Moyano prepara otra demostración de fuerza política

Encabeza un acto para pedir aumentos, ratificar su apoyo a Kirchner y dar pelea a sus rivales
El jefe de la CGT, Hugo Moyano, mantiene activa su convocatoria para un acto en Parque Roca, el martes próximo, que tiene como propósito reclamar una actualización de sueldos del 25 por ciento para el sindicato de los camioneros.

La excusa del reclamo gremial puede desinflarse en las próximas horas; de hecho, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, ya habló de un preacuerdo con las cámaras empresariales.

Pero Moyano construye política. Espera convocar a 25.000 delegados camioneros para dar una señal de "fuerza política y sindical", como admiten a LA NACION cerca del líder camionero. Justo en un momento en que ha ratificado su alianza con Néstor Kirchner, luego de que éste le permitiera retomar la conducción de la Administración de Prestaciones Especiales (APE) a través del dirigente Hugo Sola.

Cuestionado por los gremios enfrentados con Moyano, Sola depende políticamente de la mano derecha del camionero, Jorge Omar Viviani (peones de taxis). Y tiene en sus manos el control de una caja multimillonaria de fondos de obras sociales, luego de sobrevivir al intento de cambiarlo que había encabezado el ministro de Salud, Juan Manzur.

Otro gesto oficial que favoreció a Moyano fue el nombramiento de Mariano Recalde (hijo de Héctor, el diputado nacional y coordinador legal de la CGT) como gerente general de Aerolíneas Argentinas.

Moyano ratificó "más que nunca" su alineamiento con Kirchner y con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y así lo ratificó el miércoles, por la noche, frente a unos 30 gremios (aunque los organizadores dijeron que eran 100) en la sede del SOMU (marítimos unidos). Fueron todas organizaciones encolumnados en el MTA, más el municipal porteño Amadeo Genta, y Mario Manrique, del Smata.

En cambio, sus rivales agrupados en los grandes gremios, como "los Gordos" y "los independientes", cuestionaron más que nunca a Moyano al frente de la CGT, en lo que consideran es "una virtual fractura" de la central.

Estos dirigentes se reunieron en la sede de UPCN (estatales) y decidieron suspender el encuentro de "mesa chica" que debía juntarlos con Moyano y reclamaron una participación más activa de Gerónimo Venegas (trabajadores rurales, que en las elecciones legislativas apoyó a Francisco de Narváez y a Felipe Solá frente a Kirchner) y el regreso a la CGT del gastronómico Luis Barrionuevo, algo "indigerible" para Moyano.

Ante esa amenza interna, Moyano motorizó la organización del acto de camioneros, independientemente del acuerdo salarial en marcha. Su convocatoria será sólo unas horas antes de que los representantes del gremio y de la cámara empresaria del sector se sienten a discutir con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Fuentes sindicales descuentan que la gestión previa de Schiavi de subsidiar con fondos pendientes de pago a las compañías permitiría conseguir que el aumento ronde un 17 por ciento.

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