Moyano sumó al renunciado Pérsico para construir su propia estructura piquetera

El jefe de la CGT pretende sumar a Pérsico a su corriente política con la intención de fortalecer su capacidad de movilización. Prepara un acto en Córdoba
Mientras sigue alimentando en voz baja su sueño de la candidatura propia, Hugo Moyano comenzó a entender que la construcción de su espacio político requiere mucho más que el poder de fuego y la fortaleza de la estructura que consolidó al frente del Sindicato de Camioneros. El conflicto en Kraft que irrumpió con cortes y manifestaciones parece haberlo convencido que, más allá del apoyo del grupo de gremios que responden a su conducción, sus planes requieren de una alianza estratégica con organizaciones sociales y movimientos piqueteros que le garanticen un mayor control de la protesta callejera.

En ese objetivo, los esfuerzos de Moyano y sus hombres de confianza se concentraron en articular un entendimiento con el líder de kirchnerista Movimiento Evita y hasta ayer subsecretario del ministerio de Desarrollo Social, Emilio Pérsico, quien renunció al cargo en medio del escándalo generado por la detención de su hijo cuando transportaba droga en un auto oficial. La renuncia de Pérsico, aceptada por la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, desató de inmediato una fuerte reacción y críticas de la oposición, pero no alteró los planes del jefe de la CGT de sumarlo a su nueva corriente política sindical. Tanto desde el moyanismo como en el entorno del dirigente piquetero confirmaron la existencia de las conversaciones iniciadas un par de meses atrás y señalaron que mantienen sus aspiraciones de avanzar en una construcción política conjunta.

En algunos sectores sindicales sospechan que la intención de Moyano de sumar a Pérsico partió de una sugerencia del ex presidente Néstor Kirchner apenas el camionero comenzó a dar forma a la creación de sus espacio político. Cerca del líder cegetista rechazaron esas especulaciones y afirmaron que la participación del titular del Movimiento Evita en el lanzamiento oficial de la corriente político-sindical de su jefe en Mar del Plata surgió de la convicción del sector de sumar aliados de otras organizaciones. "El objetivo de este espacio no es meramente sindical, la apuesta es construir un espacio con múltiples actores sociales y políticos. No somos sectarios", apuntó un dirigente del entorno del camionero, quien deslizó que también existen negociaciones para sumar a agrupaciones universitarias a la corriente.

En el caso de Pérsico, el entendimiento parece más avanzado. El ahora ex funcionario ya confirmó que estará presente en el próximo encuentro que el moyanismo organiza para mediados de noviembre en la provincia de Córdoba.

Más allá de los argumentos públicos que esbozan desde el moyanismo en favor de la apuesta de construcción de un espacio multisectorial, la idea de una alianza con Pérsico seduce al jefe de la CGT sobre todo por la poderosa estructura que el Movimiento Evita logró consolidar en los últimos años en los principales distritos del conurbano bonaerense. A eso se suma la capacidad de movilización de la agrupación, que fue palpable para el camionero en diversas convocatorias promovidas desde el kirchnerismo.

En el moyanismo se entusiasman con la posibilidad de sumar el poder de las organizaciones sociales y piqueteras a sus propias estructuras sindicales en un intento de contraponer la multiplicación de protestas articuladas por agrupaciones de izquierda y sectores sociales enfrentados al Gobierno, que fortalecieron a la comisión interna en Kraft en medio del conflicto por los despidos y mostraron los límites de la CGT para contener la protesta social.

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