le dan una imagen positiva muy alta.

Otro que no tuvo que hacer flirteos discursivos fue Agustín Rossi, quien expuso en la campaña su claro alineamiento con el gobierno nacional, y la necesidad de continuar con un modelo que comenzó en 2003.

"Vamos a ser la tercera fuerza"

"Nosotros queremos convertirnos en la tercera fuerza en la provincia, donde pretendemos hacer una oposición seria y responsable, no como la que ejerce el PJ, a la gestión de Hermes Binner", aseguró ayer Carlos Del Frade, candidato a diputado por Proyecto Sur, tras regresar a las 4 de la madrugada de Venado Tuerto. "Hacer campaña en colectivo de línea te destroza", reconoció el periodista y escritor, quien agregó: "Pero también la gente reconoce el esfuerzo y la falta de recursos frente a los otros partidos que han despilfarrado grandes sumas de dinero".

Del Frade explicó que Proyecto Sur, partido que lidera a nivel nacional Pino Solanas, "comenzó a conocerse después de un trabajo muy grande en la provincia". "Nosotros estamos seguros de que nos vamos a convertir en la tercera fuerza. Porque Agustín Rossi es el PJ, y por lo tanto es lo mismo que Carlos Reutemann", apuntó. El próximo martes, a las 19, Proyecto Sur realizará el cierre de campaña en Rosario con un acto en la Facultad de Ingeniería, junto con el diputado nacional Claudio Lozano.

Rossi: " El socialismo y Reutemann son lo mismo"

Podría haber sido muy dura la campaña electoral para el diputado nacional Agustín Rossi, que lidera el kirchnerismo en una provincia atravesada por el conflicto del sector agropecuario con el gobierno nacional. Sin embargo, sus rivales –Carlos Reutemann y Rubén Giustiniani, apoyado por Hermes Binner– han preferido cruzarse entre sí. Por eso, el candidato del Frente para la Victoria parece cómodo en su rol. "A nivel nacional defendemos el modelo de país sustentado en el trabajo, y en Santa Fe somos los únicos que proponemos algo distinto, porque el socialismo y Carlos Reutemann se disputan el mismo espacio. Ellos se agreden, pero no tienen diferencias", aseguró.

"Es cierto que no hubo debate de ideas pero por algunas declaraciones se puede definir qué es la oposición. Macri y De Narváez quieren reprivatizar todo y volver a los ‘90. De Ángeli nos llevó a la década del ‘30 y al fraude patriótico. Y Carrió había propuesto rebajar impuestos y cubrir el déficit fiscal con el FMI. Todo eso uno lo asocia con el pasado y define un perfil. Somos la antítesis de todo eso", señaló Rossi.

—Su mensaje de campaña dice que el gobierno nacional avanzó mucho pero que "falta" hacer. ¿Qué es lo primero por resolver?

—Mejorar la distribución del ingreso. Y para eso es necesario crear mayores niveles de ocupación. El mercado no se autorregula; debemos intervenir para incentivar que las exportaciones tengan mayor valor agregado. Vamos a pelear fuerte para mantener ese rumbo, que implica darle un rol importante al mercado interno, generador de trabajo y de mejores salarios.

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