Moyano prepara otra muestra de poder

Organiza para el martes un acto multitudinario en Vélez; defenderá el modelo sindical tradicional.
El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, finalmente se dará el gusto de convocar a un acto multitudinario, después de la frustrada marcha de apoyo al Gobierno que tuvo que suspender el mes pasado por pedido de la presidenta Cristina Kirchner.

Todo el aparato sindical de Moyano está en frenética actividad para dar una señal de poder pasado mañana en el estadio de Vélez Sarsfield: con la excusa de celebrar el Día del Camionero, el jefe cegetista espera movilizar hasta 70.000 personas, con el apoyo de sus aliados.

Una demostración clara de las intenciones de Moyano se sintetiza en el mensaje contenido en la carta de invitación que hizo llegar a sus invitados: "Vamos a demostrar el poder de convocatoria que nos identifica para convertir este acto en algo memorable que quedará guardado para siempre en nuestra memoria histórica", dice el texto.

La convocatoria se da en plena discusión sobre el modelo sindical, cuando la Corte Suprema avanza con sus fallos en favor de la libertad gremial y los sindicatos de izquierda presionan por recortar la influencia de la CGT.

Por eso, Moyano sueña con tener a sus incondicionales aliados Néstor y Cristina Kirchner a su lado. Según fuentes de su sector, Moyano ya los convenció de que asistieran a la inauguración del Sanatorio Antártida, que será el mismo día. Ese centro de salud fue remodelado por Camioneros, después de una millonaria compra. El jefe de la CGT no duda del apoyo presidencial y hasta se jactó en su reciente viaje al Vaticano de que la Presidenta hubiese ponderado a "los sindicatos fuertes", sin dedicarle a él la menor reprimenda por haber advertido a los ministros de la Corte en un acto de los trabajadores judiciales.

Observada la obra social de Moyano junto a otras 50 entidades a raíz de una posible vinculación con el escándalo de los remedios adulterados, el camionero "da la imagen de que nada lo detiene", según lo critica un dirigente independiente de la CGT. "Un escenario con un nuevo fallo de la Corte sobre la libertad sindical debería haber merecido una reconsideración de la ortodoxia de Moyano, que es incapaz de medir estrategias a futuro para evitar un mayor desprestigio contra el gremialismo", reflexionó otra fuente de un importante gremio.

Pero arriesga el mismo dirigente que Moyano no tiene vuelta atrás. "El sindicalismo en su mayoría duda si apoyará a Kirchner como candidato en 2011 y mucho menos nos sumaremos a un proyecto político de Moyano, cuando lo único que genera es repulsa popular", señaló.

Antecedentes

En el acto del pasado 30 de abril en Belgrano y 9 de Julio, Moyano elogió la gestión de la Presidenta y enfatizó que había que votar su proyecto de gobierno, con miras a las elecciones legislativas en que participó y perdió Néstor Kirchner el 28 de junio siguiente. Desde ese momento, esa postura le valió la ruptura de la CGT, que hoy conduce con un pequeño grupo de confianza.

Pero ahora, y tras fundar la Corriente Político Sindical Juan Domingo Perón, Moyano piensa más en su propio futuro político, aunque no tiene margen para dejar de respaldar a un gobierno que le ha permitido obtener beneficios inimaginables a cambio de una supuesta paz social.

En reuniones que hizo la Corriente en Mar del Plata y Córdoba, y que repetirá en el próximo encuentro en Neuquén (en marzo de 2010), Moyano expresó: "En el futuro habrá que ver a un dirigente sindical siempre parte del poder". En la intimidad de sus aliados se ha escuchado su deseo de que en la Argentina "haya un presidente sindicalista como Lula en Brasil". Para él, el premio consuelo sería gobernar la provincia de Buenos Aires.

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