Moyano promete ahora que no irá por la renta extraordinaria de las empresas

Moyano promete ahora que no irá por la renta extraordinaria de las empresas
El líder sindical dijo que "no es momento" de aplicar un impuesto a las empresas. Se mostró más cerca del Gobierno y rechazó el pedido de su hijo de un ministerio para la CGT
"¿Alguien cree que me puede presionar a mí?". Desafiante, Hugo Moyano reaccionó ayer ante las voces que desde el propio sindicalismo le reprochan "ocultar" datos sobre la magnitud real de los problemas laborales derivados de la crisis y le exigen tomar distancia del Gobierno para profundizar la defensa del empleo. Tras volver a insistir con que en el país no hay casos de despidos masivos, como advirtieron algunos gremialistas en los últimos días, el jefe de la CGT redobló la apuesta contra sus críticos internos y decidió desactivar la iniciativa gremial que impulsaba la creación de un impuesto a las ganancias extraordinarias de las empresas para financiar un fondo antidespidos. "Creo que no es momento para llevarlo adelante. Si se considera importante, se aplicará, y si no, no", sostuvo Moyano en referencia al proyecto elaborado por el diputado Héctor Recalde.

A solo tres días del acto multitudinario que la central obrera realizará en 9 de Julio y Belgrano, las declaraciones del jefe sindical parecieron aclarar algunas dudas sobre la línea del discurso que desde el palco enviará a la Casa Rosada. "Hay una realidad que no se puede negar, pero no podemos decir que estamos pasando lo mismo que Brasil y México, donde hay despidos masivos", enfatizó. Sus palabras, de algún modo, también parecieron echar por tierra las pretensiones de algunos sectores sindicales de utilizar el acto para mostrar cierta autonomía de la entidad frente al kirchnerismo y declarar la preocupación gremial por el complicado escenario que enfrenta el mercado de trabajo. "Vamos a terminar haciendo un acto de apoyo al Gobierno", ironizó con cierta bronca un dirigente de la cúpula cegetista tras escuchar las declaraciones de Moyano.

Incluso, el camionero se preocupó hasta de aclarar los dichos de su hijo Pablo, quien en un reportaje publicado por El Cronista aseguró que "es momento de que la CGT ocupe un ministerio", en directa alusión al objetivo político que persigue la movilización del próximo jueves. "Pablo es independiente de pensamiento como de club, eso lo ha expresado porque lo ha sentido, pero la intención no es una actitud de imposición, no es la intención por parte nuestra", indicó el jefe cegetista.

Impuestazo en veremos

Moyano se preocupó ayer especialmente de distanciarse de la denuncia del secretario de Interior de la CGT y jefe del gremio de trabajadores rurales, Gerónimo Venegas, quien aseguró que en todo el país hay más de 50.000 despidos. Al respecto, el camionero dijo que no ha "ocultado nada" sobre los efectos de la crisis en el mercado laboral, y sostuvo que solo se trata de "despidos individuales" por la caída de algunas actividades, entre las que mencionó al comercio. Argentina es "la única parte del mundo en la que se están discutiendo los salarios", enumeró.

En esa línea, remarcó que "no es momento" de avanzar con la propuesta de Recalde, de constituir el denominado Fondo Empresario Anticrisis (FEA), con ingresos provenientes de un impuesto a las empresas que obtuvieron en 2008 ganancias superiores al 20%. Esa iniciativa fue presentada por la cúpula sindical a la presidenta Cristina Fernández en la reunión realizada la semana pasada. También la central avanzó con otro proyecto que plantea elevar los aportes patronales y utilizar los ingresos por retenciones a la soja para financiar un subsidio especial para los desocupados.

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