Moyano suma negocios a su actividad como empresario

Moyano suma negocios a su actividad como empresario
Acaba de formar una ART, que se suma a la aseguradora, la constructora y la gerenciadora de la obra social que forman parte del grupo de Camioneros. En todas esas compañías, sus hijos o su hijastra son presidentes, vice o directores.
El Grupo Moyano, un complejo entramado empresarial controlado en los papeles por los hijos y otros parientes y amigos del jefe familiar Hugo, sumó en los últimos tiempos una nueva sociedad anónima para hacer negocios. Se llama Caminos Protegidos Aseguradora de Riesgos de Trabajo, y es un ART que ya está lista para funcionar. El directorio está integrado por dos de los hijos del jefe sindical más poderoso del país, aliado incondicional de la Casa Rosada. Pablo es el vicepresidente, y su hermano Hugo Antonio figura como síndico suplente. En el acto que dio esta semana en el estadio de Velez Sarfield, Moyano padre les había adelantado a las decenas de miles de camioneros que lo vivaban que su gremio "ya tiene una aseguradora propia y ahora va a tener una ART".

La aseguradora de la que hablaba el Secretario General de la CGT lleva el mismo nombre alegórico que su ART, inscripta en los registros públicos a mitad de año. Caminos Protegidos Compañía de Seguros es la compañía en la que los empresarios del transporte aseguran a sus vehículos, según contaron fuentes sindicales. Las dos "Caminos Protegidos" no solo comparten sus nombres, sino también su vicepresidente, Pablo Moyano, y están inscriptas en el mismo domicilio, la calle Montevideo al 700. En octubre, Clarín había adelantado que los Moyano analizaban transformar su aseguradora en una ART.

Es que el negocio del sindicato de Camioneros es un círculo que se retroalimenta de manera constante. Por ejemplo: las empresas de transporte más importantes del país son inducidas a asegurar sus vehículos con Caminos Protegidos -dicen fuente gremiales-, y es muy probable que pronto se convenzan de la conveniencia de asegurar a sus empleados con la ART homónima, si es que finalmente ésta se pone en funciones, algo que se da por garantizado en el gremio moyanista.

Como ocurre desde hace un par de años, y a la par del crecimiento político Moyano padre, el "holding camionero" se sigue ramificando. En el fútbol, por ejemplo. Los Moyano manejan el club Barracas Central, que juega en la Primera C, a través de su presidente, Claudio "Chiqui" Tapia, yerno de Hugo, ya que es pareja de su hija María Isabel. Y tienen influencia política en Independiente y en Alvarado de Mar del Plata. Ahora, hacen fuerza política y deportiva para que mejore la performance del propio club del gremio, Mutual de Camioneros 15 de diciembre, que actualmente juega en el torneo Argentino C.

Sus negocios más rentables, sin embargo, siendo son los que tienen garantizado el éxito gracias a la caja del sindicato madre.

Valeria Salerno no es ni fue camionera, pero comparte con Pablo Moyano al menos dos cuestiones. La cercanía con Hugo, ya que es hija de su pareja, Liliana Zulet. Y a la vez, e igual que algunos de sus hermanastros, cumple un doble rol en los directorios de las compañías del grupo. No solo es presidenta de IARAI, la SA que gerencia la obra social de Camioneros, sino también vicepresidenta de la constructora ACONRA, compañía esencial para el modelo de negocios sindicales de los Moyano.

ACONRA, que tiene su sede en Florida 878, la misma dirección de IARAI, se encarga de la construcción de las obras del sindicato que maneja el padrastro de su vicepresidenta Salerno. Entre ellas, y sobre todo, aparece el Sanatorio Antártida, en el barrio de Caballito, la clínica sindical "más moderno de Latinoamérica", según dijo varias veces Moyano. El Antártida se inaugurará de manera formal dentro de 90 días, pero el camionero lo recorrió el último martes junto al ministro de Salud, Juan Manzur, momentos antes de viajar junto a él al estadio de Velez donde encabezó un acto junto a los Kirchner. Ese día, Moyano dio un discurso donde se lamentó por la muerte de albañil de la UOCRA que falleció trabajando en el Antártida. Entre el público que aplaudió esas palabras sobresalió un grupo de militantes que llevaban remeras de ACONRA y que habían sido llevados a último momento para llenar un hueco que había cerca del escenario.

Cuestiones del destino: los Moyano, históricos adversarios de Gerardo Martínez, el Secretario General de la UOCRA, se ven obligados a pagarle a ese sindicato rival las cuotas de afiliación de sus empleados de ACONRA. Negocios son negocios.

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